El uso de pescado crudo está muy extendido en Japón. De hecho, entre sus platos más famosos se encuentran el sashimi o el sushi y ya se han extendido por todo el mundo. A pesar de que en muchos lugares se trata de evitar los riesgos que conlleva el consumo de pescado crudo, como puede ser el caso de los parásitos en el sushi, no siempre se pueden evitar.

Esto es lo que le ha pasado a una mujer de 25 años en Japón. Cinco días después de consumir sashimi, comenzó a notar dolor e irritación en el fondo de la garganta, según el informe médico publicado en The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene.. La joven fue atendida en el Hospital Internacional de San Lucas en Tokio, tal y como recoge ScienceAlert.

Los resultados de todas las pruebas realizadas estaban correctamente. Hasta que una inspección de la garganta descubrió el problema: un gusano redondo de color negro se retorcía en su amígdala izquiera. Medía «38 milímetros de largo, 1 milímetro de ancho, y estaba mudando la cutícula externa [exoesqueleto flexible]», comentan los médicos en el informe de su caso. «La PCR de ADN y el hecho de que el gusano estaba en exudación reveló que este gusano era una larva de cuarta etapa de Pseudoterranova azarasi«, añaden.

Fukui et al., Am. J. Trop. Med. Hyg., 2020

Parásitos en el sushi y otros platos de pescado crudo

El P. azarasi forma parte de la familia Anisakidae. Es decir, cuando una persona come pescado crudo, como puede ser el sashimi o el sushi, puede tener síntomas de anisakidosis si hay parásitos en la pieza. Aunque en este caso es mucho más leve que la que produce el Anisakis. «P. azarasi es un tipo de nematodo o lombriz intestinal, y, junto con las tenias y el anisakis, es un peligro conocido de comer pescado crudo».

No obstante, aunque es común que se produzca anisakidosis por el consumo de pescado crudo, «la infección de garganta es rara», indican los especialistas. «De los más de 700 casos recogidos en la literatura desde mediados de la década de 1990 en Japón, los países del Pacífico Norte, América del Sur y los Países Bajos, la mayoría han ocurrido en el estómago».

Los síntomas que produce P. azarasi son más leves que los del Anisakis. Este otro parásito causa la anisakidosis, una enfermedad en el que «las larvas de nematodos se unen al revestimiento del esófago, el estómago o el intestino». El Anisakis puede provocar «alteraciones digestivas (Anisakiasis) y reacciones alérgicas que, en ocasiones, pueden ser graves», explican desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan).

El Anisakis u otros parásitos que se pueden encontrar en el pescado crudo suelen desaparecer si se cocina bien el pescado. Es decir, a más de 60º grados centígrados, según indica Aesan. En caso de que se vaya a comer crudo, como en el caso del sashimi, lo mejor es congelarlo a -20º grados durante cinco días. De esta forma, se mata el parásito.

En caso de que hubiera tenido una anisakidosis, habría necesitado antibióticos y, si hay síntomas alérgicos, antihistamínicos y corticoides. Adrenalina en los casos más graves. Sin embargo, en este caso bastó con que se retirase el gusano de su garganta. A veces comer sashimi o sushi puede ser toda una aventura, por lo que hay que tener cuidado con dónde se come ya que puede no haberse congelado el pescado de forma correcta.

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