Sony empieza el año fuerte con el lanzamiento de la Alpha A1, una nueva cámara digital con sensor completo de 35 mm capaz de tomar fotos de 50 megapixeles y grabar vídeo en 8K a 30 cuadros por segundo o en 4K a 120 cuadros por segundo. Se trata de su nueva cámara flagship y, desde un punto de vista técnico, es aún más impresionante que la A7s iii.

El precio del cuerpo será de 6.500 dólares en Estados Unidos. En Europa, se venderá por 7.300 euros a partir de marzo.

La Alpha A1 es capaz de tomar 30 fotos por segundo con el autoenfoque activo y manteniendo la resolución de 50,1 megapixeles. Es, por lo tanto, ideal para la fotografía de sujetos en movimiento a muy alta velocidad o con cambios de dirección repentinos, como ocurre en el deporte o la naturaleza. Además, su sensibilidad ISO cubre un rango de 100 a 32000.

La Sony Alpha A1 también tiene un sistema de enfoque mejorado con 759 puntos de detección de fase y 425 puntos de detección por contraste, cubriendo el 92% del total del cuadro. Además, tiene sistema de seguimiento en tiempo real de objetos, manteniendo siempre el enfoque sobre ellos, y con la capacidad de detectar humanos, animales o pájaros.

La Alpha A1 tiene un sistema de estabilización óptico de 5 ejes. Este funciona junto a una serie de algoritmos de estabilización para mejorar la fotografía o el vídeo en condiciones de baja luz o con mucho movimiento. La cámara también permite combinar hasta 16 fotografías, en post y usando un software en el ordenador, para crear imágenes de 199 millones de pixeles.

Sony Alpha A1: grabación de vídeo en 8K a 30 cuadros por segundo

La Alpha A1 se adelanta un poco al futuro y ya es capaz de grabar vídeo en 8K a 30 cuadros por segundo. A 4K, además, es capaz de grabar a 120 cuadros por segundo, lo cual, para creadores de contenido, será espectacular. También tendrá la capacidad de grabar en modo Super 35, a 5,8K, sin necesidad de hacer agrupamiento de pixeles.

Por otra parte, la Alpha A1 es capaz de grabar en HDR a 10 bits y en croma 4:2:2 usando un códec HEVC/H.265. Soporta HLG, que admite el espacio de color BT.2020 de gama amplia.

En modo vídeo mantiene el seguimiento en tiempo real de los ojos humanos con un rango más amplio de ángulos. Este sistema está disponible en todas las resoluciones, desde 720p hasta 8K.

Probablemente una de las grandes novedades para creadores de contenido será la estabilización de imagen en modo activo, que usa el estabilizador óptico de 5 ejes, la capacidad de procesamiento en tiempo real el chip BIONZ XR y una serie de algoritmos dedicados. Es, en cierto modo, una forma de traer la tecnología de estabilización óptica disponible en smartphones de alta gama a estas cámaras profesionales.

Por último, la Alpha A1 incluye la matriz de color S-Cinetone, usadas en cámaras profesionales como la FX6 y otros productos Cinema Line.

Totalmente orientado al mercado profesional

Hay decenas de características muy particulares de la Alpha A1 que están 100% diseñadas para el mercado profesional. Por ejemplo: cuenta con un puerto Ethernet 10/100/1000 compatible con SFTP para transferir casi en tiempo real y a muy alta velocidad todo lo que se capture.

La conexión Wi-Fi admite 802.11a/b/g/n/ac con MIMO 2x2, es decir, antenas dobles para estabilizar al máximo la conexión inalámbrica durante transferencias de archivo.

Además, incluye ranuras de memoria CFexpress Tipo A, mucho más rápidas que las SD a las que estamos acostumbrados. Aunque, por supuesto, también es compatible con las SDXC/SDHC de UHS-I y UHS-II.

En definitiva, es una bestia. La nueva flagship de Sony empuja nuevamente, en términos de innovación, lo que una cámara "compacta" y sin espejo es capaz de hacer.