Tras abandonar OnePlus, Carl Pei decidió iniciar una nueva etapa con la creación de Nothing, una startup tecnológica que, como él mismo ha descrito en una entrevista a CNET, quiere diferenciarse, entre otras cosas, por el diseño de sus productos. La primera piedra en ese camino son los Nothing Ear (1) unos auriculares true wireless que tienen la ambición de competir con productos tan conocidos como los AirPods Pro de Apple o los WF-1000XM4 de Sony.

Para intentarlo, Nothing ha establecido tres pilares: han apostado por un diseño llamativo que les permita diferenciarse de una competencia repleta de productos súper parecidos, se han aliado con Teenage Engineering y, además, han decidido vender el producto a solo 99 euros, un precio bastante acertado en relación a lo que prometen.

Desde el momento en el que pude conocer las especificaciones de los Nothing Ear (1) y, en especial, desde que empecé a probarlos, una idea ha ido expandiéndose por mi mente. El regusto que dejan estos auriculares, el planteamiento de la marca y el aura que les rodea me recuerda bastante a lo que intentaba proyectar OnePlus en sus inicios. Quieren ser diferentes, insisten en los productos bien hechos y, además, aderezan la ecuación con un precio inferior al de sus rivales.

Tal es el parecido que la conclusión que me queda tras probar los Nothing Ear (1) habría sido completamente válida para alguno de los productos que OnePlus lanzó al mercado hace años. Estos auriculares no son los mejores en términos absolutos, pero, en su rango de precio, sí son una de las principales opciones a considerar.

La circuitería, al desnudo

Una de las cosas a las que suelo prestar especial atención cuando llega un producto a mis manos es a la calidad de construcción. En el caso de los auriculares, es habitual encontrar detalles que no están bien rematados –como la firmeza de las bisagras, la fuerza del imán o el sonido de cierre–. 

En el caso de los Nothing Ear (1), todo está bastante bien resuelto. Mejor incluso que en algunos productos más caros. La bisagra no baila, el imán es firme, las diferentes partes están bien ensambladas… Y a eso debemos sumarle un diseño que, cuanto menos, es llamativo.

La forma de los auriculares no es demasiado distinta a la que hemos visto en otros auriculares como los AirPods Pro o los FreeBuds Pro, pero el acabado transparente, sumado a algunos detalles menores, hace que tengan un aspecto bastante cool. Y eso, además de ser importante para atraer a los consumidores, les permite ser reconocibles, lo cual, como decía, es súper complejo en estos momentos.

La caja, por cierto, es bastante ligera, aunque ocupa un poco más de espacio que la de los AirPods Pro, por poner una referencia. Pese a ello, sigue siendo un estuche bastante portátil que pasa desapercibido en la mayoría de situaciones.

Mi principal preocupación en este sentido es cómo envejecerá el plástico transparente del que está hecho la caja. Sí, es bastante llamativo. Y sí, deja al descubierto toda la circuitería. Pero estos productos suelen acompañarnos a menudo en el bolsillo, quizá con las llaves, monedas u otros objetos a su alrededor. Es decir: están bastante expuestos. Si el estuche fuese, por ejemplo, de color blanco, ese desgaste pasaría más desapercibido. Pero en una caja completamente transparente, me temo que, tras un tiempo, los arañazos serán más visibles de lo que quizá nos gustaría.

¿Cómo suenan? ¿Qué tal la cancelación de ruido?

Los Nothing Ear (1) tienen un sistema de cancelación de ruido que se apoya en tres micrófonos para captar los sonidos del exterior y, posteriormente, generar una señal desfasada de características similares que anule el ruido al entrar en el canal auditivo. Para lograr un buen funcionamiento, los Nothing Ear (1), además, tienen unas almohadillas de silicona que, además de sujetar el auricular, ayudan a aislar el interior del oído.

Seamos sinceros: el funcionamiento del sistema de cancelación de ruido no llega a la excelencia de los Sony WF-1000XM4 –los reyes en este área–. No obstante, sí que logra atenuar un porcentaje razonable de los sonidos procedentes del exterior, por lo que podríamos decir su rendimiento es bueno considerando la gama a la que pertenecen.

Lo mismo sucede con el modo transparencia. Es lo suficientemente bueno como para mantener una conversación sin tener que quitarse los auriculares, pero la experiencia no llega a ser tan natural como, por ejemplo, con los AirPods Pro.

Sobre los diversos modos de ANC me gustaría hacer, además, una indicación. Por alguna razón –probablemente, algún problema en el firmware–, los auriculares no siempre están en sincronía. Es decir: en ocasiones, el auricular derecho está en un modo (por ejemplo, el de cancelación de ruido), mientras que el izquierdo se encuentra en otro (por ejemplo, el de transparencia). Por lo general, basta con introducirlos en la caja y sacarlos de nuevo para que se resuelva, pero es algo que no debería llegar a suceder. Imagino que Nothing lo solventará con alguna actualización de software.

En lo que respecta a la calidad de sonido, la conclusión vuelve a ser la misma. Suenan bien comparado con otros productos de su mismo rango de precio, pero no llegan a equiparar el rendimiento de los auriculares de referencia, los cuales, si prestas atención, logran un sonido un más claro y equilibrado.

Donde sí equiparan –e incluso llegan a superar– a rivales mucho más caros es en autonomía. Los Nothing Ear (1) prometen hasta 36 horas sin cancelación de ruido y hasta 24 con este sistema activo. Unas cifras que, en mayor o menor medida, coinciden con lo que estos auriculares entregan en la práctica.

Más allá del sonido

  • Los Nothing Ear (1) llegan acompañados de una aplicación disponible tanto para iOS como para Android. Desde ella, además de ver el nivel de batería de los auriculares, puedes escoger entre diferentes modos de ecualización –aunque el predeterminado es, sinceramente, el mejor para la mayoría de situaciones–, personalizar los controles táctiles de cada auricular y determinar si queremos una cancelación suave o intensa.
  • Los auriculares son compatibles con Google Fast Pair, lo que simplifica el proceso de emparejamiento con los dispositivos Android. En este momento, no obstante, no está activo. Llegará en una futura actualización.
  • Tienen Bluetooth 5.2, carga inalámbrica y un puerto USB-C.
  • No pueden conectarse simultáneamente a varios dispositivos.
  • Los auriculares son bastante cómodos de usar, incluso tras sesiones prolongadas. En este aspecto se acercan mucho a los AirPods Pro, los cuales, para mi, son los auriculares más invisibles que he probado hasta ahora.

¿Merecen la pena los Nothing Ear (1)?

Como decía al inicio de este artículo, estos auriculares me recuerdan en muchos sentidos a los inicios de OnePlus. No son los mejores en términos absolutos, pero, probablemente, sí sean una de las mejores opciones en su rango.

Estéticamente es un producto bastante atractivo, además de reconocible. Funcionalmente, supera a muchas alternativas que podemos encontrar en su mismo rango de precios. Y si quieres gastar unos 100 euros en unos auriculares con ANC, estos son, sin duda, una opción a considerar.