Entre los estrenos de Netflix para este mes de marzo se encuentra Mark Hoffman: un falsificador entre mormones, un documental dirigido por Jared Hess que aborda la turbia historia de un hombre sumamente inteligente y curioso que usó sus talentos para falsificar, poner en jaque a una religión y, tristemente, arrebatar la vida de dos personas.

Mark Hoffman: un falsificador entre mormones es una docuserie de tres episodios de una hora cada uno. En ella se repasa la historia de este hombre que pasaría a la historia como un falsificador peligroso y que sigue purgando su condena.

Aquí reseñamos este reciente documental de Netflix sin spoilers.

Un misterio llamado Mark Hoffman

El documental de Hess se adentra en la historia de Mark Hoffman con testimonios de los involucrados y socios de este personaje, con material de archivo de la época, así como de recreaciones breves y bien realizadas. La historia a la que nos enfrenta Mark Hoffman: un falsificador entre mormones es compleja y perturbadora. Nos muestra un hombre que fue escalando en sus tretas para conseguir, sí, dinero. Pero más allá de eso, alimentando un ego tan grande que traspasó todos los límites.

Mark Hoffman: un falsificador entre mormones se sumerge en Salt Lake City, Utah, lugar en donde vivió y operó Hoffman. El contexto del lugar es muy pertinente pues se trata de una ciudad profundamente mormona y cuna de esta poderosa religión. El mismo Hoffman provenía de una familia mormona pero perdió su fe en la adolescencia. Esto es muy relevante porque en adelante este desapego por su religión de origen y su ateísmo radical, además, claro, de su falta de empatía, lo llevarían a atentar contra la vida de otras personas.

El documental no muestra los testimonios de Hoffman en su condición actual, ya que parece que no quiso atender a los llamados de los productores. Eso sí, recoge material de archivo y de su interrogatorio en donde nos deja ver un poco de ese misterio llamado Mark Hoffman. Y es que ni su familia más cercana, sus amigos ni su esposa (que sí aparece en el documental en la época actual) han podido descifrar lo que ocurría y sucedió con ese hombre al que creían conocer.

Mark Hoffman: un falsificador entre mormones

Murder Among the Mormons, episode 3. c. Courtesy of Netflix © 2021

En los cada vez más frecuentes títulos true crime muchas veces quedan cabos sueltos, misterios que con seguridad perdurarán para siempre. Sin embargo, en Mark Hoffman: un falsificador entre mormones las cosas son un tanto distintas. Quizá porque el misterio es el mismo perpetrador de las falsificaciones y los atentados mortales que hizo. Quizá porque sus confesiones y los relatos de sus propios actos son tan brutales que nos deja atónitos.

Y es que Hoffman se dedicó a elaborar supuestos documentos de la iglesia mormona que la cimbró desde sus raíces. Este hombre se volvió famoso entre los anticuarios y personas dedicadas a los archivos históricos porque parecía tener un olfato y habilidad extraordinarias para encontrar documentos y tesoros únicos, raros y, claro, carísimos.

Entre sus más famosos descubrimientos fue la llamada «Carta Salamandra», un supuesto documento de los fundadores de la iglesia mormona en la que aseguraba que una salamandra mágica y no un ángel llamado Moroni le había mostrado a Joseph Smith, el fundador de la iglesia, el lugar en donde estaban las placas doradas de las que proviene el Libro Mormón. Este y otros documentos hechos por Hoffman pusieron en jaque a la iglesia mormona. Institución que, como es de suponerse, estaba dispuesta a comprar todo aquello que pusiera en duda sus bases más preciadas.

Lo paradójico en la historia de Mark Hoffman: un falsificador entre mormones es que Hoffman comenzó a tropezar con sus propios errores. No en la falsificación sino en sus deudas económicas y en los muchos cabos sueltos que fue dejando y que pronto lo pusieron contra la pared. Hoffman fabricó unas bombas que hizo detonar tanto para acallar lo que pesaba sobre él, como por razones que es mejor descubrir al final del documental.

Una condena perpetua

Así pues, dichos atentados mortales y uno más contra sí mismo, así como la intervención de un encargado de la policía astuto y testarudo, marcaron el final de Hoffman. Como parte del acuerdo legal él confesó sus actos y los explicó con lujo de detalles. Actualmente continúa en prisión y, por lo que se asegura en Mark Hoffman: un falsificador entre mormones, seguirá ahí hasta el último de sus días.

Mark Hoffman: un falsificador entre mormones es una docuserie ideal para todos aquellos que gusten del true crime y de los documentales bien confeccionados. Sin bien no es sorprendente a nivel técnico, está muy confeccionado y, lo mejor, no se toma rodeos ni alarga los asuntos que intenta poner en la mesa.

Mark Hoffman: un falsificador entre mormones ya se encuentra disponible para todos los suscriptores de Netflix.

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