El mismo día que Blue Origin realizó su primer vuelo espacial tripulado, la Administración Federal de Aviación (FAA) endureció las reglas para otorgar la insignia de "astronauta". Debido a este cambio, que es el primero en 17 años, el magnate Jeff Bezos, su hermano Mark y Oliver Daemen, no califican para ser reconocidos formalmente como astronautas en los Estados Unidos. No obstante, Wally Funk, la persona de mayor edad en viajar al espacio, aún tiene una oportunidad por haber completado un entrenamiento de la NASA en la década de 1960.

Para convertirse en astronauta hay que cumplir una serie de requisitos. No basta con llegar hasta el borde del espacio. En los Estados Unidos hay tres agencias que otorgan esta insignia: el ejército, la NASA y la FAA. Las dos primeras solo ofrecen esta designación a sus propios miembros. Por consecuencia, la única forma de que turistas espaciales como Jeff Bezos sean reconocidos oficialmente como astronautas es recibiendo el visto bueno de la Administración Federal de Aviación.

Precisamente, la FAA actualizó sus pautas el pasado 20 de julio. La actualización hace foco en el programa "Alas de astronauta" y los criterios utilizados para designar estos títulos. Ahora se establece que los miembros de la tripulación de lanzamiento comercial deben demostrar "actividades durante el vuelo que fueron esenciales para la seguridad pública o contribuyeron a la seguridad de los vuelos espaciales humanos". Esta nueva definición complica la tripulación de Blue Origin porque la nave espacial de Jeff Bezos, la New Shepard, es un vehículo autónomo comandado desde tierra.

Jeff Bezos y su tripulación aún tienen una posibilidad

La tripulación del primer vuelo espacial de Blue Origin, de izquierda a derecha: Mark Bezos, Jeff Bezos, Oliver Daemen y Wally Funk.

No obstante, aún existe la posibilidad de que la FAA emita alas de astronauta "honorarias". Esta se enmarcarían en personas que "demostraron una contribución extraordinaria o un servicio beneficioso a la industria de vuelos espaciales tripulados comerciales". Pero no todo es tan fácil, este criterio queda en manos de administrador de la FAA para el transporte espacial. Esto sería aún complicado para Jeff Bezos y parte de la tripulación de Blue Origin.

Wally Funk, por su parte, podría estar más cerca de demostrar esa "contribución extraordinaria" en la industria. En la década de 1960 ella integró un programa privado que buscaba demostrar que las mujeres eran tan capaces de ser astronautas como los hombres. Sin bien completó gran parte de las pruebas de la NASA, la agencia no le permitió nunca volar al espacio por su género.