Ni en equipo ni en individual, Simone Biles se ha retirado de algunas pruebas en plenos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 debido a un problema de ansiedad. Aunque la medallista de 24 años no ha dado muchas explicaciones (ni tiene por qué), algunos medios de comunicación ya han rebuscado en su vida para saber de dónde puede venir la ansiedad. Sin embargo, se olvidan de un detalle importante: la presión de ser la mejor gimnasta de la historia, como muchos la han catalogado.

Biles se ha visto superada por la situación y ha tomado la mejor decisión para ella: abandonar. No ha dejado todas sus pruebas de golpe; pero podría hacerlo en los próximos días si sigue sintiéndose superada. O no. Todo depende de cómo se vaya sintiendo la joven en las distintas pruebas y si la presión y la ansiedad le empujan lo suficiente como para dejarlo. Probablemente su intención no fuera dar una lección a nadie; pero Simone Biles lo ha hecho. Y es que, a veces, cuando la situación nos supera y el trastorno de ansiedad ataca, lo mejor es alejarse de los estresores. En este caso, algunas de las pruebas de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

¿Qué es el trastorno de ansiedad?

"La ansiedad es una percepción de peligro. La ansiedad surge evolutivamente como una forma de protegernos. Si percibo que estoy en peligro, hago algo para intentar evitarlo. Sirve para protegernos de cosas muy básicas para la supervivencia, como puede ser un león que nos puede comer", explica a Hipertextual Elena Montero, psicóloga. La ansiedad la puede haber vivido puntualmente cualquier persona; pero el trastorno de ansiedad es diferente.

"Una persona con un trastorno de ansiedad percibe peligro en situaciones que, en realidad, no son peligrosas", añade. Es decir, no hay peligro en que Biles haga sus rutinas, las ha practicado innumerables veces. Sin embargo, su mente sí percibe los Juegos Olímpicos como una situación de peligro. "Ganar el oro o la plata no es peligroso para la supervivencia de un atleta; pero el no conseguirlos sí supone un peligro muy importante. Porque va a tener una trascendencia mediática muy importante, porque no va a estar a la altura, por la decepción al equipo y al país. Y que todo el trabajo de los últimos años no le ha llevado a cumplir con su objetivo", enumera Montero. "Todo esto es un peligro para Simone, aunque evolutiva y biológicamente no debería ser considerado un peligro; pero sí lo es".

La importancia de la sociedad

"Los seres humanos tenemos una parte de la percepción de peligro relacionada con la sociedad"

Además, Montero explica que hay una parte social muy importante dentro del trastorno de ansiedad. "Los seres humanos tenemos una parte de la percepción de peligro relacionada con la sociedad. Que la sociedad nos llegue a rechazar por algo, podría incidir en nuestra supervivencia", comenta desde el otro lado del teléfono la psicóloga. "Por ejemplo, si en la época de las cavernas alguien caía mal y se le echaba de la tribu, él solo no tenía capacidad de sobrevivir porque no puede cazar ciertos animales o no tiene fuego, entre otras cosas", añade.

"Tenemos la percepción de que la opinión de los demás no es importante y, sí, hay que relativizar lo que piensen los demás; pero igual no nos da, porque tiene unas consecuencias". De hecho, las consecuencias a las que tendrá que enfrentarse Simone Biles son muchas. Desde que se le recuerde el resto de su carrera (y vida) que abandonó las pruebas debido al trastorno de ansiedad que sufre hasta una posible pérdida de patrocinadores por no haber competido. Y también que se le pregunte por qué lo ha hecho o que se dude de sus capacidades de gimnasta.

Por suerte para Simone Biles, cada vez la sociedad tiene más presente la salud mental y quizás dé un empujón más para que la gente entienda que el trastorno de ansiedad puede ser muy duro.

Danilo Borges /ME /Brasil2016

¿Debería considerarse una lesión?

"La ansiedad es a la mente lo que el dolor al cuerpo"

Pero, ¿el trastorno de ansiedad debería considerarse una lesión? Para Montero está claro: sí. "El deporte de alto rendimiento supone una tensión antinatural", explica. "Creo que deberíamos plantearnos hasta qué punto compensa que para que la bandera de un país salga en primer lugar en un deporte merece la pena el sufrimiento de algunas personas... Me resulta un poco inhumano", reflexiona la psicóloga. "No deberían jugarse la salud por esto. Al igual que no queremos que alguien salga lesionado a ganar una competición a toda costa", comenta.

"La ansiedad es a la mente lo que el dolor al cuerpo", señala Montero. "Igual que no deberíamos querer que una persona compita con dolor intenso; no deberíamos obligar a que las personas con trastorno de ansiedad compitan por publicidad para un país", afirma. "Sugiero que dentro del deporte se tenga en cuenta la ansiedad como un riesgo hacia la salud. En este caso, salud mental; pero entra dentro de la salud del ser humano". "Hay que tomar medidas, porque los deportistas de élite tienen muchísimos factores para tener mucha ansiedad. Es normal que sientan que están en peligro, un error mínimo supone una gran consecuencia", indica. "El rendimiento que tienen ellos no lo tiene el resto del mundo en su día a día y para ellos es mucho más fácil equivocarse".

Por otra parte, también es muy importante cómo se enfrentan al trastorno de ansiedad. El hecho de entrenar tan duro también les aleja de posibles formas de dejar de sentirse así. "Están demasiado aislados de la vida real, que es lo que les haría relativizar esos pequeños errores", señala Montero.

Abandonar, la mejor decisión para Biles

Sobre si Montero como psicóloga hubiera recomendado a Biles que se retirara, ella explica que sí. "Si tiene unos niveles de ansiedad muy elevados, sí".

"Los trastornos de ansiedad tienen muchas consecuencias y hasta que te recuperas pueden pasar años y supone mucho sufrimiento. No está justificado el sufrimiento ni provocar una enfermedad en una persona porque se quede en la competición".

Elena Montero, psicóloga

Simone Biles ha decidido poner por delante de las medallas (de oro, muy probablemente) su salud mental. Solo ella sabe exactamente por lo que está pasando y, por ese motivo, no se debe juzgar su retirada de las pruebas. Porque debería ser como el que tiene problemas musculares o se rompe un hueso; el trastorno de ansiedad debería ser considerada una lesión entre los atletas olímpicos porque la presión a esos niveles es muy grande. Y no, ni siquiera los titanes olímpicos deberían sufrir esto.