El smartphone de un pasajero, un Samsung Galaxy A21, se incendió justo cuando un avión de Alaska Airlines aterrizó en el Aeropuerto Internacional Seattle-Tacoma este lunes en la noche. La inesperada situación obligó a activar los protocolos de emergencia, por lo que la aeronave fue evacuada inmediatamente.

Según recoge The Seattle Times, el teléfono se quemó hasta quedar irreconocible, por lo que las autoridades del aeropuerto de no pudieron identificar la marca y el modelo del dispositivo. No obstante, indicaron que el dueño del mismo le dijo a los oficiales de policía que se trataba de un Samsung Galaxy A21.

El portavoz de Alaska Airlines, Ray Lane, mencionó a The Associated Press que el teléfono "se sobrecalentó y comenzó a chispear" luego de que el vuelo proveniente de Nueva Orleans aterrizara alrededor de las 08:30 p. m. hora local (GMT-7). Fue precisamente en ese momento que la tripulación intentó tomar medidas.

De acuerdo al relato de Lane, en primer lugar usaron extintores y una bolsa de contención de batería para evitar que el humo del Samsung Galaxy A21 se siguiera expandiendo por el interior del avión. No obstante, a poco tiempo de arribar a la terminal para el descenso normal de los pasajeros, la tripulación decidió activar los toboganes de evacuación.

Samsung Galaxy A21 en llamas y se activan los toboganes

Imagen: Samsung

Esta última medida fue tomada debido a la "nube" de humo que había provocado el incendio del teléfono dentro del avión. Según Line, los pasajeros se deslizaron por los toboganes y fueron llevados al interior de la terminal. La mayoría no tuvo problemas, pero dos de los 129 que viajaban fueros trasladados a un hospital.

De momento no está claro cuál fue el motivo del incendio del Samsung Galaxy A21. A lo largo de los últimos años se han detectado varios incidentes aislados con dispositivos móviles de diferentes marcas. Estos, por un motivo y otro, terminaron incendiándose.

El más conocido es quizás el de la propia Samsung. En septiembre de 2016, la compañía surcoreana retiró el Galaxy Note 7 de todo el mundo por un problema relacionado a la batería del teléfono. Según los informes, podía llegar a explotar mientras se cargaba.