– Abr 20, 2020, 12:00 (CET)

Del Thor de Marvel a la serie ‘Ragnarök’ de Netflix: la reinvención de la mitología nórdica

¿Te has parado a pensar en las referencias a la mitología nórdica que tiene las películas del Universo Cinematográfico de Marvel? ¿Y qué mitos te perdiste al ver la serie Ragnarök?

Thor, Loki, Odín e, incluso, Hela han vuelto a tener relevancia desde que aparecieron en el Universo Cinematográfico de Marvel, disponibles para ver en Disney Plus. Hay quien no ha olvidado a los antiguos dioses nórdicos, como bien demuestra la serie noruega Ragnarök, que moderniza sus mitos y que se estrenó a finales de enero en Netflix. Sin embargo, siempre hay diferencias con los originales. Empezando, tanto en el caso de Marvel como en el de la serie de la plataforma de streaming, con que ocurren en una época más actual que la marcan los mitos.

Pero hay muchas más diferencias entre la parte mitológica y lo que han usado para estas películas y serie. En Hipertextual nos interesa saber cuáles son exactamente esas diferencias: ¿son distintas las personalidades de los personajes? ¿Y su físico? ¿Sus relaciones familiares e interpersonales? Y, lo más interesante, ¿qué referencias nos hemos perdido por no conocer suficiente la mitología nórdica?

Universo Cinematográfico de Marvel y mitología nórdica

Marvel bebe, tanto para sus cómics como para sus películas, de parte de la mitología nórdica. Y no lo esconden, tampoco les hace falta porque el de Chris Hemsworth es uno de los personajes más queridos del Universo Cinematográfico de Marvel. Pero empecemos por el principio: los 9 mundos de la mitología nórdica. Tanto en los cómics como en las películas, aparecen "como sistemas estelares diferentes, un poco como lo que podemos ver ahora en la astronomía", explica a Hipertextual Javier Arries, físico y autor del libro Magia y religión nórdicas (Luciérnaga, 2019). "Mientras que en los mitos esos mundos son planos de existencia, no se corresponden con planetas ni galaxias. Son lugares diferentes donde vive gente distinta", indica.

De los 9 mundos, que se ponen unos encima de otros, nos interesan 7 porque han aparecido de una u otra forma en las películas de Thor de Marvel. De arriba a abajo son: Muspelheim, donde viven los gigantes de fuego como Surtur; Asgard, hogar de los dioses más belicosos -Odín, Thor, Heimdall...-; Vanaheim, mundo en el que viven los vanir a los que Thor ayuda en la tercera película; Midgar, que es la tierra en la que vivimos los hombres y Jane Foster, la novia de nuestro superhéroe; Jötunheim, lugar de los gigantes de hielo que aparecen en la película Thor (2011); Svartálfaheim, donde viven los elfos oscuros que aparecen en Thor: el mundo oscuro (2013), y, por último, el hogar del que procede Hela y que es la tierra de los muertos: Helheim.

Ahora que conocemos un poco más estos mundos, hay que explicar, por ejemplo, que los elfos oscuros, aunque en la segunda película de Thor quieran oscurecer todos los mundos, no son seres malvados en la mitología nórdica: "No son malos, simplemente viven por debajo del suelo y no les da la luz, de ahí el nombre", ilustra Arries.

Otro tema interesante del que hablar es que mientras en la mitología nórdica Odín, Loki, Thor y compañía son presentados como dioses, en las películas no es así: "No se los presenta como dioses en las películas, aunque no se les quita esa divinidad, en la segunda película hablan de que no son dioses: son personas como los seres humanos que nacen, crecen y mueren. Pero como matiza Loki "con 5.000 años de diferencia". Están por encima de los seres humanos, pero no tienen ese carácter divino", comenta Arries. De hecho, algunos mueren, como es el caso de Odín en Thor: Ragnarok (2017). "En la mitología nórdica también pueden morir, pero para ellos la muerte es pasar a otro mundo, no dejar de existir. Mueren, pero a su manera: mientras Odín y Thor mueren en el Ragnarok y no regresan al nuevo mundo tras este, hay otros que sí lo hacen. Es otro paralelismo que tiene con la película", explica.

