La marca Razer es principalmente conocida por sus accesorios y equipos portátiles enfocados en el gaming. Sin embargo, mucho del know how generado en el proceso de creación de estos ordenadores para videojuegos también se puede volcar sobre ordenadores profesionales con los que trabajar. Por lo tanto, si Razer es capaz de hacer equipos como el Razer Blade, ¿por qué no iba a ser capaz de hacer un muy buen portátil para trabajar? Eso es lo que el Razer Book trata de probar.

El Razer Book está hecho en aluminio. Y la sensación que transmite el producto, en general, es bastante buena. Es un bloque metálico casi continuo, se siente como un producto súper sólido, visualmente es atractivo y hasta ciertos detalles –como la firmeza de la bisagra– han sido cuidados.

Este, eso sí, no es el equipo más delgado o ligero de su categoría. Una realidad que, además, se ve acentuada por las líneas rectas de su chasis, que hacen que, en la mano, parezca un poquito más grueso de lo que realmente es. Esto se puede comprobar fácilmente poniendo el Razer Book junto a un MacBook Pro. Las diferencias en grosor entre ambos productos son pequeñas. Sin embargo, en el MacBook Pro, las placas de aluminio que recubren la parte trasera de la pantalla y la parte inferior del portátil se curvan levemente, lo que engaña un poco tanto a la vista como al tacto. Eso, sin embargo, no sucede con este portátil de Razer.

Pese a ello, sigue siendo un equipo bastante portátil. Pesa menos de 1,5 kilogramos y tanto en la mano como en la mochila se siente como una máquina flexible que no cuesta llevar con uno de camino a la oficina, a una reunión o por la casa si estás trabajando en remoto.

En el interior, el Razer Book alberga una pantalla de poco más de 13 pulgadas que, en el caso de la unidad que he podido probar, es táctil, tiene resolución Full HD (1920 x 1200), un ratio 16:10 y 60 Hz. La experiencia con ella es bastante satisfactoria en todos los aspectos. La calibración de color es buena, el nivel de brillo máximo está a la misma altura que la competencia, los ángulos de visión son casi perfectos, etc. El único “pero” es que no alcanza la misma densidad de píxeles que otros portátiles como el Surface Laptop 4 o el MacBook Pro de Apple. Razer comercializa una versión de este ordenador con una pantalla UHD, pero eso conlleva pagar un extra por ella.

En paralelo, Razer también ha reducido a la mínima expresión los marcos que rodean la pantalla del Book. Son súper delgados. Y eso, además de traducirse en un mejor aprovechamiento de la superficie, también hace que el equipo tenga una estética más llamativa cuando está en uso.

Bajo la pantalla encontramos, cómo no, una combinación de teclado en blanco y trackpad que se deja querer tanto por su estética como por su funcionamiento. Me gustaría hacer una mención especial para el trackpad, que resulta preciso, tiene un tamaño razonablemente grande y su superficie es agradable al tacto.

Las teclas del Razer Book, por cierto, están retroiluminadas. Pero lo interesante es que, haciendo uso del software de la marca, es posible personalizar su iluminación con bastante detalle –intensidad, cambiar el color de cada tecla individualmente, etc.–. Esta es una de esas características que el equipo ha heredado de la gama gaming de Razer, donde es más habitual este tipo de customización. En según qué situaciones, puede resultar de utilidad.

En los laterales del equipo encontramos una conectividad bastante amplia: un HDMI, una ranura para tarjetas microSD, un conector de 3,5 milímetros para auriculares, un puerto USB-A 3.1 y dos puertos USB-C con tecnología Thunderbolt 4. Esta configuración es versátil, pues cuenta tanto con puertos antiguos –más compatibilidad– como con puertos modernos –mejores prestaciones–. Además, permtie transferir datos súper rápido gracias a las tecnologías Thunderbolt 4 y Wi-Fi 6.

Una eficiencia térmica que le hace brillar en rendimiento por encima de otros ordenadores con Windows

El campo en el que más brilla el Razer Book, no obstante, es en el del rendimiento. El modelo que hemos probado cuenta con un procesador Core i7-1165G7, 16 GB de memoria RAM y 512 GB de almacenamiento SSD. No tenemos GPU externa dedicada –nos quedamos con la más que competente Intel Iris XE–, pero sí certificación Intel EVO, que informa a los clientes de que este equipo no solo tiene componentes de la empresa norteamericana, sino que destaca por su rendimiento.

En la práctica, el Razer Book es uno de los equipos con Windows que mejor rendimiento ofrece de su segmento. En algunas pruebas, el portátil de Razer incluso saca algo de ventaja a muchas otras máquinas que montan el mismo procesador. La clave está en la eficiencia térmica de la máquina, que ayuda a mantener frecuencias más altas durante más tiempo.

