Nacho Ormeño - Startupxplore
– Ago 3, 2020, 10:01 (CET)

Nacho Ormeño (Startupxplore): «Hemos visto retoques en valoraciones de entre el 30% y de 40% menos por la COVID-19»

Nacho Ormeño, CEO de Startupxplore, nos habla sobre el estado de la inversión en España antes, durante y después del coronavirus. Así como el efecto de las últimas decisiones políticas en el ecosistema de los emprendedores.

No está siendo un año normal. Es un hecho innegable que ya está afectando a una larga lista de sectores económicos, mientras que otros esperan con paciencia la incertidumbre con la que abrimos esta nueva década.

Para el sector de la inversión en startups, la realidad es que la situación depende del prisma con el que se mire. Marzo y abril fueron meses complicados; después de todo, el mundo estaba paralizado en el salón de su casa. Los inversores, y sus operaciones, también. Solo algunas rondas seguían su curso alentadas en algunos casos, por las propias circunstancias.

Factorial, Ontruck o Colvin lograron lo imposible con algunas operaciones récord. Pero la realidad es que el sector paralizó su actividad. Solo ahora, tras los meses de encierro, el sector comienza a reactivarse. Según el Observatorio de Startups de la Fundación innovación Bankinter, el Venture Capital ha aumentado un 55% en las últimas semanas principalmente de España –el interés extranjero se mantiene aún a la espera–. Lo que no se ha traducido en un incremento de los importes, puesto que las cantidades permanecen por debajo de lo registrado en 2019 –un 44% concretamente–.

Sea como fuere, 2020 será un punto atípico en los registros del emprendimiento a futuro que ha marcado un antes y un después en la historia. En este contexto, Hipertextual ha hablado con Nacho Ormeño, CEO y cofundador de Startupxplore, sobre el estado del sector y su reciente entrada en las inversiones pre-seed –uno de los sectores más afectados por la actual falta de capital.

2019 fue un año muy bueno para las inversiones y las startups. Además de las grandes operaciones, que siempre llaman la atención, el sector en España apuntaba muy bien. ¿De dónde veníamos?

Apuntaba muy bien y se daba la circunstancia que llevábamos dos años seguidos haciendo máximos en el sector de inversiones del Venture Capital. Esos máximos se estaban sucediendo a la vez tanto en Estados Unidos como en Europa.

Nunca se había invertido tanto en startups como estos dos últimos años. Eso es pre-Covid y luego llega marzo y nos encontramos con que todo se ralentiza. Hay deals que se han parado, bien porque hay poca confianza del inversor o porque se han visto caídas de facturaciones del 90%, especialmente del sector turismo y hostelería.

Obviamente, el inversor quiere entrar en sectores que estén funcionando y operativos y en compañías que estén operando.

Algunos inversores decidieron parar, otros siguieron adelante con algunos de sus deals más interesantes. ¿Cuál fue el caso de Startupxplore?

Teníamos dos operaciones a mediados de marzo y decidimos no lanzarlas porque pensábamos que con la que estaba cayendo, con el confinamiento, teníamos mejores cosas en las que preocuparnos. Temas de salud, tema de ERTES, contratos, el nivel de incertidumbre bursátil era brutal, por lo que mandamos un mail a todos nuestros inversores. Ya retomaríamos cuando las aguas volviesen a su cauce.

Retomamos operaciones la segunda quincena de mayo, momento en el que empezamos a lanzar nuevas operaciones. Además, en todo este tiempo no paramos, seguimos analizando proyectos con calma y profundizando en los análisis.

La nueva normalidad ha llegado con nuevas circunstancias. ¿Habéis cambiado la forma en cómo analizáis los proyectos? Quizá ahora se tira a lo seguro...?

No te voy a negar que una de las preguntas que incluimos en nuestros análisis es la respuesta a la COVID-19.

Eso es lo que básicamente ha cambiado en todo este tiempo: cuestionar al emprendedor si el modelo de negocio que nos presenta para buscar financiación es factible. Si hay una caída de demanda cómo va a afectar a su modelo y si puede afrontar la situación.

Hablando de la financiación, ¿cuál va a ser su futuro a partir de ahora?

Yo creo que si analizamos la foto a nivel macro y llega un parón y caída de la demanda, lo primero que hace un inversor profesional es ver cómo afecta esa circunstancia a su proprio porfolio. Esto se traduce en que algunas compañías no necesitan financiación en ese momento, pero les interesa más adelante.

Lo que hacen los fondos es intentar que las mejores participadas dentro del fondo no sufran. En lugar de buscar proyectos nuevos que financiar, los fondos miran hacia dentro y tratan de compensar las pérdidas de facturación con rondas internas que no se publican. Esto hace que los fondos se desgasten y pierdan capacidad.

