La guerra contra las filtraciones no es nueva. Desde hace tiempo que Apple recurre a ciertos artilugios para evitar que circule información confidencial. En esta oportunidad, la compañía de Cupertino ha enviado una carta de cese y desistimiento a un filtrador. Además le ha pedido que brinde información sobre sus fuentes.

Según precisa Motherboard, el bufete de abogados Fangda Partnersa le pidió a un supuesto revendedor de productos sustraídos de fábricas chinas que deje de comprar, anunciar y vender dispositivos de Apple filtrados. En esa línea, y a través de la carta de cese y desista, solicitó una lista de todos los que le proporcionan los dispositivos.

Los representantes legales de Apple en China le pidieron al leaker que firmara un documento comprometiéndose a cumplir con la solicitud anterior dentro de los 14 días posteriores a la recepción de la carta. Esta , por cierto, es un instrumento que no tiene poder legal y procede en carácter de advertencia.

Apple busca detener las filtraciones

Foto por Scott Graham en Unsplash

"Ha revelado sin autorización una gran cantidad de información relacionada con productos inéditos y rumoreados de Apple, lo que ha constituido una infracción deliberada de los secretos comerciales", se puede leer en el documento. El mismo indica que la compañía tiene evidencia de la divulgación no autorizada de esa información.

"Su infracción intencional se manifiesta específicamente como: compartir información no publicada sobre los nuevos productos de Apple a través de plataformas de redes sociales, que incluyen, entre otros, el diseño y el rendimiento de estos nuevos productos", añade el texto.

La carta de "cese y desista" es un recurso utilizado frecuentemente por las corporaciones para proteger a su marca. En esencia, como se puede ver al principio, busca que una persona u organización detenga una actividad y no la retome más tarde. En caso de que el destinatario no cumpla con la solicitud, la compañía, en este caso Apple, puede poner en marcha acciones legales.

De acuerdo a la información brindada por el mencionado medio tecnológico, existe todo un mercado oscuro de filtraciones. Algunos empleados chinos de Apple o Foxconn (el principal socio de la marca de la manzana) sustraen hardware de las fábricas de Longhua, en Shenzhen. Este es adquirido por revendedores que se los entregan a coleccionistas, piratas o filtradores.