El asteroide 2009 FJ1 podría impactar contra la Tierra el 6 de mayo de 2022. Sin embargo, no es el apocalipsis ni va a destruir el planeta ni la vida tal y como la conocemos. Esto es todo lo que tienes que saber sobre este asteroide para vivir con tranquilidad hasta mayo del próximo año.

De entrada, tiene 1 probabilidad entre 3.984 de impactar contra la Tierra, según apunta la NASA. Tanto la agencia estadounidense como la Agencia Espacial Europea (ESA) llevan un registro de todos los objetos que tienen una órbita que pasa cerca de la Tierra y que podrían impactar con ella. Estos objetos son llamados NEO. En esa lista aparece el asteroide 2009 FJ1 y la fecha calculada con la que mayor probabilidades tiene de impactar es, como decíamos, el 6 de mayo de 2022.

Este asteroide se observó por primera vez en 2009 y los investigadores pudieron seguirle la pista un total de 14 días, según ha comentado a Hipertextual Detlef Koschny, jefe de la Oficina de Defensa Planetaria de la ESA. Y las previsiones arrojaron una fecha, pero ¿por qué no hay que preocuparse por el asteroide 2009 FJ1?

¿Cómo es el asteroide 2009 FJ1?

Para saber si debemos tener miedo o no a este asteroide, pero también a otros, lo primero es saber cómo son. En este caso tenemos poca información, pero es suficiente para no tenerle miedo. "Todo lo que sabemos sobre el objeto es su brillo, es decir, cuánta luz recibimos de él", explica Koschny. Este asteroide se cree que puede medir 13 metros de diámetro, lo que lo haría poco peligroso.

"El tamaño de 13m es una estimación, basada en una reflectividad asumida del 14%. No conocemos esta reflectividad, podría estar entre el 5 o el 25%, en casos extremos el 40% es posible. Si la reflectividad era solo del 5%, tenía que ser tan grande como 23m; para el 25%, el tamaño sería de solo 10m", comenta. "Entonces, en realidad, la estimación de tamaño debería ser 'aproximadamente entre 10 y 20m'", afirma el jefe de la Oficina de Defensa Planetaria en la ESA.

Pongámonos en lo peor: el asteroide 2009 FJ1 mide 20 metros de diámetro. Debido al evento Chelyabinsk (Rusia) en 2013 sabemos cuál es el efecto de un objeto de ese tamaño cayendo en la Tierra. "La mayor parte del material se desintegró [al entrar en la atmósfera], pero todavía había una pieza grande (~ 0,5 t) y muchas piezas pequeñas de milímetros a centímetros que alcanzaron el suelo. Pero definitivamente no hubo un gran impacto con un cráter", indica Koschny. Por tanto, si este fuese el caso "la mayor parte del material se desintegrará", aunque caerían "algunos meteoritos al suelo".

De qué está hecho el asteroide 2009 FJ1 también es importante. No es lo mismo un meteoro hecho de rocas que de hierro. Los de hierro son mucho peores. "Tomemos la caída de Shikote-Alin en 1947: allí, un objeto de hierro de 100 toneladas (es decir, de aproximadamente 2 a 4 metros de diámetro) creó una serie de pequeños cráteres de impacto, de hasta ~ 30 metros de diámetro. Esto se debe a que el hierro es más pesado, es decir, tiene más energía y no se rompe tan fácilmente como la roca", cuenta Koschny. Sin embargo, matiza el científico planetario, "hay que tener en cuenta que solo un pequeño porcentaje de asteroides están hechos de hierro. Lo más probable es que este sea un objeto rocoso. Pero no podemos decirlo con certeza".

"No hay necesidad de preocuparse"

Pero lo más importante es que las probabilidades de impacto son bajas, a pesar de los estándares de las agencias espaciales. Además, están basadas en "cálculos de hace 12 años, por lo que, lamentablemente, no podemos estar realmente seguros de ese número". Y es que desde 2009 no se ha vuelto a ver pasar el asteroide 2009 FJ1. "Para obtener una órbita actualizada, necesitaríamos observar el objeto nuevamente. Hasta ahora era demasiado tenue para ser visible. Lo cual es una buena señal: si hubiera estado cerca, lo hubiéramos recogido nuevamente". Y es que cualquier paso cercano a otros planetas u objetos estos últimos años podría haber modificado su órbita lo suficiente para que el impacto no se produzca.

Koschny concluye que "no hay necesidad de preocuparse" por este asteroide. Estos cálculos se hacen para que no nos pille por sorpresa si un día cae un meteoro, pero los más peligrosos son mucho más grandes. Además, en cuanto vuelva a observarse el asteroide 2009 FJ1 sabremos más sobre su órbita actual. En el caso de que fuera a impactar con la Tierra, lo sabremos con tiempo suficiente para despejar el lugar en el que caiga, si es necesario. Y es que que las oficinas que estudian los NEO están para eso: prevenir y avisar si un asteroide es peligroso. Y, por el momento, este no parece serlo.