Para sorpresa de muchos, el juicio entre Epic Games y Apple pareció llegar a su fin en el día de hoy. Sin embargo, la historia no podría estar más lejos de haber terminado. Según The Verge, los desarrolladores de Fortnite no están conformes y apelarían la decisión de la jueza Yvonne Gonzalez-Rogers.

Pasemos en limpio. En sí, una porción del fallo representa un triunfo de Epic Games porque obliga a Apple a cambiar parte de su política en la App Store. Específicamente, los de Cupertino deben permitir que los desarrolladores dirijan a los usuarios a sus propios sistemas de pago. Sin embargo, los dirigidos por Tim Cook han salido airosos de las demás acusaciones y reclamos.

Si bien la jueza indicó que las pruebas demuestran que Apple adoptó una conducta anticompetitiva bajo las leyes californianas, también reconoció que no se pudo probar que la firma ejerza un monopolio a través de la App Store. Además, la compañía seguirá prohibiendo el sideloading, no reducirá su comisión del 30%, ni tampoco aceptará tiendas de aplicaciones de terceros. Y encima Epic Games deberá pagar 3,5 millones de dólares a los de la manzana por incumplimiento de contrato.

Por todos estos motivos lo de Epic Games parece ser, en realidad, una victoria pírrica. De hecho, su propio CEO, Tim Sweeney, utilizó su cuenta de Twitter para dejar en claro que su batalla aún no ha finalizado.

"La decisión de hoy no es una victoria para los desarrolladores ni para los consumidores. Epic lucha por una competencia leal entre los métodos de pago dentro de la aplicación y las tiendas de apps para mil millones de consumidores", escribió.

En otro tuit, en tanto, insinuó que la vuelta de Fortnite a la App Store no está en manos de Apple, después de todo. "Fortnite regresará a la App Store de iOS cuando y donde Epic pueda ofrecer pagos en la aplicación en competencia justa con el sistema de pagos de Apple, transfiriendo los ahorros a los consumidores", aseveró.

Si se confirma la apelación de Epic Games en busca de un resultado favorable más amplio, habrá que esperar unos cuantos meses más para un hipotético resultado definitivo; siempre pensando en un escenario en el que Apple no apele, tomando en cuenta que el fallo no parece haberlos enfadado demasiado. Si los de la manzana también contraatacan, la historia será aún más larga.