La pandemia del coronavirus que tiene a más de medio mundo confinado es un problema para los amantes de la astronomía, ya que podrían perderse los eventos astronómicos de estos días. La madrugada del 21 al 22 de abril se producirán las Líridas, la lluvia de estrellas de este mes de abril. ¿Será posible verlas desde casa?

No se puede salir de casa debido al SARS-CoV-2, pero eso no quiere decir que no se pueda disfrutar de la lluvia de estrellas que se producirá la madrugada de este miércoles. Las personas que tienen la suerte de encontrarse en una zona sin contaminación lumínica podrán asomarse a la ventana a mirar esta lluvia de estrellas o, incluso, salir al patio de su casa, pero siempre manteniendo la distancia social.

La mejor hora para observar la lluvia de estrellas será las 23 en la península y las 20 horas en México, aunque será el pico máximo de estrellas por hora -llevan cayendo desde el pasado 15 de abril-, habrá que tener paciencia ya que pasará una cada diez o quince minutos. La buena noticia es que habrá Luna nueva, por lo que el cielo estará lo suficientemente despejado de luces como para poder observarlas mejor que en otras ocasiones, sobre todo en zonas sin contaminación lumínica.

¿Cómo se producen las lluvias de estrellas? Los cometas mientras orbitan alrededor de nuestro Sol dejan restos de roca, polvo y hielo. La Tierra cruza estos restos y cuando las nubes de pequeñas partículas -llamadas meteoroides- entrar en contacto con la atmósfera terrestre, se prenden fuego, tal y como explican desde el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en un comunicado de prensa.

Así es como se producen las estrellas fugaces en general. En el caso de las Líridas, estas partículas proceden de la órbita que hizo en 1861 alrededor del Sol el cometa Thatcher (C/1861 61). La Líridas se llaman así porque se pueden observar en el cuadrante del cielo que pertenece a la constelación de la Lira, que es el lugar al que hay que mirar al cielo para poder ver estas estrellas fugaces, cerrar los ojos y pedir un deseo.

El confinamiento es una situación excepcional. Por desgracia, aquellos que no tengan la opción de una ventana o un patio, se perderán este evento astronómico. Sin embargo, a lo largo del año podremos ver otras estrellas fugaces. Por ahora solo nos queda esperar antes de volver a disfrutar del cielo nocturno.