Ya sea porque nuestro televisor actual haya pasado a mejor vida o, simplemente queremos mejorar el que tenemos conscientes de las maravillas que existen en el mercado, prácticamente todo el mundo llega al mismo punto: qué televisor debo comprar.

Cuando visitamos una tienda, en la sección de tecnología, en la parte donde se sitúan todos los televisores, es sencillo sentirse abrumado por la gran cantidad y variedad. De todas las marcas, todos los tamaños, todo tipo de paneles y un factor que seguramente influye también mucho: los precios.

El mercado de los televisores ha experimentado un crecimiento increíble. En los últimos diez años se han presentado más innovaciones que en cuatro décadas. Y lo que es más importante, se ha democratizado mucho el precio y ahora podemos tener un televisor de gran tamaño por un precio bastante asequible.

Sin embargo, a la hora de comprar un televisor nuevo, hay diferentes factores que debemos tener en cuenta para acertar con la compra. Si hace unos años sólo se tenía en cuenta el tamaño (que entrase en nuestro mueble), ahora hay que poner especial detalle en otros aspectos. 

Una de las marcas con más experiencia en el mercado de los televisores es Samsung, una apuesta segura, que además tiene un completo portfolio de productos, con televisores de todo tipo, entre los que destaca Samsung Neo QLED, la gama nueva gama de 2021.

¿El tamaño importa?

Una de las preguntas que más nos repetimos. En el caso de los televisores ocurre algo parecido a lo que pasó con los teléfonos móviles hace casi diez años. Si antes los teléfonos que más se vendían tenían una pantalla que estaba entre las cuatro y las cinco pulgadas, desde que Samsung presentase la gama Samsung Galaxy Note, todos los smartphones de todas las marcas, pasaron a tener pantallas superiores a seis pulgadas. 

Con los televisores ha pasado algo similar. Si bien hace un par de décadas los televisores rondaban las 24-30 pulgadas, ahora vemos cómo se han popularizado modelos que parten desde las 45-50 pulgadas, llegando incluso a las 75 u 85 pulgadas. En los nuevos televisores Neo QLED de Samsung tenemos cinco tamaños disponibles, aunque llegarán otros tamaños más adelante: 50, 55, 65, 75 y 85 pulgadas, para que cada persona elija el que más le convenga.

Si dudas entre dos tamaños de pulgadas diferentes, nuestra recomendación es que elijas el mayor.

Si estás buscando un televisor con el que disfrutar del contenido, nuestras recomendaciones son que tu elección sea a partir de las 55 pulgadas y, siempre que las circunstancias lo permitan, puedas aumentar el tamaño. Siempre que dudes entre dos tamaños de pulgadas, te recomendamos que te inclines por la más grande ya que hoy en día con las resoluciones 4K, el tamaño ya no es una limitación sino una ventaja.

El panel: colores vivos, nítidos y brillantes

Entramos de lleno ahora en el aspecto principal que hace que las imágenes en nuestro televisor se vean nítidas, con brillo y todo tipo de detalles. Es un factor que influye en gran medida en el precio y que debemos conocer para justificar la inversión.

Los televisores más económicos con un panel LED ofrecen una calidad de imagen aceptable, sin embargo, en momentos en los que tiene que dar la talla, por ejemplo, en una escena nocturna, el brillo del panel hace que no se diferencien bien las escenas. Eso sucede por la manera en la que el panel retroilumina cada zona, haciendo complicado el tratamiento de la luz en puntos concretos. 

Dentro de la gama alta de televisores, existen diferentes tipos de paneles, LCD, OLED, QLED o lo más novedoso del mercado, lo último en llegar: la tecnología Mini LED, propia de Samsung. 

Los nuevos televisores Neo QLED de Samsung incorporan diodos que sólo iluminan los píxeles adecuados, generando una mejor calidad de imagen.

En el caso de los nuevos televisores Neo QLED de Samsung, su panel incorpora la tecnología Quantum Matrix Technology. Miles de Mini LEDs, de un tamaño mucho más pequeño que en anteriores modelos de televisores, controlan la luz de manera independiente y mucho más precisa. Esto se consigue porque Samsung ha reemplazado el empaquetado de sus diodos por unos nuevos que reducen y controlan la dispersión de la luz. O lo que es lo mismo, cada diodo sólo ilumina los píxeles adecuados y no los de al lado. El trabajo en innovación y desarrollo para llegar a este nivel de detalle es brutal. 

Si a esto le sumamos la tecnología Quantum Dot de Samsung, nos aseguramos que los televisores reproduzcan el cien por cien del volumen de color, de una manera nítida y clara.

El resultado, además de una increíble calidad de imagen, es una reducción del consumo, puesto que cada zona del panel trabaja de manera independiente, en vez de hacerlo todo al completo.

Procesador: el cerebro de todo

El procesador es una de las partes fundamentales de los televisores actuales. Se encarga de, como su propio nombre indica, procesar y reproducir la imagen con la mayor nitidez posible. En el caso de Samsung, a la parte de hardware de su procesador Neo QLED, se le suma la utilización de la Inteligencia Artificial (IA). De esta manera, el propio televisor puede ajustar los niveles de brillo y color de manera independiente en función de la escena que se esté reproduciendo y optimizar la calidad de imagen a la resolución del televisor. 

