La COVID-19 se puede confundir con muchas otras infecciones, como puede ser la gripe, o con el resfriado. También con la alergia. Esto es un problema porque muchas personas pueden quitarle importancia a lo que les pasa y no ir al médico a hacerse una prueba para descartar la infección por SARS-CoV-2. Pero si tenemos una idea de cómo se va desarrollando la enfermedad, nos será más fácil acudir en cuanto empiecen los síntoma. Por este motivo, se ha realizado un nuevo estudio para saber cuál es el orden de aparición de los síntomas de la COVID-19.

La lista de aparición de síntomas se ha hecho tras el análisis de de datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En total se han examinado más 55.000 casos confirmados de COVID-19 en China. Además, también se ha comparado con otras enfermedades respiratorias, como la gripe, el SARS y el MERS, indica Science Alert. Para hacer las comparaciones con estas otras infecciones se han analizado miles de casos de influenza recolectados por la Universidad de Michigan, otros 150 casos de SARS en Toronto y un puñado de casos de MERS en Corea.

Diferentes síntomas de inicio

Con todo esto han llegado a la conclusión de que cada una de estas infecciones presenta unos síntomas de inicio diferentes. Por ejemplo, en el caso de los síntomas de la COVID-19 comienzan con fiebre, seguidos de tos, dolores musculares, náuseas y vómitos, para que después llegue la diarrea. Mientras que el virus de la influenza, por ejemplo, empieza con tos y le sigue la fiebre.

En el caso de otras enfermedades provocadas por coronavirus, como el MERS o el SARS, los síntomas de inicio son muy distintos. En estas infecciones no se empieza por los síntomas respiratorios sino que comienza con diarrea, seguido de vómitos y náusea. Y, entonces sí, es cuando aparecen los problemas a la hora de respirar.

"Saber que cada enfermedad progresa de manera diferente significa que los médicos pueden identificar antes si es probable que alguien tenga COVID-19 u otra enfermedad", explica Joseph Larsen, investigador de Biología computacional y Bioinformática en la Universidad del Sur de California. También ha sido el investigador principal de este paper.

Por tanto, la toma de temperatura parece ser un método de prevención que puede ser válido. De hecho, Larsen y su equipo realizaron simulaciones en 500.000 pacientes para comprobar si la fiebre era siempre el primero. Y sí, los investigadores encontraron "un orden más común de síntomas discernibles ... que también es diferente de otras enfermedades respiratorias importantes". Incluso cuando los autores incluyeron otros síntomas como dolor de garganta, dolor de cabeza y fatiga, el orden de los cuatro síntomas iniciales más probables siguió siendo el mismo.

Pero hay que tener cuidado: "No proponemos los síntomas iniciales como una prueba de diagnóstico, sino como una posible señal para hacerse la prueba", escriben los autores. De hecho, la fiebre no solo es el primer síntoma de la COVID-19 sino también de muchas otras infecciones.

Por tanto, la idea es que una vez aparezca la fiebre nos lo tomemos como un indicador para ir al médico. Y hay que tener mucho cuidado con las personas que nos rodean. Es importante mantenerse aislado para no contagiar a otras personas mientras el especialista decide si es necesario realizar una PCR o no.

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