Dolores musculares, fiebre alta, debilidad intensa, dolor de cabeza y de garganta, sangrado, vómitos, diarrea. Estos son los síntomas que produce el ébola, una enfermedad con una gran mortalidad (del 50%, aunque depende del brote) que vuelve a producir casos en la República Democrática del Congo después de que se diera por finalizado el último brote en el mes de julio de 2020. ¿Es posible que el semen esté detrás de un nuevo caso de ébola en el Congo? Aunque todavía no hay una confirmación, se está investigando.

La paciente que ha hecho saltar todas las alarmas no ha sobrevivido. Empezó a tener síntomas el pasado 25 de enero y el 3 de febrero ya había muerto. Tres días después las sospechas se confirmaban: las pruebas del laboratorio eran positivas para ébola. A día de hoy hay al menos otro caso confirmado en la zona, pero parece haber sido posterior. Entonces, ¿cómo ha podido producirse el contagio de esta mujer que le ha llevado hasta la muerte?

Todavía se está investigando

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está investigando el incidente, por lo que todavía no hay una confirmación. Sin embargo, se barajan varias opciones: reservorios en los animales de la zona o el semen de su marido. De hecho, esto último sería una locura si no fuera porque su marido es un superviviente de la enfermedad. Y como sabemos por estudios previos, el virus se mantiene en el semen incluso más de un año después.

El ébola se transmite por el contacto con los fluidos corporales de un enfermo o fallecido por el virus del Ébola. Estos fluidos son la orina, la saliva, el sudor, las heces, el vómito, el líquido amniótico y también la leche materna y sí, el semen.

Semen y ébola

El semen, como un fluido que es, se ha estudiado para saber cuál es su relación en la transmisión del ébola. En 2016, Lancet Global Health publicó un estudio en el que participaron 429 hombres de Liberia que había sobrevivido a la enfermedad. De ellos, 24 dieron positivo al ébola en su semen al menos 12 meses después de su recuperación. Uno de ellos incluso dio positivo 565 días después de pasar la infección, según señala IFLScience. Aunque apuntan a que esta duración depende del individuo e invitan a hacer futuros estudios sobre la relación entre edad y duración de la detección de ARN del ébola en el semen.

Además, este estudio señala la importancia de educar a los hombres supervivientes para que tengan en cuenta que existe el «riesgo de transmitir el virus del Ébola a través del sexo». Además de que esta información «podría potencialmente mitigar futuros brotes asociados con la transmisión sexual». Por tanto, sabemos que se puede dar la transmisión del ébola a partir del semen.

El fin del ébola

Por desgracia, casos sueltos de ébola después de largos brotes son muy normales, según la OMS. Pero para evitar que vuelva a convertirse en un quebradero de cabeza es importante tener controlados a estos nuevos pacientes y, sobre todo, vacunarlos. De hecho, en este brote producido entre 2018 y 2020 se ha ido vacunando a la población, pero todavía queda camino que recorrer para terminar con los grandes brotes.

Aunque ahora estamos centrados en la lucha contra la COVID-19 no podemos olvidarnos de que otras enfermedades siguen ahí fuera. En el Congo llevan meses luchando contra esta doble amenaza vírica y seguirá siendo así mientras no se ponga en marcha un buen plan de vacunación para ambas enfermedades.

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