Apple acaba de estrenar un comercial con el cual pretende ejemplificar el peligro de usar aplicaciones, software o dispositivos que no respetan tu privacidad.

Lo hace con un poco de humor, mostrando a personas que van por calle, están en el trabajo o en el transporte público, anunciando a gritos sus datos personales, conversaciones y otra información muy sensible.

La compañía pretende resaltar el hecho que no hay que renunciar a la privacidad de datos para usar dispositivos y servicios inteligentes. Es una reafirmación de la filosofía que los diferencia significativamente de la competencia.

La aproximación de Apple a la privacidad consiste en que los dispositivos puedan recoger datos personales, sí, pero que no puedan salir de ahí. Que ni ellos sean capaces de accederlos. Siempre cifrados y siempre accesibles solo por el propietario.

El procesamiento de datos, en su mayoría, se realiza en los dispositivos personales, y aquellos que deben de ser tratados en la nube, se reducen al mínimo necesario. Además de siempre informar al usuario qué se recoge y cómo eliminarlo.

El modelo de negocio de Apple no se basa en ofrecer servicios gratis a cambio de datos, que luego son procesados y monetizados. Consiste en ofrecer productos y servicios de calidad que tienen un costo.

Nuevos iPhone en otoño

De cara al probable anuncio de nuevos productos, sobre todo nuevos iPhone en otoño, la compañía vuelve a reforzar la importancia del tratamiento y privacidad de datos cuando se trata de sus dispositivos.

El planteamiento es especialmente importante de cara a la recopilación de datos de salud de las personas, que cada vez es mayor en este tipo de productos. Por ejemplo: el ritmo cardiaco, horas de sueño, distancia caminada, ejercicios hechos, ubicación constante, entre muchas otras.

Son datos muy útiles para obtener más contexto de nuestra actividad diaria, pero son muy sensibles. Además se puede volver una situación peligrosa si cae en manos equivocadas. También puede ser una forma cuestionable de monetizar con nuestra salud. Sobre todo por parte de empresas con poca ética.