Si estás leyendo este artículo es muy probable que tu teclado sea de tipo QWERTY. Con anterioridad hablé del origen e historia del teclado QWERTY y de cómo se ha convertido en un estándar que compartimos millones de usuarios en distintos países y con diferentes idiomas. Incluso ha llegado a los teclados virtuales de smartphones, tablets y otros dispositivos como televisores inteligentes o videoconsolas.

Y más allá del QWERTY, en el mundo existen más configuraciones de teclados. Como vimos en Teclados alternativos que no son QWERTY, en varios países emplean teclados donde la disposición de las teclas es distinta a la que estamos habitados. Es más, incluso emplean alfabetos propios.

Pero no todo el mundo es QWERTY. En los últimos años han surgido alternativas, en algunos casos experimentales, otras más prácticas, que pretenden acelerar o agilizar nuestras pulsaciones por minuto y permitir que escribamos más y mejor cambiando el orden de las teclas, sea cual sea tu idioma. Veamos varios ejemplos.

Maltron

Cambiar el orden de las teclas en un teclado tiene que ver con un idioma o con la frecuencia de uso de cada una de ellas. Pero otro factor que influye, en especial en ejemplos como el teclado Maltron, es la ergonomía.

Sus teclados sorprenden desde el primer vistazo porque la disposición de las teclas no sólo difiere del clásico QWERTY, también cambia la disposición de filas y columnas por una organización que, en principio, debe ayudar a quien escribe a hacerlo con mayor comodidad. Es decir, los teclados Maltron se adaptan al ser humano y no al revés.

En su catálogo encontramos teclados para dos manos que se dividen en cinco grupos de teclas y teclados a una mano. También disponen de un teclado pensado para usar con la cabeza o la boca, enfocado a colectivos con diversidad funcional.

Maltron es un fabricante de teclados ergonómicos aficando en Reino Unido. En la actualidad vende sus teclados en varios países del mundo, como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o España.

Workman

El creador del teclado Workman dice, en su página oficial, que como programador, escribía mucho con el teclado, lo que le provocó lesión por esfuerzo repetitivo y tendinitis. De ahí que probase con otros teclados, alternativas al QWERTY como DVORAK o Colemak, de los que hablé en un artículo anterior.

Pero al final, decidió crear su propia disposición de teclas. Workman es un teclado al uso con varias columnas donde se disponen las teclas de función, letras, símbolos y números. Según su autor, es ergonómico y más eficiente, reduce los movimientos laterales de dedos y muñecas, reduce el movimiento de los dedos y reparte el tecleo entre ambas manos de manera equilibrada.

En la página oficial de Workman encontrarás más información sobre esta propuesta de teclado y pruebas con distintos textos. En cuanto a su uso, puedes descargar un software para implementarlo de manera virtual.

Norman

Otra propuesta similar a la anterior es Norman, una disposición de teclado que afirma ser un 46% más eficiente que QWERTY. Si bien ha sido diseñado con el idioma inglés en mente, puede aplicarse a cualquier otra lengua.

Según indica su página oficial, se mantienen las letras QWASZXCV pero cambia el resto en busca de un mayor equilibrio entre la ergonomía y la velocidad de escritura. En su propia página compara esta propuesta de teclado con otras más conocidas como QWERTY o Dvorak.

Como ocurre con el teclado anterior, no hay una versión física disponible de Norman, pero cuenta con un software para implementarlo de manera virtual tanto en Windows como en Mac. Y para Linux, el código fuente está disponible, por si quieres compilarlo.

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