Por otra parte, mientras en la mitología nórdica los dioses usan la magia y los artefactos mágicos, como son la lanza que nunca hierra en el tiro de Odín o, en el caso de Thor, tanto su Mjölnir (el martillo) como uno cinturón que duplica su fuerza por dos; en las películas estos son presentados en como una "tecnología superior a la nuestra", comenta el autor de Magia y religión nórdicas. "Estos instrumentos que en la mitología son mágicos, se convierten en tecnología. Los que la mitología nórdica considera como dioses con poderes mágicos, en las películas son tomados como una civilización extraterrestre con una tecnología muy superior a la nuestra", añade.

Vayamos a analizar ahora a los personajes, su personalidad y las relaciones familiares que tienen entre ellos tanto en las películas de Marvel como en la realidad mitológica.

"Thor en los cómics ya aparece como un personaje rubio, imberbe, con su pelo largo y su traje negro. En la realidad Thor es pelirrojo, que es el color que le corresponde por ser el dios del trueno y las tormentas y ese color es el que se ve en el cielo cuando estas suceden. Thor nunca es representado con un casco con alas, como en los cómics. En la mitología sí es hijo de Odín, al contrario que Loki, y viaja sobre un carro tirado por dos cabras mientras que en las películas lo hace con su martillo. El martillo, como pasa en las películas, no falla su golpe al ser lanzado y regresa después de haber dado su golpe. Pero en la mitología nórdica no se impulsa con él para volar. Por otra parte, en los mitos Thor está felizmente casado con la diosa Sif, que en la primera película es una de las guerreras que le acompaña y no de una mortal. Sif es protagonista en la mitología por su larga cabellera dorada".

La personalidad de Loki es la que mejor representada está: siempre está "haciendo de las suyas" como robando la cabellera dorada de Sif. Sin embargo, para los nórdicos Loki no era hijo de Odín sino, más bien, un compañero más. A nivel de parentescos, con quien sí tiene una relación familiar es con Hela, que es su hija y diosa de la muerte. Además, aunque en la tercera película la encarna la guapísima Cate Blanchett, la realidad es distinta: "Tiene la mitad de la cara de una mujer y la otra parte es una calavera", explica Arrias. Entre los hijos monstruosos de Loki también se encuentra el lobo Fenrir, al que Hela revive en Thor: Ragnarok y que en la mitología nórdica tenía un papel muy importante durante este apocalipsis.

Aunque en las películas de Marvel vemos a Loki y Thor enfrentarse en varias ocasiones, según apunta Arries, en la mitología esto no ocurre: "A Thor Loki no le cae muy bien, le amenaza con su martillo para que se calle y Loki le teme. Pero nunca luchan en la mitología", añade.

Pero el personaje que más contraste tiene entre la mitología nórdica y las películas del Universo Cinematográfico de Marvel es Heimdall. El físico de este personaje es completamente distinto: "Heimdall es un personaje grande y negro que está al lado del bifrost, el arcoiris, que es el que vigila el paso de un mundo a otro. En las películas lo interpreta Idris Elba, que es negro, y es un dios que impresiona, oscuro, mientras que en la mitología nórdica es absolutamente todo lo contrario. Lo llaman el dios blanco o reluciente. Además, viste totalmente de blanco, su dentadura es dorada y hasta su espada es blanca, para verle tienes que ponerte prácticamente unas gafas de sol. Es un dios absolutamente blanco y relucientes", cuenta Arries. Sin embargo, no todo iban a ser contrapuntos en este personaje, tanto en los mitos como en las películas "lo que lo hace un guardián inmejorable es que sus sentidos están muy muy desarrollados". "Él puede ver donde nadie ve, escucha lo que nadie escucha -es capaz de escuchar crecer la hierba o la lana en las ovejas-. Y por eso, en las películas es capaz de mirar entre las galaxias y hablar de la novia humana de Thor. Es capaz de ver todos los peligros que vienen a Asgard".

