Desde su estreno, El Inocente se ha colocado en el top 10 de las series de Netflix más vistas. Y, de momento, no parece que vaya a abandonar su puesto. Lo tiene todo. Suspense, acción, un plantel de actores con grandes nombres del cine español… Ciencia la verdad es que no tiene mucha, pero sí que hay por ahí algún concepto.  De hecho, si la has visto, es posible que el término SIA te suene a algo más que la cantante. Se trata de las siglas de Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos, una condición genética que se convierte en una parte importante de la trama a medida que la maraña de misteriosos crímenes se va deshaciendo.

Aunque la historia es totalmente ficticia, el síndrome sí que existe. De hecho, es tal como lo cuentan en la serie, aunque en ella se destinan pocas palabras a describirlo. Por eso, si tienes curiosidad por saber algo más sobre el tema, te invitamos a leer este artículo en el que te contamos un poco más sobre el SIA, desde su transmisión genética hasta sus síntomas.

El síndrome que aparece en 'El inocente'

En el momento que un espermatozoide fecunda un óvulo, este último aportará al cigoto un cromosoma X, pues son los únicos cromosomas sexuales que posee. Sin embargo, el espermatozoide podrá portar un cromosoma X o un Y. Esto conlleva que el resultado final sea XX (femenino) o XY (masculino). 

Hay distintos grados del síndrome

A partir de ese momento, los órganos sexuales, conocidos también como gónadas, estarán indiferenciados. Es decir, que no habrá diferencias entre individuos XX y XY. Sin embargo, a partir de la séptima semana de gestación, sí que empiezan a producirse los primeros cambios en respuesta al gen SRY, contenido en el cromosoma Y. Este promueve el desarrollo de los testículos; que, de momento, se mantienen en el vientre, sin llegar a descender. Sí que pueden ya secretar un tipo de hormonas, llamadas andrógenos, responsables de que continúe el desarrollo sexual masculino. No obstante, en las personas con SIA sus células no responden a las órdenes de estas hormonas. Por lo tanto, los testículos no descienden y no continúa ese desarrollo.

Tampoco se forman ovarios ni útero, pero eso es algo que no se ve hasta realizar una ecografía. Sí que tienen vagina; por lo que, cuando nacen, se toman como bebés XX. Normalmente, no son conscientes de lo que les ocurre hasta que, llegada la pubertad, no llegan a tener la menstruación. 

De cualquier modo, es importante destacar que hay tres grados en este síndrome. Puede ser completo, como el caso de la chica que aparece en El Inocente. Ella tenía senos, vagina, caderas y, en general, una apariencia femenina. Sin embargo, se menciona que no podía tener hijos. Y no podía precisamente por eso, porque no tenía útero ni ovarios.

Por otro lado, existe el SIA parcial, en el que predominan los órganos masculinos o femeninos, pero hay cierta existencia del resto. Finalmente, existe el síndrome de insensibilidad leve de los andrógenos, en el que se observan genitales externos masculinos típicos.  

¿Cómo se transmite?

El SIA que aparece en El Inocente es un síndrome genético de los que se conocen como ligados al cromosoma X. Esto significa que el gen que lo produce está en este cromosoma sexual. En cuanto a su herencia, es de tipo recesivo. ¿Pero qué quiere decir esto?

Como ya sabemos, los cromosomas humanos se encuentran dispuestos en parejas. Cada uno lleva una de las dos variantes de un gen, llamadas alelos. Y se combinan de formas diferentes, según si su herencia es recesiva o dominante. Si es recesivo, serán necesarias dos copias iguales para que el atributo cuya información contienen se manifieste. En cambio, si el otro cromosoma contiene el alelo dominante, como su propio nombre indica, este impondrá su contenido. Si la pareja de cromosomas en cuestión es la de los cromosomas sexuales, la cosa cambia un poco. 

La herencia es similar a la del daltonismo

Por ejemplo, si una enfermedad está ligada al cromosoma X y es recesiva, todos los individuos XY estarán enfermos. ¿Por qué? Porque solo hay un cromosoma X, de modo que no habrá otro que se le imponga. En cambio, si estamos ante un individuo XX, solo estarán enfermos aquellos en los que el otro X también tenga el gen en cuestión.

Es, por ejemplo, la razón por la que hay menos daltónicas que daltónicos. La enfermedad está ligada al sexo y es de herencia recesiva. Una mujer daltónica debe tener sus dos cromosomas X afectados. A la hora de tener descendencia, si tiene un hijo será daltónico sí o sí, ya que ella le pasará uno de esos dos cromosomas afectados y el padre le dará su Y. En cambio, si tiene una hija, al darle el padre un cromosoma X, el padre debería ser necesariamente daltónico para transmitirle el daltonismo. Si no, su X sano se impondrá sobre el afectado de la madre y la niña no será daltónica. Eso sí, será portadora, por lo que en un futuro podría tener hijos daltónicos. 

Volviendo a las series de Netflix, el SIA del que oímos hablar en El Inocente se transmite exactamente igual. Además, como solo afecta a individuos XY, al recibir ese X afectado todos tendrán el síndrome. Una mujer XX puede ser portadora y, por lo tanto, no tener SIA y ser totalmente fértil, con la posibilidad de transmitirlo a su descendencia.

Para terminar, es importante destacar que cuando hablamos de masculino o femenino durante el desarrollo embrionario nos estamos refiriendo al sexo biológico. Nada tiene que ver con hombres o mujeres; ya que, como sabemos, hay hombres con órganos sexuales como el útero o los ovarios y mujeres con pene y testículos. No era el caso de el personaje de El Inocente, pero es algo que vale la pena recordar. 

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