La policía científica sueca, en colaboración con la Universidad de Linköping, ha logrado resolver un asesinato ocurrido hace 16 años gracias a la genética. Concretamente, gracias a dos herramientas de genealogía, como la famosa MyHeritage, llamadas GEDMatch y FamilyTree.

No es la primera vez que se hace. De hecho, esta idea cruzó la mente de los investigadores encargados del caso después de conocer otro que tuvo lugar en Estados Unidos. Sin embargo, sí que es el primer crimen resuelto de este modo fuera del país norteamericano. Y, además, el primero que se publica en una revista científica, para facilitar que otros investigadores puedan repetir el procedimiento llegado el caso.  Ahora bien, ¿cómo lo han hecho exactamente?

¿En qué consisten las herramientas como MyHeritage?

Todos nos hemos preguntado alguna vez cómo hacer un árbol genealógico. En el pasado, no nos quedaba más remedio que preguntar a nuestros padres y abuelos. O, como mucho, si queríamos retroceder algo más en el número de generaciones, buscar padrones o partidas de nacimiento. Hoy en día, sin embargo, gracias a la genética y las nuevas tecnologías disponemos de muchas más herramientas. Algunas no son accesibles para toda la población, pero otras sí, siempre que estemos dispuestos a rascarnos un poco el bolsillo. Es el caso de plataformas como MyHeritage, GEDmatch o FamilyTree

Gracias a ellas, podemos mandar una muestra de nuestro ADN a unos laboratorios que se encargarán de analizarlo. De vuelta recibiremos un informe completo, que incluirá una aproximación de nuestra ascendencia étnica, así como posibles parentescos que se hayan encontrado en sus bases de datos. En un principio eran muy pocas las personas que utilizaban estas herramientas. Sin embargo, en la actualidad, con un precio no demasiado elevado, la cantidad de usuarios ha subido lo suficiente como para poder ampliar bastante sus árboles genealógicos.

Y, claro, en ciertas ocasiones un árbol genealógico puede servir incluso para resolver un crimen. Ya van dos y en un futuro podrían ser más, aunque habría que superar algunas barreras éticas.

Así pueden resolver un asesinato

Entre 1975 y 1986, un asesino en serie sembró el pánico en California. Todo empezó en febrero de 1975, cuando un hombre murió por dos disparos recibidos mientras se enfrentaba a un intruso con pasamontañas que intentaba secuestrar a su hija en su propia casa.

El primer asesino que se encontró de este modo cometió sus crímenes entre 1975 y 1986

Los testigos no pudieron verle la cara. En los 11 asesinatos posteriores y las más de 50 violaciones que vinieron después sí que hubo algunas personas que pudieron verlo. Sin embargo, el retrato robot era impreciso. También se halló material genético en varias de las escenas del crimen, pero no pertenecía a ningún individuo fichado.

Los años pasaron y finalmente el ya conocido como asesino del Golden State cayó en el olvido. O eso parecía. Sin embargo, con el auge de MyHeritage y otras herramientas similares, un investigador del FBI decidió probar a subir su perfil genético a una de ellas. Inmediatamente, comenzaron a encontrar usuarios cuyo ADN mostraba claramente que eran familiares del asesino. No estaba inscrito en la página, pero al reconstruir su árbol genealógico pudieron atar cabos y llegar hasta él. Se llamaba Joseph James DeAngelo y en 2018, cuando por fin pudieron detenerlo, tenía ya 72 años. Había permanecido bien oculto y nadie imaginaría que hubiera podido cometer un asesinato. Mucho menos doce.

La noticia de esta historia llegó pronto a oídos de la policía sueca, que se encontraba investigando un caso similar. En realidad, este asesino solo mató a dos personas, pero también quedaron restos de un ADN que no se pudo identificar.

Ocurrió en 2004, en Linköping, al sur del país. Un niño de 8 años iba al colegio cuando un hombre se abalanzó sobre él y le mató a puñaladas. El crimen fue presenciado por una mujer de 56 años, que salía de su casa en ese momento, por lo que se volvió hacia ella y la mató también. Cuando llegó la policía el asesino ya se había marchado, pero había dejado atrás una gorra y el cuchillo con el que cometió los crímenes. Había restos de ADN, pero no pudieron identificarlos, por lo que lo ocurrido acabó cayendo en el olvido.

Por eso, cuando estos policías conocieron el caso de DeAngelo decidieron repetir el procedimiento del FBI. Inicialmente no fue posible; pero más tarde, en 2019, un cambio de legislación les permitió poder acceder a los datos de dos herramientas similares a MyHeritage para rastrear el ADN del que disponían. De este modo llegaron a dos hermanos, ambos compatibles como posibles asesinos. No obstante, una prueba adicional acabó decantando la balanza inequívocamente hacia uno de ellos: Daniel Nyqvist, de 37 años.

¿Y ahora qué?

Tanto DeAngelo como Nyqvist terminaron confesando sus crímenes. El primero fue condenado a cadena perpetua. Nyqvist fue internado en un centro psiquiátrico, tras reconocer que tenía pensamientos obsesivos con matar y que por eso acabó con la vida de estas dos personas aleatoriamente.

Hay muchos impedimentos éticos y legales hacia estos procedimientos

Otros muchos asesinatos cuya investigación se encuentra a día de hoy en stand by podrían resolverse del mismo modo. Por eso, los investigadores suecos que han resuelto este doble crimen han publicado el proceso en Forensic Science International: Genetics.

El problema es que para ello sería necesario superar diversas barreras, tanto legales como éticas. Las herramientas como MyHeritage mantienen en la privacidad los datos genéticos de sus usuarios y solo los comunican a posibles parientes.

Hacerlos públicos en cualquier circunstancia sería ilegal. Sin embargo, en casos como los de estos dos asesinos, se llegó a la conclusión de que el fin justificaba los medios. Habría que valorar cada caso por separado, pero seguramente esta no será la última vez que oigamos hablar sobre este tipo de procedimientos.