A nivel de nuevas operaciones hemos tenido un memento de parón para ver por dónde se iba a salir el mercado. Hemos visto retoques en valoraciones de entre el 30% y de 40%. Aquí lo que prima es el principio de prudencia, hasta que no se estabilice la situación ya se verá.

Porque si un inversor puede invertir con descuento en su empresa, lo más seguro es que se espere.

Decía Javier Megias a Hipertextual, el también fundador de Startupxplore y ahora en las filas del área de emprendimiento de Bankinter, en sus previsiones de principios de año que los fondos estaban olvidando a esos pequeños emprendedores.

Muchos de ellos, alentados por el éxito de sus participadas, han ido renovando sus inversiones en las rondas consecutivas cada vez con importes mayores. Algunos Angels apuntaban ya a una retorno a los orígenes, dejando su espacio a los fondos con más capacidad.

En este sentido, Starupxplore ha querido abordar a esos eternos abandonados. Las rondas pre-seed, o lo que es lo mismo: proyectos aún sin resultados, pero que apuntan a maneras.

¿Cómo afecta la situación actual de las inversiones a esos pequeños emprendedores aún sin inversores en su accionariado?

Siempre lo han tenido complicado. Es verdad que en épocas de bonanza y con máximos históricos pues no se nota tanto y hay más capital, por lo que es más sencillo.

El movimiento de pre-seed lo que hace es generar opcionalidad en el porfolio. Son empresas en las que invertimos en el equipo y los mimbres de lo que quieren desarrollar. A partir de ahí lo que hacemos es dejar que se desarrollen. Lo que ofrecemos para el inversor es la opcionalidad de que ese proyecto termine revalorizándose con el tiempo.

En ese análisis de empresas candidatas a la fase pre-seed qué os habéis encontrado?

Para lanzar estos cuatro proyectos en cartera, de los que hemos sacado 2, hemos analizado 50 proyectos.

Eran los que mejores mimbres tienen para lanzarse al mercado. Hemos visto de todo, gente que emprende por necesidad, gente que emprende porque no sabe qué hacer... Gente que entiende de su mercado y que sabe lo que quiere hacer en verdad son los menos.

No saben qué quieren solucionar, y lo más importante para quién. El mayor problema que tienen estas compañías es que no saben cómo generar demanda a un coste que sea eficiente. Si no sabes quién es tu potencial cliente te va a ser difícil llegar a esa demanda.

¿Cuál ha sido el interés de los inversores sobre esta nueva etapa?

Ha sido bastante bueno. Las dos operaciones se han suscrito en horas. En menos de 48 se han cerrado y eso que nosotros damos un plazo de entre 20 y 30 días para hacer las operaciones. Dicen que les parece una buena iniciativa.

De las que nos faltan, lanzaremos una de ellas estos días agosto, y la siguiente sería ya para septiembre. No queremos poner números en cuanto cumplir ratios, pero nos gustaría lanzar una docena de proyectos.

Sabemos que tienen que darse una docena de circunstancias para poder lanzar esto, queremos elegirlos bien.

Pedro Sánchez

Durante los últimos días, España ha asistido a varios anuncios que afectan –desde la esfera política– al mundo de las startups y los emprendedores.

La famosa 'Ley Rider', ahora atascada por debates internos entre Trabajo y Educación. El plan de choque del Gobierno para la ciencia y la innovación dotado con más de 1.000 millones de euros o la reforma para la España Digital 2025 presentadas hace unos días que, sin bien han sido bien acogidas, ya cuentan con la crítica del sector por no ir al fondo del problema. En todo este embrollo, la Ley de Startups ha vuelto a resurgir como la terna promesa aún atascada en su elaboración.

Sea como fuerte, la Administración está más activa que nunca.

¿Cómo veis el apoyo político actual?

Yo creo que hay iniciativas buenas, el refuerzo de las líneas ICO es una muy buena noticia, pero el diablo está en los detalles.

Si se va a provocar un impacto en la transformación digital del país, cómo se va a usar ese dinero y cómo se va a desplegar, eso es lo que va a provocar un impacto en el país.

En las líneas ICO a compañías al final hecha la ley, hecha la trampa. Han decidido cambiar a compañías que no tienen riesgo, pero que se han visto afectadas por liquidez puntual, con líneas COVID que están avaladas por el Estado.

¿Cómo crees que puede afectar al emprendimiento la creación de una 'Ley Rider' y otras regulaciones a sectores, como la inteligencia artificial?

Al final, que haya un marco regulatorio claro para el proyecto que quiere desarrollarse y que lo haya para los próximos años afecta sin duda. Porque puede pasar que la regulación se de la vuelta y se te venga en contra y que no haya regulación y luego te sea favorable. Es muy importante que el plano regulatorio esté desarrollado para nosotros.

Yo creo que a nivel público, lo mejor que puede pasar es que dejen hacer a los emprendedores. Ellos van buscando un camino, por ejemplo, regular la IA sobre el papel puede quedar muy bien, pero luego es como ponerle puertas al campo.