La inteligencia artificial tiene una injerencia creciente en el mercado tecnológico actual y cuenta con un rango de implementación cada vez mayor. Pero la IA ya no es una tecnología destinada a ser una simple pieza de un producto, servicio o estructura, sino que también es capaz de inventar cosas por su cuenta. El problema es que en muchos países no puede registrar patentes a su nombre, y eso es lo que ahora sucede en Estados Unidos.

Según publica Bloomberg, la ley estadounidense no reconoce a la inteligencia artificial como inventor porque considera que los inventores solo pueden ser humanos. De esta manera se suma un nuevo capítulo a una novela que toma ribetes globales. Esto se debe a las diferencias lógicas entre las legislaciones de distintos países, como así también al gran desconocimiento sobre las innovaciones tecnológicas generadas a través de la IA, y cómo actuar ante las mismas.

El dilema vuelve a aparecer en las noticias tras el más reciente dictamen de Leonie Brinkema, jueza de distrito de Estados Unidos en Alexandria, Virginia. De acuerdo con su fallo, ante una solicitud de patentes la ley federal requiere que un "individuo" jure que es el inventor. Pero como la definición legal de "individuo" es la de una persona natural, la inteligencia artificial no entra en esta consideración.

Puede que, llegado un momento, la inteligencia artificial alcance un nivel de sofisticación tal que pueda satisfacer los significados aceptados del inventor. Pero ese momento aún no ha llegado y, si lo hace, corresponderá al Congreso decidir cómo, si es que quiere, ampliar el alcance de la ley de patentes.

Leonie Brinkema, jueza de distrito de Estados Unidos

La ley federal estadounidense no reconoce a la inteligencia artificial como un inventor

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De esta manera, entonces, la justicia le da el primer cachetazo a The Artificial Inventor Project (Proyecto de Inventor Artificial) en Estados Unidos. Se trata de una iniciativa encabezada por Ryan Abbott, profesor de derecho de la Universidad de Surrey. La misma busca que se reconozca como inventor a un ordenador construido específicamente para realizar invenciones mediante el uso de inteligencia artificial.

El dispositivo en cuestión se llama DABUS y es el mismo que ya fue noticia en agosto tras ser reconocido oficialmente como inventor en Australia y Sudáfrica. De acuerdo con Stephen Thaler, su creador, la máquina utiliza aprendizaje automático para inventar productos por sí misma.

Pese al fallo de la jueza Brinkema, los integrantes de The Artificial Inventor Project no se quedarán de brazos cruzados. "No estamos de acuerdo con la sentencia y planeamos apelarla. Creemos que incluir a una IA como inventor es coherente tanto con el lenguaje como con el propósito de la Ley de Patentes", manifestó Abbott.