Laboratorio
– Abr 22, 2020, 15:38 (CET)

No te dejes llevar por las conspiraciones: los motivos por los que el coronavirus no nació en un laboratorio

La teoría de que el SARS-Cov-2 fue creado a propósito ha corrido como la pólvora. Te explicamos por qué esta hipótesis no se sostiene.

En un contexto de pandemia mundial y de cuarentena, queremos saber cómo hemos llegado hasta aquí. ¿Se pudo haber evitado? ¿Cómo nació el coronavirus? Dejando de lado las actuaciones de los diferentes gobiernos en el mundo, una de las incógnitas que todavía no se han resuelto es cómo la COVID-19 llegó a provocar una pandemia y a infectar a millones de personas en todo el mundo. Cada vez hay más estudios científicos sobre el origen del coronavirus, aunque también hay muchas especulaciones. La última se originó el pasado fin de semana, después de que algunas personas, como el virólogo Luc Montagnier y Donald Trump, apuntaran a que el virus fue diseñado expresamente y que, además, pudo "escaparse" del Instituto de Virología de la ciudad china de Wuhan, origen de la pandemia.

Las teorías de la conspiración no han faltado en el último mes, aunque esta última ha llegado hasta las altas esferas de la política estadounidense y a referentes del mundo científico. Sin embargo, los esfuerzos por desmentirla no han cesado.

La revista Nature publicó un análisis en el que explicaba que, desde el punto de vista de la genética del virus, se descartaba que pudiera haber sido creado a propósito por las características de la estructura de Sars-Cov-2. El virus del murciélago RaTG13, investigado oficialmente en el instituto de Wuhan, tiene puntos en común con el coronavirus, aunque no se diferencian por una mutación, sino en muchas, "de manera que no es plausible que haya habido un único suceso mutacional que explique el 'salto' de uno de esos virus al que aparece un Wuhan a finales de 2019. Por eso se piensa que debe haber otra especie intermediaria que explique la aparición del SARS-CoV-2 en nuestra especie", explicó Fernando González, experto en genética de la Universidad de Valencia.

Además, el investigador indicó que ninguno de los virus que se están estudiando en el centro de Wuhan se parece lo suficiente al SARS-Cov-2 porque están muy alejados en términos evolutivos y de parecido en la secuencia de los genomas, por lo que no es plausible que uno de esos de virus haya "escapado" del laboratorio.

Al respecto, José Antonio López Guerrero, profesor titular de Microbiología y director del grupo de NeuroVirología en el Departamento de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid, explicó que si alguien hubiera querido crear el coronavirus, hubiera escogido el SARS-Cov-1. "Es el que más se le parece dentro de los virus humanos y lo hubiera modificado, no se hubiera ido a un virus anterior de murciélago, no tendría sentido. El hecho de que el SARS-Cov-2 venga de evolución de RaTG13 lo convierte en muy improbable que haya sido una manipulación".

Otro de los argumentos que desmontan la teoría de que el coronavirus fue creado en una laboratorio está relacionado con las mutaciones. En concordancia a lo que apuntaba Fernando González, López Guerrero manifestó que las diferentes mutaciones han provocado que el virus sea tan eficiente en células humanas y se pueda transmitir fácilmente. Sin embargo, estas mutaciones no eran previsibles a priori y nadie las pudo haber predecido. Por lo tanto, el SARS-Cov-2 fue evolucionado de forma asintomática y silente en algún animal, como podría ser el pangolín, y de ahí ha pasado a los humanos.

Además de los científicos, el Instituto de Virología de Wuhan también se ha pronunciado sobre la teoría de que el coronavirus escapara del centro. Yuan Zhiming dijo para la cadena CGTN que no hay manera de que el SARS-Cov-2 haya salido de las instalaciones que dirige. "Sabemos perfectamente la clase de investigaciones que hacemos y cómo gestionamos tanto nuestros virus como nuestras muestras", dijo. Añadió que no hay constancia de que hayan habido contagios entre el personal y que no hay ninguna prueba científica de que el coronavirus tenga un origen artificial.

El regreso del profesor chiflado

A pesar de que todas las evidencias apuntan a que el virus que provoca la COVID-19 no fue creado a propósito ni se escapó de un laboratorio, hay que tener en cuenta de que este escenario podría haber sido posible. Actualmente se pueden diseñar virus combinando genes de otros y añadiendo factores de virulencia. La biología molecular actual permite estas prácticas y, como en todo, pueden utilizarse para bien o para mal.

La capacidad de manipular ciertos virus ayuda a fabricar las vacunas, por ejemplo, pero también puede provocar virus mortales. "Se sabe qué secuencias convertirían al virus de la gripe aviar en un virus de transmisión en humanos con mucha virulencia. Entonces, sería una opción de bioterrorismo importante", apuntó José Antonio López Guerrero.

"Se pueden crear virus recombinantes, virus que puedan provocar grandes reacciones inflamatorias haciendo un virus recombinante con un gen que provoca inflamación. Hay formas de crear estos patógenos en el laboratorio con cierta patogenidad y virulencia".

No obstante, López Guerrero subrayó que este no es el caso del coronavirus y que, a pesar de que puede existir la capacidad biológica para diseñar un virus que pueda provocar una pandemia mundial, el SARS-Cov-2 no entra dentro de este supuesto. Pero la COVID-19 sigue teniendo muchos misterios, tanto su nacimiento como qué animal fue el que lo transmitió a los humanos. Y, sobre todo, las claves de la vacuna para poder hacerle frente.