Si algo positivo podemos rescatar de la pandemia que está viviendo el mundo, es que millones de personas y organizaciones están haciendo equipo por un reto común. Recursos y tecnologías están a disposición de aquellos que pelean en las primeras líneas de la batalla; incluso aliados completamente inesperados se están uniendo a la lucha contra el coronavirus. El último en alistarse en una misión sanitaria ha sido Spot, el perro de Boston Dynamics.

Sí, el robot que se hizo popular por hacer 'tweerk' al ritmo de Bruno Mars, ahora tiene el objetivo de apoyar a las instituciones médicas estadounidense que lo requieran. Por ejemplo, el hospital Brigham And Women's de la Universidad de Harvard está usando a Spot para brindar asistencia sanitaria remota, de tal manera que los doctores y enfermeros pueden mantener contacto con pacientes sospechosos o infectados sin arriesgarse.

El robot integra un soporte especial para colocar un iPad, desde el cual es posible hacer videoconferencias entre doctores y pacientes. De hecho, llevan dos semanas empleando esta práctica y los resultados han sido muy positivos. "Spot se está desplegando como una plataforma de telemedicina móvil, lo que permite a los proveedores de atención médica clasificar a los pacientes de forma remota", mencionó la compañía.

No obstante, Boston Dynamics también está escuchando las sugerencias de expertos, pues el robot puede ser útil para otras tareas durante la pandemia: "Con los protocolos actuales en los hospitales de la región, se les pide a los pacientes sospechosos de tener COVID-19 que se formen en carpas afuera para responder preguntas y obtener evaluaciones iniciales de temperatura. Este proceso requiere hasta cinco empleados médicos, lo que coloca a esas personas en alto riesgo de contraer el virus".

Desde luego, para las instituciones sanitarias es clave reducir la exposición de sus trabajadores. El siguiente pasó de la compañía, según explican, es encontrar la manera de obtener datos esenciales como la temperatura del paciente, su frecuencia respiratoria o la saturación de oxígeno, entre otros. No descartan incorporar una cámara térmica e incluso una cámara RGB, esta última para medir la contracción de los vasos sanguíneos.

Un punto bastante interesante es que la empresa está buscando compartir sus tecnologías a otros fabricantes de robots, siempre y cuando sea para apoyar las labores médicas durante la pandemia. Uno de los primeros interesados en la propuesta es la canadiense Clearpath Robotics; las conversaciones entre ambas ya iniciaron, aunque de momento no han llegado a un acuerdo.