Microsoft está transformando su clásica suite de ofimática en una poderosa herramienta de productividad. Fluid Office presenta un nuevo paradigma de trabajo en el que las aplicaciones individuales como Word, Excel o PowerPoint ser convierten en módulos dinámicos y colaborativos que pueden confluir en un mismo documento.

En Redmond buscan alejarse del concepto de tener que utilizar aplicaciones específicas para diferentes tareas. Los módulos de Fluid Office permiten, por ejemplo, trabajar con una tabla dinámica de análisis de datos de una hoja de cálculo y una presentación con diapositivas en un mismo documento, sin la necesidad de intercalar entre Excel y PowerPoint.

Fluid Office busca que los usuarios dejen de pensar en dónde guardarán sus documentos o por qué medio (mail, pendrive, etc.) los compartirán con sus compañeros de trabajo o estudio. Como la herramienta está basada en la web, los documentos se guardan automáticamente en la nube. Esto permite compartirlos con facilidad, sin salir de la pantalla de trabajo.

El trabajo en equipo es otro de los pilares que Microsoft busca fortalecer. Con la llegada de Google Docs, Office se quedó atrás en ofrecer una experiencia dinámica de trabajo colaborativo. Las herramientas parecían haberse quedado en el tiempo, con un funcionamiento tosco a la hora de trabajar con múltiples usuarios en diferentes dispositivos.

Fluid Office promete funcionar muy bien con pocas o muchas personas colaborando en un documento al mismo tiempo. Los componentes, según Microsoft, están diseñados para trabajar en tiempo real. Esto le daría a la herramienta una dinámica necesaria en los tiempos que corren, donde predomina un mundo flexible e interconectado.

¿Cómo empezar a usar Fluid Office?

Microsoft ha indicado que el despliegue de Fluid Office progresivo. La herramienta, en forma de preview, ya está disponible en Office.com para usuarios de cuentas empresariales y Office 365. A lo largo del año, también llegará a Outlook.com y Microsoft Teams.

Los planes de Microsoft son ambiciosos. Se espera que en el futuro los módulos Fluid Office también lleguen a las aplicaciones de escritorio de la suite de ofimática. Además, se busca que los desarrolladores también puedan beneficiarse de esta solución basada en la web para alimentar sus aplicaciones colaborativas.