Al menos por ahora, no hay toque de queda en España, por lo que podremos salir esta noche a ver el punto álgido de la primera lluvia de estrellas del otoño del hemisferio norte y la primavera del sur. Además, las Luna se encuentra en un punto perfecto para ver las oriónidas sin que su brillo interfiera.

Basta con buscar un sitio oscuro y esperar. Eso sí, tendremos que gastar más paciencia que con otras, como las perseidas, pues estas son menos intensas, con una media de entre 15 y 20 meteoros por hora.

Un ‘regalo’ del cometa Halley

En 1986, el cometa Halley se dejó ver desde la Tierra durante su “paseo” por la zona más interna del sistema solar. Habrá que esperar hasta 2061 para su próxima visita. Sin embargo, mientras tanto nos dejó un “regalito” para que cada año nos acordemos de él.

Se trata de una nube de escombros que anualmente, en su encuentro con la Tierra, arden al contacto con la atmósfera, generando una lluvia de estrellas fugaces.

Se trata de las oriónidas, cuyo nombre se debe a la constelación de Orión, en la que parecen brotar los meteoros si miramos desde nuestro planeta.

Teniendo en cuenta que el último evento de este tipo fueron las perseidas, ver las oriónidas puede parecernos poca cosa, por originarse una cantidad mucho menor de meteoros cada hora. No obstante, sigue siendo un espectáculo muy bonito, que vale la pena presenciar.

¿Cómo podemos ver las oriónidas?

Aunque aún estarán asomándose al cielo durante unos cuantos días más, el momento perfecto para ver las oriónidas será hoy, en la noche del 21 al 22 de octubre.

Para ello basta con buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica y también de los observatorios, pues podríamos entorpecer el trabajo de los astrónomos. Una vez elegido un lugar, deberemos dejar pasar media hora para que la vista se acostumbre a la oscuridad y mirar a un punto fijo del cielo. Parecen brotar dese la constelación de Orión, concretamente al norte de su estrella más brillante, Betelgeuse. No obstante, es posible divisarlas en otras zonas del firmamento. Sí que es importante intentar mantener la Luna fuera el campo de visión. Afortunadamente, hoy se encontrará dirigiéndose a la fase de cuarto creciente, con apenas un 23% de iluminación. No obstante, si se puede evitar que esta poca luminosidad entorpezca el espectáculo, mejor que mejor.

Cabe destacar que, según los cálculos de los astrónomos, esta lluvia de estrellas tiene un ciclo de intensidad de aproximadamente 12 años. El último pico tuvo lugar en 2009 y desde entonces, según la Sociedad Estadounidense de Meteoros, el resto han sido poco intensas o con una intensidad media. Por eso, el próximo punto álgido, en el que podrían equipararse a las perseidas, debe estar al caer. ¿Qué mejor momento para hacerlo que este 2020?

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