Viajemos a los años 80. Olvídate de internet y de Netflix. Quieres ver una película y quieres verla en la mejor calidad posible, vamos, en alta fidelidad. Y desde la comodidad de tu casa. En ese momento, las opciones son algo limitadas. Como vimos en el artículo Las guerras del vídeo, todavía no ha llegado al mercado ni el Blu-Ray ni el DVD, así que para ver cine en casa tendrás que optar por Betamax o VHS. Pero queremos alta fidelidad.

Si estamos en los Estados Unidos de la década de los 80, tal vez hayas oído hablar de un nuevo formato. Se llama CED, acrónimo de Capacitance Electronic Disc. Pero como el nombre no ayuda mucho a venderse, tal vez lo conozcas como SelectaVision. Se trata de unos cartuchos de 12 pulgadas que recuerdan a un disquete de grandes dimensiones. En su interior, un disco de vinilo de 30 centímetros de diámetro. Protegido por la carcasa de plástico, alberga hasta 60 minutos de metraje por cada cara en calidad NTSC. Su responsable es RCA, pero la historia del CED o discos de vinilo con películas grabadas durará más bien poco. El primer reproductor compatible se pondrá a la venta en 1981 pero dejarán de fabricarse videodiscos CED en 1986.

En Japón, el gigante de la electrónica JVC creará su propio formato, similar a SelectaVision. La idea es la misma, grabar cine en discos de vinilo con la mejor calidad posible. El resultado se llamada VHD, acrónimo de Video High Density. Se pondrá a la venta en Japón en la primavera de 1983. Por desgracia, el público no quiere exquisiteces con precios desorbitados, por lo que el VHS o el Betamax serán más populares que formatos superiores en calidad como LaserDisc, el CED estadounidense o el VHD japonés. En consecuencia, el formato VHD no salió de Japón y se mantuvo como formato para sibaritas hasta principios de los 90. Esta es su historia.

Años 60: RCA inventa los videodiscos CED

Empecemos por el principio de esta historia. La protagonista es la compañía RCA, Radio Corporation of America, conocida por fabricar receptores de radio entre 1930 y 1950, producir películas del Hollywood en blanco y negro, crear la red de emisoras de televisión NBC y desarrollar receptores de televisión. En 1964, en las instalaciones de RCA se plantean darle un uso alternativo a los discos de vinilo, tan populares entonces como formato de almacenamiento de sonido y música. Si permite grabar audio, ¿por qué no grabar imagen y sonido?

Fuente: Total Rewind

La respuesta a esta pregunta serán los videodiscos CED, acrónimo de Capacitance Electronic Disc. El un principio llamarán al formato Discpix, y se desarrollará con lentitud durante años. Para empezar, porque contará únicamente con cuatro personas en el desarrollo. En 1972, el proyecto creará un primer videodisco CED capaz de almacenar hasta diez minutos de vídeo a color. En el proceso de creación, sus responsables verán pronto que el disco de vinilo es muy sensible al polvo o a su manipulación con la mano, por lo que acabarán protegiéndolo con una carcasa plástica. De ahí su aspecto similar a un disquete gigante.

Los videodiscos CED, 1981-1986

Y, finalmente, en la primavera de 1981, RCA pondrá a la venta su primer reproductor CED junto a un catálogo de hasta 50 videodiscos. El primero de ellos, Race for Your Life, Charlie Brown, de 1977. Entre 1981 y 1983, RCA pondrá a la venta dos reproductores más, añadiendo sonido estéreo, control remoto sin cables e incluso acceso aleatorio al contenido, algo que no veremos hasta la llegada de los DVD en los años 90. Y para darle un empujón, el sistema se llamará SelectaVision, más atractivo que el acrónimo CED.

Con los videodiscos CED obtenías una mayor calidad de imagen y sonido que una cinta VHS estándar, la más popular en el mercado de cine doméstico entonces. 60 minutos de metraje por cada cara. Además, los reproductores eran fáciles de fabricar porque eran muy similares a los populares reproductores VCR. Y qué decir de la posibilidad de saltar entre capítulos, algo que veríamos en el formato digital DVD.

