Un misterioso espectáculo de luces ardientes causó temor entre los habitantes de Seattle el pasado jueves. No eran aviones ni meteoritos, sino partes de un cohete de SpaceX sobre el noreste del Pacífico.

Las imágenes del fenómeno no tardaron en empezar a circular por las redes sociales. "¿Qué se está quemando en el cielo?", "¿Son meteoritos?", "Son desechos espaciales sobre el cielo de Seattle?", se preguntaron algunos usuarios.

Si bien todos los expertos habían brindado una explicación, no todos se enteraron y el avistamiento produjo diferentes sensaciones en la gente: asombro, temor y curiosidad.

Algunos incluso pensaron que se trataba de un nuevo espectáculo producido por algunos de los satélites de la creciente constelación de Starlink. Estaban equivocados, pero no tanto.

Jonathan McDowell, un astrónomo de Centro de Astrofísica, explicó que los restos ardiendo que se vieron en el cielo correspondían a la segunda etapa del cohete Falcon 9 de SpaceX, que fue lanzado el 4 de marzo.

La misión del Falcon 9, que era poner satélites de Starlink en órbita, se completó correctamente, pero el cohete no logró completar la desorbitación, por lo que estuvo 22 días dando vueltas alrededor de la Tierra antes de reingresar en la atmósfera.

Precisamente, lo que vieron los habitantes de Seattle fue el momento en el que el cohete –o, mejor dicho, sus restos– estaban reingresando tras varios días en órbita. Finalmente la reentrada se completó este 26 de marzo.

SpaceX no reutiliza los Falcon 9 al completo

Si hay algo que caracteriza a SpaceX es su capacidad para reutilizar cohetes. Sin embargo, este no se recupera en su totalidad. El Falcon 9, por ejemplo, cuenta con dos etapas. La primera etapa del Falcon 9 cuenta con motores que le permiten aterrizar en tierra y ser reutilizada en futuras misiones. La segunda etapa, en cambio, no se reutiliza. Esta se orienta para que caiga en un área seguro del Océano, aunque gran parte se destruye en el momento del reingreso por su erosión con la atmósfera.

SpaceX está trabajando para, en el futuro, recuperar también las segundas etapas del Falcon 9. El costo de estos cohetes es de aproximadamente 62 millones de dólares. Si la compañía logra recuperar ambas etapas podría reducir un 10% los costos de cada misión.