Las excentricidades son comunes en el mercado de automóviles, pero Polestar ha decidido llevarlas a un nuevo nivel. La marca sueca, subsidiaria de Volvo, permitirá que el público compre su Polestar 1 utilizando obras de arte como medio de pago. La llamativa decisión aplica tanto en Europa como en Estados Unidos.

El 2021 es el último año de producción para el Polestar 1, y por dicho motivo la automotriz ha tomado la determinación de despedirlo a lo grande. La campaña "Arte por Arte" permite que el público intercambie su colección de arte por una unidad del coche híbrido insignia. Claro está que existen requisitos, y las obras a utilizar deben superar un proceso de análisis y valuación.

Según Autoblog, el Polestar 1 se puede comprar con "pinturas, esculturas, fotografías, instalaciones y más". La firma fabricante asegura que el proceso consiste en tres pasos; en primer lugar, los clientes deben contactar a Polestar y brindar su información personal para comenzar la transacción.

Las obras de arte que se deseen intercambiar por el coche deben ser analizadas por Theodor Dalenson, un renombrado consultor de arte con vasta experiencia en los museos más importantes del mundo. Posteriormente los trabajos serán valuados por las casas de subastas Phillips y Sothebys.

Si se determina que su valor equivale al del Polestar 1, la automotriz ofrecerá un intercambio en el que no habrá dinero físico involucrado. Si se aceptan las condiciones del trato, el cliente recibe su coche y la compañía se queda con el arte.

Polestar 1, el primer coche que se puede pagar con arte

El precio de venta actual del Polestar 1 ronda los 155 mil dólares, de modo que no cualquier pieza de arte puede utilizarse para comprarlo. Además, la campaña "Arte por Arte" tendrá una vigencia limitada hasta el 15 de agosto. Habrá que ver qué tanto éxito tiene entre los potenciales clientes de la compañía.

Polestar también ha anunciado qué planea hacer con las obras que reciba a cambio de su coche híbrido insignia. La empresa piensa, eventualmente, vender el arte en cuestión. La intención es hacerlo a través de subastas, o mediante los distribuidores preferidos de los artistas.