Referencias que te perdiste en Ragnarök

Netflix

Ragnarök, la serie de Netflix, tiene muchas referencias que los que no que no estén familiarizados con la mitología nórdica han podido pasar desapercibidos. Por eso, Arries nos ha señalado algunos puntos más que deberíamos tener en cuenta para terminar de valorar esta serie en la que se trata de modernizar algunos historias mitológicas, pero que no deja de ser un drama medioambiental con protagonistas adolescentes.

Entre las referencias que has podido pasar inadvertidas al ver la serie está, en primer lugar, el propio nombre del pueblo en el que viven: Edda, que es "una localidad ficticia", pero cuyo nombre ya da pistas. "La mayor parte de los mitos están recogidos a composición de escrituras que se llama las Eddas".

La serie sigue a una madre, Turid, y a sus dos hijos, Laurits y Magne, que vuelven al pueblo después de años fuera de allí. A lo largo de la serie veremos como los dos hermanos son muy distintos: Laurits, que parece ser la reencarnación de Loki, se hace en seguida se hace amigo de los Jotul mientras que Magne, que es Thor, es más reservado, robusto y tiene dificultades para adaptarse e, incluso, dislexia.

Vemos a Magne, nada más llegar al pueblo, "ayudar a un hombre que es tuerto y uno ya empieza a asimilar, porque Odín es tuerto. Lo es porque tuvo que dar su ojo como prenda para ser sabio. Ese anciano tuerto es como una encarnación de Odín, cuenta Arries.

"A lo largo de la serie se habla de que ha habido una confrontación entre los dioses y los gigantes" y estos segundos parecen haberse hecho con el poder en el pueblo. "Son los Jotul, que no son otros que los gigantes (jotun) que vivían en el mundo de los gigantes de la escarcha: Vidar y Ran, que son los dos adultos, y Saxa y Fjor, los hijos adolescentes. Aunque en realidad parece que son gigantes reencarnados que no tienen ningún parentesco real entre ellos. En algunos momentos se pelean como si alguno quisiera quitarle el liderazgo a Vidar. Son arrogantes y violentos como los gigantes de la mitología y, en la serie, se da a entender que los adolescentes son mucho más viejos de lo que aparentan, que eso es una fachada y detrás hay algo mucho más antiguo y maligno. Es como si fueran un colectivo de gigantes y han tomado el rol de familia en el pueblo", cuenta Arries.

"Según se desarrolla la serie vamos a ir viendo cómo Magne va desarrollando sus poderes y, al final, llegas a la conclusión de que es la reencarnación de Thor. De hecho, hay una escena en la que lanza un martillo, pero no es uno cualquiera sino uno de su padre que tiene grabada una runa mágica. Y Magne lo lanza a kilómetros de distancia, es el Mjölnir. Otro mito que vemos reflejado es cuando Magne y Laurits van a cenar a casa de los Jotul. Allí, ellos intentan emborrachar al joven de muchas formas distintas, pero no es hasta que prueba la hidromiel que se emborracha de verdad, que es un licor muy especial para la mitología. Thor, al igual que Magne, tiene una tolerancia enorme al alcohol".

Ragnarök y el mundo del que viene Thor en Marvel no dejan de ser reinvenciones de la mitología nórdica. Beben de ella, pero a la vez la modernizan y la moldean para que encaje en el mundo que sus creadores quieren mostrar, como hicieron en un principio los nórdicos para explicar su realidad. Por eso, se puede decir que los mitos nórdicos están más vivos que nunca.