El Snyder Cut de La Liga de la Justicia lo logró. Cuando nadie lo creía posible, el Universo extendido de DC ha vuelto a ser un contrincante de cuidado para Marvel. Y no solo por su variedad de propuestas, sino por demostrar que todavía hay mucho que analizar en sus historias.

Por supuesto, ya el Joker de Todd Phillips había llevado a la franquicia a una nueva dimensión, mucho más adulta y autoral. Lo mismo que Wonder Woman de Patty Jenkins y Aquaman de James Wan, la película de Phillips demostró que los anteriores fracasos de crítica podían enmendarse. Finalmente, la inmensa y merecida popularidad de Shazam!, de David F. Sandberg, demostró que el Universo de DC era también un riesgo financiero rentable. 

La combinación de todo lo anterior fue quizás la fórmula ideal para allanar el fenómeno del llamado Snyder Cut, convertido ahora mismo en un éxito controvertido. La película de Zack Snyder (que no tendrá secuelas y no formará parte del canon) es ahora mismo la más visible del Universo extendido de DC. Y por si eso no fuera suficiente, abrió la discusión sobre cuál es la propuesta cinematográfica de Warner sobre el mundo de la editorial. 

De modo que la gran cuestión a resolver es: ¿qué necesita DC para capitalizar el éxito del que disfruta ahora mismo? Quizás para entenderlo, la manera más sencilla sea analizar el tránsito del Universo extendido de DC hasta su gran momento actual. Y hacerlo a través de sus mejores y peores películas. 

Te dejamos una selección de lo peor y lo mejor del Universo extendido de DC. Un resumen que permitirá comprender cómo Warner y la propia editorial comprende el alcance de sus historias y personajes. 

Zona roja: lo peor del Universo extendido de DC

'Superman IV: La búsqueda de la paz' (1987)

Incluso el fallecido Christopher Reeve llamó a la película “un desastre”. Y razones no le faltaban. De la misma manera que hace unos años atrás, DC atravesaba su peor momento. Y su personaje más querido era el reflejo de la debacle. El film narra cómo Superman debe enfrentarse a un Gene Hackman desganado y a Mark Pillow, un villano tan ridículo que resulta inclasificable.

Para entonces, la franquicia del Hombre de Acero había perdido sus momentos más elegantes. El resultado es un argumento casi paródico que cerró de manera vergonzosa lo que había sido un experimento visual y de guion exitoso. 

'Catwoman' (2004)

La película que marcó el declive de cualquier spin off sobre el ciudadano ilustre de Gotham. No se trata solo de un desastre argumental a todo nivel, sino además de la propuesta más endeble de DC hasta la fecha. Eso a pesar de contar con la oscarizada Halle Berry para el primer intento de una película en solitario de la gran antihéroe del universo editorial.

El guion era una mezcla ridícula de mitología y parte de la larga historia de Catwoman en el cómic, pero sin un gramo de coherencia. Como si eso no fuera suficiente, el elenco parecía poco inspirado y la puesta en escena era un revoltijo de cartón piedra de aspecto rudimentario. Al final, Catwoman terminó por convertirse en una lista de lo que no debe hacerse en una película de superhéroes. Y en especial una advertencia a DC sobre la necesidad de tomarse en serio sus historias. 

'Batman forever' (1995)

Después de la sobriedad gótica de la duología Burton, el estallido Camp de Schumacher tomó desprevenido a los fanáticos. El nuevo Batman interpretado por Val Kilmer, y acompañado de una rígida Nicole Kidman, hizo a más de un espectador enarcar la ceja. Razones no faltaban.

El rudimentario guion echaba por la borda los esfuerzos por dotar a Batman de un aire adulto y volvía a un festivo espacio intermedio. Y aunque Jim Carrey hizo su mejor esfuerzo en encarnar a un Acertijo memorable, la película entera es un despropósito sin sentido ni solidez. 