Esto se consigue gracias a sus 16 redes neuronales que analizan y mejoran píxel a píxel la calidad de imagen hasta 8K, independientemente de la resolución original del contenido.

En este caso, el uso de la IA presente en el procesador no sólo se aplica a la imagen, sino también al sonido que emiten sus seis altavoces. Y Samsung lo hace con su tecnología OTS+ (Object Tracking Sound+) que reproduce el sonido de las escenas con un efecto 3D y similar al que tendríamos con un equipo de Home Cinema y varios altavoces repartidos por la casa.

Aunque es una buena idea completar nuestro televisor con una buena barra de sonido, los televisores de hoy en día han mejorado mucho la calidad. Además, si ambos son de la marca Samsung, sus audios se combinarán para que disfrutes de un sonido más envolvente y multidimensional gracias a la tecnología Q-Symphony, que combina el audio de TV y barra.

HDR10+: un viejo conocido

En cuanto a calidad de imagen, también hay un factor que influye bastante, y es la incorporación de HDR (alto rango dinámico). El HDR ya lleva tiempo presente en la mayor parte de televisores, no sólo de gama alta, sino también de la media. Lo que permite es que las imágenes tengan mucho más brillo, contraste y precisión de color.

La última novedad es el Quantum HDR10+, coge todo de la tecnología HDR10 y la mejora todavía más. Por ejemplo, es capaz de subir el brillo de las imágenes desde los 1.000 hasta los 4.000 nits (cuatro veces más que el HDR10). El segundo aspecto que mejora frente al HDR es algo más técnico, y es el tratamiento de los metadatos, la información que recibe el televisor para que sepa cómo reproducir el contenido. Mientras que en HDR10 estos metadatos son estáticos, es decir, la información que se da al principio de la escena, permanece así, Quantum HDR10+ ofrece al televisor la información de cómo tratar la imagen en cada momento, pudiendo por ejemplo ajustar el nivel de brillo en cada fotograma.

Otros aspectos a tener en cuenta: modo gaming y puertos para conectar nuestros dispositivos

Si vamos a utilizar nuestro futuro televisor para conectar y jugar a la consola, tenemos que elegir una que pueda soportar toda la exigencia que demandan algunas como la PlayStation 5 o la Xbox Serie X. Estas consolas están diseñadas para ofrecer la mejor calidad de imagen, con una CPU y unos componentes al más alto nivel, y nuestro televisor debe ser capaz de procesarlo con soltura y fluidez.

Empezaremos por lo más básico, la manera de conectarlo. Los nuevos televisores Samsung vienen con Slim One Connect, una caja de conexiones con una única salida hacia la televisión. De esta manera, detrás del televisor sólo veremos un cable y conectaremos nuestros periféricos en el One Connect, según el modelo de TV podremos integrarlo en la peana y si no lo podremos esconder en cualquier mueble gracias a un cable incluido de 3m. Entre las conexiones disponibles tenemos cuatro puertos HDMI, dos de ellos HDMI 2.1, 3 puertos USB, puerto WLAN y puerto óptico. El aspecto es mucho más limpio, incluso si lo colgamos en la pared. 

Si no quieres un televisor con varios cables colgando por detrás, la solución es One Connect de Samsung.

Además, los nuevos televisores Neo QLED de Samsung también incorporan Bluetooth 4.2, para conectar nuestros auriculares y no percibir latencia entre la imagen y el sonido mientras jugamos en línea.

Volviendo al modo gaming, los televisores Neo QLED de Samsung también cuentan con el modo Motion Xcelerator Turbo+, con el que tendremos garantizado una partida ultrafluida, sin desenfoques gracias al proceso de mejora de frames y con una tasa de refresco de hasta 120 Hz en calidad 4K. Además, con la tecnología FreeSync Premium Pro podrás disfrutar del juego sin saltos y cortes en las escenas, con una latencia de entrada reducida.

Por último, también podremos elegir el ratio de la pantalla en función de las necesidades que ofrezca el juego. Con el Modo Juego Panorámico, podremos pasar de un formato 21:9 a otro 32:9 para tener una visión más completa de la pantalla. Pero esto no es todo, los televisores Samsung incluyen una barra de juego (Game Bar) que permite jugar de forma más cómoda y ágil, ¡muchos de nosotros agradeceremos esta novedad!

Precio: una inversión a largo plazo

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la compra de un televisor influye durante los próximos años. La inversión debe ser, por tanto, en un producto que ofrezca todas las garantías, no sólo de durabilidad, sino también de actualizaciones. Por este motivo, es una gran idea comprar un modelo actual que nos pueda durar muchos años, tanto en calidad de imagen como en actualizaciones.

En la propia web de Samsung se anuncian de manera periódica descuentos y promociones que ayudan a que el desembolso de una cantidad importante de dinero, sea más sencilla.

Una vez llegados a este punto, y conociendo los aspectos más importantes a tener en cuenta en la compra de un televisor, solo te queda dar el paso, y es más sencillo darlo apostando por una marca de confianza.