Problemas para Audacity. El editor de audio gratuito y de código abierto se habría convertido en un spyware, según reveló la última actualización de sus políticas de privacidad. El popular software de escritorio ahora es una máquina de recolección de datos personales, y eso representa un grave riesgo para su comunidad de usuarios.

Audacity fue lanzado en mayo del 2000 y desde entonces se convirtió en uno de los programas de edición de audio más populares del mundo. Con una interfaz gráfica sencilla, pero con herramientas potentes y versátiles, se posicionó como una de las alternativas open source preferidas del público. El soporte multiplataforma y su distribución sin costo también le han permitido ganarse un lugar de respeto en la comunidad.

Sin embargo, todo lo bueno que ha cosechado en las últimas décadas parece haberlo perdido en un par de meses. En mayo pasado, el editor de audio fue comprado por Muse Group, una compañía que ya cuenta con otras herramientas de audio en su catálogo. La decisión fue recibida con controversia, a pesar de la promesa de que el software sería "por siempre gratuito y de código abierto".

Ahora, los nuevos dueños de Audacity parecen haber dado el golpe definitivo a la confianza de los usuarios con la incorporación de mecanismos de recolección de datos. Básicamente, la aplicación se habría convertido en spyware de la noche a la mañana. El último cambio en la política de privacidad del programa se dio el viernes 2 de julio, y se advirtió a través de FOSS Post.

¿Qué información registra y almacena Audacity?

De acuerdo con la web del editor de audio, los datos registrados son:

  • Nombre y versión del sistema operativo.
  • País del usuario, basándose en su dirección IP.
  • CPU utilizado.
  • Códigos y mensajes sobre errores no fatales, e informes de fallos.

En teoría, esta información está destinada a estudiar estadísticas de uso y a mejorar la aplicación. Pero el punto realmente alarmante es que Audacity también puede recolectar "datos necesarios para la aplicación de la ley, litigios y solicitudes de las autoridades (si corresponde)".

El simple hecho de que un software de escritorio dedicado a la edición local de audio sea capaz de registrar tanta información es alarmante e inaudito. Además, todos los datos estarían al alcance de un incontable número de individuos y entes, como los empleados de Muse Group y "asesores, auditores, representantes legales y agentes similares".

Pero eso no es todo, ya que también serían accesibles para potenciales compradores de Audacity u otros negocios de sus dueños. Así mismo, estarían a disposición de "cualquier organismo de aplicación de la ley competente, regulador, agencia gubernamental, tribunal u otro tercero".

En defensa de una posible acusación de convertir al editor de audio en spyware, la compañía enumera una serie de medidas de supuesta protección de la información. Sin embargo, no hay nada que genere demasiada confianza. En especial, teniendo en cuenta esta aseveración:

Todos tus datos personales se almacenan en nuestros servidores en el Espacio Económico Europeo (EEE). Sin embargo, ocasionalmente estamos obligados a compartir esos datos personales con nuestra oficina principal en Rusia y nuestro asesor externo en Estados Unidos.

Por último, los cambios aplicados a la política de privacidad de Audacity atentan contra la licencia GPL, que es la que se utiliza para la distribución del software. Los actuales dueños del editor de audio incorporaron un apartado en el que piden que menores de 13 años no usen el software. Dicha restricción no debiera existir, ya que la Licencia Pública General de GNU tiene como fin evitar que haya limitaciones en el uso de una aplicación.

La respuesta del público a los cambios en Audacity ha sido tan negativa, que es muy probable que Muse Group deba salir al cruce con alguna medida de contingencia. Por lo pronto, el popular editor de audio se encuentra transitando una crisis tan increíble e innecesaria.