'Batman y Robin' (1997)

Esta es la película que casi envía al foso de los malos recuerdos cinematográficos la franquicia Batman. No hay absolutamente nada restacable en este despropósito que parecía una fantasía extravagante en neón. El batitraje con pezones, la batitarjeta de crédito, Arnold Schwarzenegger soltando chascarrillos de ocasión con un pálido maquillaje irrisorio. Cada elemento parecía aumentar la sensación de aire caótico y ridículo. 

La película fue un desastre en cada aspecto posible. Al día de hoy, George Clooney reniega de su actuación en el metraje. En cuanto a Chris O’Donnell, desapareció del mapa cinematográfico después del film y fue el final de la incipiente carrera en el cine de Alicia Silverstone. El incipiente universo cinematográfico DC pasaba por uno de sus momentos más bajos. Pero lo peor estaba por llegar. 

'Green Lantern' (2011)

Hay mucho de vergonzoso en este primer intento de adaptar el mundo del superhéroe al cine. Y hasta el propio Ryan Reynolds lo reconoce. El actor confesó no haber visto la película hasta hace unos meses y dejó entrever que no lo hacía “por salud mental”.

El despliegue de deficientes efectos especiales es una mezcla de mal gusto y peor sentido de lo cinematográfico. Si a eso se suma una historia ridícula, un villano aburrido y un Tim Robbins poco inspirado, el conjunto fue el final de una etapa vergonzosa. Para bien o para mal, Green Lantern dio al traste con una época festiva y experimental de DC y abrió la puerta a directores más consistentes. 

Zona naranja: advertencia de desastre en el Universo extendido de DC

'El Hombre de acero'  (2013)

DC lo intentó de nuevo con Superman después de la olvidable y sosa Superman Begins de Bryan Singer, estrenada en el 2006. El film no fue un fracaso, no fue un éxito. Peor aún: pasó desapercibida. Siendo así, Warner tomó la decisión de comenzar de nuevo e ignorar los pobres resultados de la película.

De modo que volvió a la casilla cero. Con un nuevo Superman (un radiante pero inexpresivo Henry Cavill) y Zack Snyder a la cabeza. La decisión incluía la posibilidad de que el director se hiciera cargo de la franquicia y le diera cualidad autoral. 

Y Snyder se lo tomó en serio. El Hombre de Acero es una película cuidadosa y con aire épico, que lamentablemente tiene un guión blando y desordenado. Por tercera vez en menos de veinte años, DC volvió a narrar la historia del último hijo de Krypton, solo que ahora con un aire solemne y agotador. La película tiene buenos momentos, pero en realidad es una mezcolanza de tono y forma que anunciaba futuros desastres. 

'Batman v Superman: el origen de la justicia' (2016)

Con la relativa decepción de El Hombre de Acero a cuestas, Batman vs Superman comenzó a filmarse con cierta presión.

La noticia de que Ben Affleck sería el Batman de Snyder molestó a buena parte de los fans y terminó por enfrentar a todos en una discusión incómoda. Al actor se le consideró muy viejo, gordo, poco carismático e incluso poco talentoso para interpretar al anti héroe preferido de DC. Y mientras todo lo anterior ocurría, las primeras tensiones entre Warner y Snyder comenzaron a salir a flote. 

Hubo rumores de discusiones, presiones y señalamientos ofensivos entre director y ejecutivos. Después de que El Hombre de Acero dejara algunas preguntas incómodas a cuestas sobre el estilo Snyder. ¿Era necesario que Superman tuviera semejante tono solemne y depresivo? ¿Por qué romper la regla esencial moral del hijo de Krypton? Al debate se añadió el hecho de que la venidera película tenía todos los hitos de un proyecto desesperado. Hubo trailers y avances que destriparon la película antes de llegar a pantalla y proyecciones privadas que anunciaban un desastre argumental.

No lo fue del todo. De hecho, la película tiene una rara consistencia épica, y a pesar de sus errores supo conservar el tono con dignidad. Pero a pesar de eso, la crítica se ensañó con el film. Señaló las inconsistencias de su caótico guion y en especial, ese plot (el que estás pensando) que terminó por convertir una historia oscura en casi paródica.

