En los últimos años, los programas de televisión conocidos como realities o reality show han pasado a ocupar gran parte de la parrilla televisiva. Los hay para todos los gustos y sobre cualquier tema: desde musicales a documentales sobre camioneros, gente que vive en medio del bosque o familias variopintas. Si tu profesión es extraña o exótica, más pronto que tarde tendrá su propio reality en televisión.

Y en Estados Unidos, uno de los programas de este estilo con más duración es Shark Tank, un reality show de la cadena ABC que lleva once años dando oportunidades a emprendedores que necesitan ayuda económica para lanzar sus productos. Pongamos que tienes un prototipo pero te falta dinero para lanzarlo al mercado. Puedes ir al banco, buscar inversores, lanzar una petición tipo crowfunding o, si quieres ser original, acudir al programa televisivo Shark Tank.

Su funcionamiento recuerda a otros realities de corte musical. Los aspirantes presentan su producto de la manera más atractiva posible a un jurado sentado tras una larga mesa. Si convence al jurado, premio. Sin embargo, suele ser habitual que alguno de los tiburones del jurado, de ahí el nombre de Shark Tank, encuentre lagunas o agujeros en el plan empresarial del aspirante.

El programa en cuestión ha tenido tanto éxito que, además de las once temporadas en el aire, cuenta con adaptaciones en países como Australia, México, Colombia o Vietnam. Quién sabe si algún día llegará a España, donde lo más parecido que hemos visto es El aprendiz de La Sexta, una versión descafeinada del The Apprentice que lanzó definitivamente a la fama a Donald Trump.

Volviendo a Shark Tank, entre los productos presentados destacan algunas aplicaciones móviles. De una de ellas hablé en el pasado. Se llamaba Hater y aunque la idea era muy buena, no tuvo el éxito deseado. Pero hay más.

Swimply

Entre las aplicaciones móviles o servicios onlines más recientes aparecidos en Shark Tank hasta la fecha destaca Swimply. Su objetivo es curioso, aunque nada del otro mundo: alquilar piscinas. La idea es muy buena. Si alquilamos pisos para veranear, vehículos para viajes puntuales o adquirimos objetos de segunda mano para tareas puntuales, ¿por qué no alquilar una piscina?

Su responsable es Bunim Laskin, de origen israelí. Con 20 años, puso en marcha la página PoolForU con esa idea: hacer de intermediario entre propietarios de piscinas con quienes necesitaban de su uso temporalmente. Y según cuenta Shark Tank, tuvo éxito.

En 2018, con ayuda de TribeWorks, fundó lo que ahora es Swimply. En sus primeras cinco semanas de prueba, atendió a 10.000 clientes.

Cuando pensamos en Swimply nos viene a la mente AirBnB, su equivalente en viviendas. Swimply permite alquilar una piscina durante horas o durante un periodo de tiempo mayor. En la actualidad, está presente en Estados Unidos, Canadá y Australia e indexa más de 2,7 millones de piscinas.

Goalsetter

Tanto en el mundo de las empresas y las startups como en las economías domésticas, cada céntimo o centavo cuentan. Es decir, el ahorro es importante. De aquí surge Goalsetter, una app móvil pensada para ayudar a ahorrar y a gestionar mejor el dinero de niños, adolescentes y, en general, de toda la familia. Hay muchas aplicaciones móviles de este estilo, pero pocas para los jóvenes de la casa.

Su autora es Tanya Van Court y con esta app quiere fomentar el ahorro para gastos específicos. Así, con Goalsetter se pueden configurar propósitos (una bicicleta nueva, un teléfono nuevo) y así ir completando el objetivo poco a poco.

Goalsetter ha ido creciendo con más funciones, además del ahorro. Permite enviar dinero entre familiares y más pronto que tarde contará con su propia tarjeta de débito, un producto más útil para gastar inteligentemente que con una tarjeta de crédito. Otro detalle interesante es que permite donar dinero a causas benéficas relacionadas con la infancia.

Hoopmaps

Si te gusta jugar a baloncesto pero cuando vas a jugar nunca hay jugadores suficientes, Hoopmaps pone solución, al menos en Estados Unidos, su área de acción. Esta app sirve para eso, quedar con gente que quiere jugar a baloncesto callejero en partidas de 2×2, 3×3 o según cuántos seáis.

Disponible para iPhone y Android, una vez te das de alta, podrás buscar propuestas de otros usuarios o aportar tus propias quedadas. Lugar, día y hora, jugadores disponibles… Incluso hay grupos a los que apuntarte para quedar regularmente.

Presentada en 2017 y aparecida en medios especializados como ESPN o TechCrunch, sus responsables son Donte y Dominic Morris, ambos de Sacramento. Además de las aplicaciones móviles, tienen su propio podcast donde hablan de temas relacionados con el baloncesto callejero.

Pearachute

La app Pearachute está pensada para esos padres a los que se les acaban los planes. ¿Qué hacer con mis hijos? ¿Dónde llevarles el próximo sábado? La respuesta, una aplicación pensada para padres que necesitan entretener a sus hijos y que quieren pasar tiempo con ellos con actividades originales y adecuadas a su edad.

Por el momento, su área de actuación cubre ciudades de Estados Unidos como San Francisco, Los Ángeles, Orlando, San Diego o Chicago. Funciona mediante suscripción y permite descubrir planes nuevos, apuntarse a eventos o actividades y, finalmente, guardar recuerdos en forma de notas de texto o fotografías.

Pearachute también ofrece tarjetas regalo para probar la aplicación durante un tiempo. Además, puede usarse desde la Web o desde sus apps para iPhone y Android.

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