Alan Turing se volvió mundialmente famoso porque él y su equipo fueron capaces de descifrar Enigma, la máquina que usaban los alemanes durante la II Guerra Mundial para enviar órdenes. Ahora, un equipo de buceo ha encontrado una de estas viejas máquinas Enigma en el mar Báltico. Pero, ¿cómo ha llegado hasta allí?

Fueron unos buzos de WWF quienes encontraron a Enigma en el mar Báltico. Estaban buscando redes de pescada abandonadas -son mortales para la fauna- y vieron lo que les pareció, en un principio, una vieja máquina de escribir. "Un compañero se acercó nadando y dijo: allí hay una red con una vieja máquina de escribir", contó Florian Huber, el buzo principal, a la agencia de noticias DPA. Sin embargo, en ese momento no sabían ante lo que se encontraban.

Pero pronto se dieron cuenta de que lo que tenían entre manos tenía mucha más importancia que una vieja máquina de escribir. De hecho, Huber tiene una ligera idea de cómo terminó Enigma en el mar Báltico. Y es que justo antes de que los nazis se rindieran en mayo de 1945, se ordenó hundir los submarinos en la bahía de Geltinger para evitar su captura por los aliados ganadores, según recoge IFLScience.

El 4 de mayo de 1945 fue un día clave. Los nazis decidieron hundir más de 50 submarinos en la bahía. Aunque en este caso es más probable que cayera desde un barco que desde un submarino "Sospechamos que nuestro Enigma se cayó por la borda en el curso de este evento", explicó Huber.

Los buzos de WWF decidieron entregar la máquina Enigma encontrada en el mar Báltico a la oficina arqueológica del estado alemán de Schleswig-Holstein. Allí será restaurada por los expertos del museo ya que necesita pasar un proceso de desalinización. Con esto buscan evitar una mayor corrosión del objeto porque ha pasado más de 70 años en el fondo del mar.

¿Cómo era la máquina Enigma?

Máquina Enigma en el mar Báltico
PNAS

Enigma, como todo el mundo sabe si ha visto la película Descifrando Enigma protagonizada por Benedict Cumberbatch y Keira Knightley, era una máquina que codificaba los mensajes enviados a través de código Morse por parte de la Alemania nazi. El dispositivo era un teclado, un juego de tres o cuatro rodillos y un campo de letras iluminado. "El operador escribiría el mensaje en texto plano y luego el texto cifrado convertido se reflejaría en las luces sobre las teclas", explican desde IFLScience. Pero había que hacerlo letra por letra.

Las claves se cambiaban todos los días, por lo que el equipo de Turing tuvo que trabajar muy duro para acabar descifrando esta máquina en 1941. Los nazis tuvieron un fallo de seguridad muy importante: siempre cerraban sus códigos con HH, que significaba Heil Hitler. Y eso fue lo que permitió descifrar el código.