Un técnico de laboratorio circulaba por el campus del Meerut Medical College, en la India, cuando el ataque de unos monos hizo entrar en pánico a los vecinos de la zona. El motivo de tal desasosiego fueron unas muestras de coronavirus robadas por los simios en el forcejeo.

Poco después, fueron grabados posados sobre las ramas de unos árboles cercanos, mientras mordisqueaban su botín.

Como es lógico, quienes los vieron se mostraron aterrados, por lo que podría suponer esa peculiar situación. Afortunadamente, el director del centro hizo poco después una aclaración que, dentro de la anomalía de lo ocurrido, aporta cierta tranquilidad.

Un robo muy peculiar

Las muestras de coronavirus robadas pertenecían a cuatro pacientes que recibiendo tratamiento por la enfermedad. Había torundas con exudado nasofaríngeo (los bastoncillos con los que se extraen las muestras para la PCR) de cada uno de ellos y también tubos con sangre.

Tras la confusión generada con lo ocurrido, no se dio a conocer cuáles de ellas habían robado. Por eso, cundió el pánico ante la posibilidad de que los monos hubiesen podido contagiarse del SARS-CoV-2 y difundir la enfermedad por la zona.

Sin embargo, poco después el director de la universidad afectada, el doctor SK Garg, explicó que en realidad habían sido solo las muestras de sangre. Según sus declaraciones a Reuters y Asian News International, fue necesario realizar otra extracción a los pacientes, para los que sí se conservaron las torundas. Añade, además, que no hay evidencias de que los simios puedan contraer la enfermedad de este modo.

¿Pueden suponer un peligro las muestras de coronavirus robadas?

En base a las evidencias actuales, no parece ser que la sangre de pacientes con COVID-19 pueda suponer una fuente de contagio. Lo explicaba a Diario Sanitario el mes pasado la vocal de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterpia (SEHH) y directora del Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana Cristina Arbona.

El virus se transmite a partir de las gotículas liberadas por las personas infectadas cuando tosen, estornudan o hablan. Estas pueden pasar de una persona a otra directamente o por contacto con superficies contaminadas. No obstante, la sangre no parece ser un peligro. Por este motivo, podría haber sido preocupante si se hubiesen llevado las torundas, pero no tanto los tubos; aunque, como es lógico, se debe mantener también precaución con ella.

La India se encuentra dentro de la lista de países con más de 100.000 personas infectadas, con un total de 169.011 contagiados, 3.625 de ellos en las últimas 24 horas. Es lógico que cualquier situación relacionada con la enfermedad cree inseguridad entre sus habitantes, más si se trata de muestras de coronavirus robadas por monos. Por suerte, no ha resultado tan grave como podría haber sido, aunque sirve como señal para ver la necesidad de extremar las precuaciones. Y es que, incluso aquello que pueda parecernos improbable y más típico de una película de fin de semana, puede llegar a ocurrir.