Agosto es uno de los mejores meses para disfrutar de los eventos astronómicos. De hecho, entre los acontecimientos más destacados está la gran lluvia de estrellas de este mes: las perseidas. Pero no es lo único del cielo que podremos disfrutar, también veremos varios planetas en el cielo, como Saturno. Pero ¿qué eventos astronómicos nos trae agosto?

Comencemos por las fases de la Luna. El 6 de agosto habrá Luna Nueva; el día 15 estará en cuarto creciente. Y tras esto, seguirá creciendo hasta llegar a la Luna Nueva el 22 de agosto. Por último, a finales de mes, el día 30, la Luna ya estará en fase decreciente.

Entre los planetas que veremos este mes están Saturno, Marte o Mercurio. El 2 de agosto, se producirá la oposición de Saturno, es decir, se encontrará alineado entre el Sol y la Tierra y se podrá observar (y fotografiar) ese día. Habrá que esperar hasta el 19 de agosto para poder ver la conjunción de Marte y Mercurio en el cielo.

El evento astronómico estrella: las perseidas

Foto por Vincentiu Solomon en Unsplash

Agosto tiene uno de los eventos astronómicos de los que más se puede disfrutar. Por un lado, porque es verano y suele ser más fácil encontrase en un lugar retirado y con poca contaminación lumínica. Y, por otra parte, porque las perseidas, también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, están entre las lluvias de estrellas más destacables del año debido a la cantidad de meteoros que se pueden observar y a su gran luminosidad. Además, este año coincidirá con que la luna todavía no habrá llegado a la fase de cuarto creciente; por lo que el satélite no impedirá con su luz el poder observar la lluvia de estrellas en todo su esplendor.

Las perseidas tendrán su máximo la noche del 12 al 13 de agosto y se podrán ver unos 60 meteoros por hora

La noche del 12 al 13 de agosto veremos las estrellas fugaces surcar nuestro cielo. Las Lágrimas de San Lorenzo son espectaculares porque pueden llegar a verse unos 60 meteoros por hora.

Las lluvias de estrellas se producen cuando el polvo, hielo u otros restos de cometas o asteroides entran en contacto con la atmósfera terrestre y se prenden. De hecho, las Perseidas comienzan debido a los restos del cometa Swift-Tuttle, descubierto en 1862.