Sumida en un increíble despunte durante la crisis del coronavirus, Zoom comenzó a ver florecer numerosas vulnerabilidades en la práctica totalidad de los frentes donde cuenta con aplicaciones. Tras darse una nueva tregua de 90 días de los cuales han transcurrido apenas 20, Zoom presenta la versión 5.0 de su cliente de videollamadas.

Esta nueva actualización no es un parche menor, pero llega para servir este propósito específico de mejora de la seguridad y la privacidad de los usuarios. En esta versión, se incorpora un nuevo icono de un escudo que agrupa varias medidas ahora mucho más fácilmente adoptables por el usuario, a un solo par de clicks.

Zoom anuncia nuevas medidas para resolver sus problemas de seguridad y privacidad

Zoom 5.0, centrada en seguridad y privacidad

Con este nuevo acceso directo, es posible bloquear sesiones de vídeo, eliminar participantes y restringir tanto el funcionamiento de la pantalla compartida como el chat de texto.

Esto pone coto a todo un fenómeno, que recibió el nombre de zoombombing, al ver como usuarios no deseados irrumpían en llamadas sin las restricciones de privacidad necesarias para evitarlo. Ahora ya no será necesario navegar hasta los ajustes de la aplicación para evitarlo, sino que se hará desde la propia pantalla de llamadas.

Asimismo, Zoom añade ahora un cifrado o encriptado de las videollamadas bajo el estándar AES GCM de 256 bits, «que ofrece una mayor protección de sus datos de reunión en tránsito y resistencia contra la manipulación», afirma la compañía en un comunicado. Esta garantía se aplica a la transmisión de vídeo a través de Zoom Meeting, Zoom Video Webinar y Zoom Phone.

La actualización no es todavía inmediata, ya que se espera que termine de aterrizar a lo largo de esta misma semana. No obstante y como es de esperar, este cifrado entrará en funcionamiento únicamente cuando todas las cuentas participantes estén habilitadas con este estándar GCM. La fecha límite para que esto ocurra se ha fijado en el próximo sábado 30 de mayo.

Pero las novedades no acaban aquí, y parece que Zoom está dispuesta a solucionar una tras otra al menos las críticas más duras a su aplicación de comunicación por vídeo. Recientemente la propia Zoom tuvo que reconocer que una fracción de sus llamadas, y de forma no intencionada por la compañía, fueron enrutadas a través de China.

Auge y caída de Zoom: la app que triunfa en la cuarentena es un agujero de privacidad

El enrutamiento, decidido por el usuario

La nueva versión de la aplicación cuenta con una herramienta que permite controlar este enrutamiento, permitiendo a los administradores de las cuentas elegir a través de qué regiones permiten la circulación de los datos de su videollamada. De esta forma, podremos evitar que centros de datos localizados en países con escasas garantías en términos de privacidad puedan interferir de cualquier forma durante las llamadas.

Asimismo, ahora se habilita por defecto la sala de espera. Esta función, ya disponible en versiones anteriores, permite controlar ahora por defecto quién entra en las videollamadas educativas, básicas y de pago.

Tras acumular nada menos que 200 millones de usuarios diarios, desde una cifra en los meses previos de apenas 10 millones, Zoom se enfrenta a una fuerte restricción por parte de varios gobiernos, agencias dependientes de estos y empresas de todo tipo. Con este nuevo esfuerzo, espera revertir esta tendencia. O al menos ponerle coto.

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