Aunque todavía queda el escollo de la comisión, que determinará de forma efectiva su implantación, lo cierto es que el proyecto europeo de unificar todos los puertos de carga de los smartphones que se vendan en territorio comunitario sigue adelante, y ha ganado hoy (y por goleada) la primera batalla en el parlamento europeo.

La resolución que obliga a los fabricantes de smartphones a desarrollar un cargador universal (o implantar un estándar) ha sido aprobada en el legislativo europeo por una apabullante mayoría de 582 votos a favor y 40 en contra, por lo que la tramitación del nuevo reglamento sigue adelante a la espera de su aprobación por la comisión europea:

Es necesario que la Unión adopte medidas reglamentarias con carácter urgente para reducir la cantidad de residuos electrónicos, facultar a los consumidores para que adopten opciones sostenibles y permitirles participar plenamente en un mercado interior eficiente y que funcione correctamente;

Pide a la Comisión que presente y publique sin demora los resultados de la evaluación de impacto sobre la introducción de un cargador común para los teléfonos móviles y otros dispositivos compatibles con vistas a proponer disposiciones de carácter obligatorio;

Resalta la necesidad de adoptar urgentemente una norma sobre un cargador común para los equipos radioeléctricos móviles con objeto de evitar una fragmentación ulterior del mercado interior;- Extracto de la RC-B9-0070/2020

Además, en texto aprobado por el Parlamento Europeo no pone coto a que el estándar tenga que mantenerse en el tiempo, el mismo texto remitido recomienda a la Comisión su deber de garantizar que el marco legislativo aplicable a un cargador común sea objeto de un examen periódico para tener en cuenta el progreso técnico.

Una vez aprobado el texto, la ratificación o la suspensión de esta nueva normativa debe dirimirse en la Comisión Euroepa, última instancia antes de que pase a ser traspuesta a los Estados Miembros; una decisión que debe tomarse ante del finales de julio de este mismo año.