Al final, el gran enfrentamiento de los héroes más queridos de la casa tuvo una única cosa a su favor. La llegada de una asombrosa y firme Gal Gadot como Wonder Woman. Pero ni la presencia de la Princesa Amazona pudo evitar el desastre total del universo Snyder en DC. 

'Suicide Squad' (2016)

Quizás lo más lamentable de esta película, es el hecho de que en algún punto pudo ser algo en realidad memorable. Pero la presión de un éxito que opacara al de Marvel fue más fuerte que el equilibrio conceptual. Suicide Squad fue la gran primera víctima de la segunda gran debacle de DC. Editada a puerta cerrada, con todo tipo de reshoots que reconstruyeron lo esencial de su argumento y no para mejor, Suicide Squad fracasó. Y no por solo ser una mala película — que lo es —,  sino por la falta de sentido y coherencia en su propuesta. 

Fue el film que se convirtió en una lección dura de aprender para Warner. A pesar de sus astronómicas ganancias en taquilla, la película tuvo que cubrir casi dos campañas de marketing y además, nuevas escenas. Al final, uno de los grandes éxitos del estudio, estuvo a punto de resultar incluso decepcionante en el aspecto económico. La alerta era clara: DC necesitaba encontrar una identidad. Una historia que contar y un estilo propio. Pero todavía faltaban unos años para eso. 

'La Liga de la Justicia'  (2017)

Y cuando todo parecía de mal en peor, llegó la última pieza que sentenció una etapa desordenada de DC. En medio escándalos, discusiones públicas, acusaciones mutuas, Snyder regresó al set para filmar La Liga de la Justicia bajo la carga de todo tipo de exigencias. 

En primer lugar, debía crear una película que enmendara los errores previos y en segundo, una que respondiera a las exigencias de Warner. Para entonces, el universo de Marvel era un rotundo éxito y uno tan extraordinario que obligó al estudio de la competencia a reforzar su estrategia. El resultado fue adjudicar a Snyder la obligación de un film que respondiera al gusto del público por algo más ligero. Eso, a pesar del estilo y el lenguaje visual de Snyder. 

Por supuesto, el desastre no se hizo esperar. Y fue de tales proporciones que el Universo de DC estuvo a punto de sucumbir a su impacto. Hubo batallas dialécticas muy públicas. Snyder no soportó la presión de una tragedia familiar y las exigencias del estudio. Con la película casi lista, abandonó el plató. 

Lo que ocurrió fue inevitable. Hubo reshoots, discusiones, maltrato en el set, una filmación desastrosa y rumores de un caos fílmico en puertas. Para cuando la película llegó al cine era obvio que se trataba de una mezcolanza poco efectiva de estilos y lenguajes. El film fracasó a todo nivel, condenó a Snyder al ostracismo y desató un movimiento en redes para que la versión del director llegara a pantallas. Pero por entonces, la mera idea era impensable. Una puerta parecía haberse cerrado en el rostro de la franquicia DC. 

Zona verde: lo mejor del Universo extendido de DC

'Wonder Woman'  (2017)

La primera película de la princesa Amazona llegó al cine sin que nadie estuviera muy convencido de su éxito. Después de todo, la directora pertenecía al mundo del cine independiente, la actriz titular era casi desconocida y el mundo de DC pendía de un hilo. Pero se convirtió en un improbable éxito de taquilla y de crítica. Jenkins logró dotar al personaje de valor, poder y una estatura épica que sorprendió al público. 

Ya el personaje había aparecido en Batman vs Superman, pero Jenkins captó un sentido de lo majestuoso que sorprendió y conmovió a los fans. A pesar de las críticas a su guion endeble y su puesta en escena apresurada, la película se convirtió en un fenómeno. Uno además que demostró que en las manos apropiadas, el rico, brillante y profundo universo DC tenía posibilidades. Después de la sacudida, la Wonder Woman de Gal Gadot pasó a ser el centro del posible futuro DC. Y de hecho, las escasas escenas que lograron cautivar a los críticos en La Liga de la Justicia mostraban a Diana Prince en todo su esplendor. Un mensaje muy claro que Warner pareció comprender de inmediato.