Fuente: Justin Hall (Flickr)

Por contra, la duración de los videodiscos era menor que otros formatos. RCA estimó que un videodisco podía reproducirse hasta 500 veces. Además, el lector de discos debía ser cambiado frecuentemente para no dañar el disco. Y si la película duraba mucho, era necesario usar dos discos en vez de uno.

Los videodiscos o discos de vinilo CED se vendieron desde 1981 en Estados Unidos y desde 1983 en Reino Unido y Europa. En USA, hubo un catálogo de más de 1.700 películas. Y 270 en Reino Unido. Con todo, el mercado de cine doméstico estaba dominado por VHS, especialmente, por lo que el nicho del videodisco fue muy pequeño. La intención de RCA era vender unos 200.000 reproductores en 1982, pero sólo se alcanzó la mitad de esa cifra. Las ventas siempre estuvieron a ese nivel, por debajo de las expectativas. Sólo hubo una relativa subida de ventas en sus últimos años, cuando se redujo el precio de los reproductores.

Sin embargo, las películas en discos de vinilo dejarán de fabricarse en Estados Unidos en 1986. La última película en SelectaVision será The Jewel of the Nile, de ese mismo año. Y a nivel interno, los empleados de RCA recibirán como obsequio el videodisco Memories of VideoDisc. Entre las grandes productoras que participaron difundiendo sus películas en videodiscos CED encontramos nombres como Columbia Pictures, Disney, Paramount o Metro-Goldwyn-Mayer.

JVC y sus videodiscos VHD

En Japón también surgió la idea de grabar vídeo en discos de vinilo. En concreto, JVC (Japan Victor Company) fue la responsable de investigar este sistema de almacenamiento, más sofisticado que la versión de RCA pero que no llegó a funcionar en los mercados fuera de Japón. La aventura empezó en 1978, cuando JVC logró sus primeros prototipos. Y en la primavera de 1983 puso a la venta los reproductores y los videodiscos VHD en Japón.

La decisión de no probar suerte fuera de sus fronteras tuvo que ver con el poco éxito del propio formato CED y del también conocido en ciertos ámbitos LaserDisc. Sin embargo, la compañía inglesa Thorn EMI apostó por los discos en vinilo VHD en el Reino Unido. Con todo, no llegó a desplegarse en el mercado y se limitó su uso como herramienta educativa o de formación.

Fuente: Pinterest

En Japón tampoco es que tuviera un recorrido muy amplio, pero sí duró más tiempo que el videodisco CED. Los videodiscos VHD estuvieron a la venta entre 1983 y principios de los años 90. Además, aunque su uso principal era la difusión de películas en alta fidelidad, este formato de disco también se empleó para videojuegos.

Tanto por fuera como por dentro, los videodiscos VHD eran muy similares a los discos CED. Es decir, discos de vinilo en su interior, de 25 centímetros de diámetro, y una carcasa plástica que lo protege de los elementos. Por lo demás, permitía grabar 60 minutos de vídeo por cada cara. Y también permitía reproducir fragmentos aleatorios, en forma de capítulos. Esto hizo posible que junto a la difusión de películas domésticas se usara el formato VHD para videojuegos y aventuras gráficas conectando el reproductor VHD al ordenador. Entre 1985 y 1986 se llegaron a lanzar hasta diez videojuegos VHD.

La muerte de los videodiscos VHD se anunció en 1987, pero se siguieron fabricando discos hasta principios de 1990. Un formato poco conocido en la actualidad pero que, al igual que sucede con LaserDisc, sigue teniendo adeptos por todo el mundo que buscan y venden reproductores y videodiscos VHD de segunda mano. Es más, en LaserDisc Database puedes encontrar un listado de las películas que se vendieron en formato VHD y también aquellas que llegaron a los hogares en formato CED.

Nota: La imagen que ilustra este artículo pertenece a una venta en Etsy en la que se oferta una variada colección de películas en formato LaserDisc y en formato CED o SelectaVision. Su responsable es el usuario JoesVideoSpot.

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