Esta eficiencia, en tareas exigentes pero rápidas, no supone una diferencia notable, pero en aquellos procesos que requieren que la CPU funcione a máximo rendimiento durante un mayor periodo de tiempo –como exportar un vídeo en Premiere Pro–, sí permite arañar algunos minutos o segundos (en función de la duración del clip). Esta eficiencia térmica también hace que los ventiladores tarden más tiempo en entrar en funcionamiento, lo que se traduce en una máquina un poco más silenciosa.

El no tener una GPU dedicada, evidentemente, hace que este equipo no sea el más competente en lo que a gaming se refiere. No obstante, la Intel Iris XE que alberga en su interior, sumada al resto de componentes y a la gran eficiencia térmica del Razer Book, hace posible la ejecución de varios juegos –incluso algunos exigentes– rebajando un poco el nivel de detalle pero manteniendo un nivel de FPS decente. Por lo tanto, para jugar esporádicamente o, simplemente, ejecutar títulos poco exigentes, esta máquina resulta más que válida.

La autonomía, por otra parte, es buena, pero no particularmente brillante –como, por ejemplo, la de un MacBook Pro con procesador M1–. En mi experiencia, oscila la jornada de uso –entre siete y ocho horas–, aunque esta cifra varía mucho en función del uso que hagas del equipo. Para recargarla, basta con recurrir al puerto USB-C. Y para conocer el estado de la máquina, en el exterior tiene un pequeño LED que recuerda al de los antiguos MacBook Pro.

El precio, un factor clave para el Razer Book

Uno de los factores más importantes a la hora de juzgar el Razer Book es, sin duda, su precio. La unidad que he podido probar es la intermedia de las tres que la marca vende en España. Pero, para tener una idea más general, echemos un vistazo a las diferencias entre las tres versiones que el fabricante ha decidido vender en este país:

Razer Book BásicoRazer Book IntermedioRazer Book Avanzado
256 GB de SSD512 GB de SSD512 GB de SSD
Pantalla táctil de 13,4 pulgadas Full HD (1920 x 1200)Pantalla táctil de 13,4 pulgadas Full HD (1920 x 1200)Pantalla táctil de 13,4 pulgadas UHD (3840 x 2100)
No disponible en la tienda de Razer EspañaSe vende en la tienda de Razer España por 1.799 eurosSe vende en la tienda de Razer España por 1.999 euros
Se vende en PcComponentes y Amazon por 1.499 eurosNo se vende en otros distribuidoresSe vende en PcComponentes y Amazon por 1.749 euros

El modelo que he probado solo se vende en la tienda de Razer por 1.799 euros, una cifra cercana a la que acompaña a otros productos de la competencia como el Dell XPS 13 (1.723,93 con la configuración equivalente) o el Surface Laptop 4 (1.849 euros). Y lo mismo ocurre con las otras dos versiones.

No obstante, en este juicio de precios debemos incluir una variable adicional: las ofertas. Tanto el Razer Book más económico como el más avanzado se encuentran rebajados en PcComponentes y Amazon –el modelo intermedio, que solo se vende en la tienda oficial de Razer, no–. Y lo mismo ocurre con los Dell XPS 13, que se pueden comprar con un importante descuento en la tienda oficial del fabricante.

¿Qué quiere decir esto? Que los precios no son estables y las ofertas disponibles en el momento de la compra pueden ser súper influyentes a la hora de inclinar la balanza hacia el Razer Book o alguno de sus rivales. Por ejemplo: en estos momentos, el Dell XPS 13 con los mismos componentes que el Razer Book más avanzado (la versión con pantalla UHD), se vende por 1.499 euros en la web del fabricante, casi 250 euros menos que el precio por el que se vende el modelo equivalente del Razer Book en Amazon. Pero, ¿será la situación la misma la próxima semana? ¿Mantendrá Dell ese descuento o recuperará el precio de salida que indica en la página web? Como decía, el mercado oscila bastante. Y este es un factor a tener bastante en cuenta.

¿Merece la pena comprar el Razer Book?

El primer portátil de Razer enfocado en lo profesional combina un diseño atractivo y una buena construcción con un rendimiento excelente. Pese a tener componentes bastante parecidos a los de su competencia, Razer ha logrado sacarle un poco más de jugo gracias a una muy buena gestión térmica que se traduce en un mejor rendimiento sostenido.

No es el portátil perfecto, evidentemente. Detalles como la autonomía o la densidad de píxeles de la pantalla en los modelos más económicos, por ejemplo, podrían ser un poquito mejor. En cualquier caso, son más sugerencias de mejora que puntos débiles, pues, por ejemplo, en el caso de la pantalla, el rendimiento que esta ofrece es generalmente satisfactorio.

En definitiva: quien busque un equipo con Windows delgado, con rendimiento bastante bueno y un diseño atractivo, tendrá que incluir indiscutiblemente a este Razer Book en sus quinielas. La primera incursión de la marca en el campo de la productividad les ha salido bastante bien.

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