Wonder Woman demostró que quizás DC necesitaba autores, antes que directores coartados en su creatividad. Y comenzaron los experimentos afortunados. 

'Aquaman'  (2018)

Ultra Divertida, extravagante, exagerada, una hija perdida del estudio Troma. Hubo todo tipo de descripciones de esta épica colosal que presentó a lo grande a Aquaman con el rostro de Jason Momoa. El director combinó una aventura trepidante, con una historia de origen llena de matices que resultó convincente incluso a los incrédulos. 

Momoa dotó a Arthur Curry de personalidad, un corazón amable y los mejores momentos de acción. Eso a pesar de que la aparición de Manta Negra es más bien escasa y la presencia de Nicole Kidman casi anecdótica. Pero Wan decidió tomar partido de una premisa inverosímil y crear un mundo delirante y colorido que deslumbró

El resultado fue una confirmación directa a la premisa de Wonder Woman. DC se decidió definitivamente por poner en manos de directores con apreciable personalidad, sus futuros proyectos. 

'Shazam!'  (2019)

Adorable, encantadora y la película de DC que sorprendió por sus buenas intenciones y mejor resultado. Shazam! es quizás la película en la que menos esperanzas tenían los desconcertados fans y por ese motivo una de las más queridas. Cuando Billy descubre el enorme universo mágico de DC y se convierte en Zachary Levi, el film se convierte en una explosión traviesa alegría. 

Cargada de pop, con un guion original (y algunas grietas), pero en esencia una película sólida. Shazam! demostró que a DC le quedaba mucho por contar. Lo demostró además por un recorrido vertiginoso por espacios y lugares que hasta ahora no habían analizado el resto de sus producciones. Con su tono despreocupado y desenfadado, es el antecedente a la decisión de Warner de confiar en su talento detrás de cámara. Algo de agradecer. 

'Joker' (2019)

Arthur Fleck es un hombre infeliz en una ciudad a punto de estallar. En medio de una Gotham con una inquietante semejanza a la Nueva York de Scorsese, la película es un triunfo de estilo y poder argumental. Y aunque no está relacionada con la línea cronológica (o el canon) original, fue lo suficientemente poderosa para revitalizar de origen a DC. 

Con su aire frenético, pausado y violento, la película se convirtió en un fenómeno en discusión. Desde el hecho de los antihéroes hasta el poder de la narración sobre un personaje poco fiable, Phillips apostó alto y triunfó. El argumento se erigió como un símbolo de todo lo que el cine de superhéroes puede ser y atestó una estocada al optimista Marvel. Por si eso no fuera suficiente, rebasó el cine comercial y hubo debates sobre su pertinencia y su poder simbólico. Su travesía en la cultura popular se coronó con Joaquin Phoenix levantando la estatuilla del Oscar a mejor actor. Por segunda vez, el personaje brindaba un Oscar a la franquicia. 

'El Snyder Cut' de 'La Liga de la Justicia' (2021)

El punto más alto del Universo extendido de DC y quizás por ese motivo la mayor decepción para los fans. La épica de cuatro horas de duración que muestra finalmente la visión de Snyder sobre el universo de la editorial, es una cápsula sin trascendencia. No tendrá secuela ni sus hilos argumentales forman parte del canon. Pero a pesar de los esfuerzos de Warner por detener el fenómeno, es imposible no celebrar su capacidad para cautivar. Incluso, el empeño del Snyder por conmover. 

En conjunto, la película es una épica colosal sobre el centro del sentido del héroe de DC. Muy lejos de los problemas mundanos de sus homólogos en Marvel, la película de Snyder es una apuesta monumental a la belleza simbólica. Y a pesar que por ahora, es una rara curiosidad en pantalla, deja claro que DC recuperó finalmente el impulso y brillo.