Brave, uno de los navegadores que se cobija en las proclamas de protección de privacidad y uno de los que mejor lo está explotando, pasa a la acción y demanda a Google por supuesto incumplimiento del GDPR. Y no es la primera vez que esto le ocurre a la empresa detrás del gran buscador.

Tal y como señalan en ZDNet, ha sido frente a la Comisión de Protección de Datos de Irlanda –DPC, en inglés– que el navegador basado en el proyecto de código libre Chromium ha demandado a Google por supuestamente infringir el principio de "limitación de propósito" del Reglamento General de Protección de Datos –GDPR, en inglés– europeo.

Brave pasa a la acción

El navegador ha publicado un extenso artículo en el blog de la compañía, en el que traduce estas implicaciones legales a lo que ellos consideran que está haciendo Google, con muchos ejemplos.

Además, incluye una extensa recopilación que titula "Dentro de la Caja Negra" que, de hecho, relaciona diferentes permisos y recolecciones de datos y su justificación en los términos de privacidad, citados en hasta 100 documentos y políticas de Google.

Brave

Según el principio de limitación de propósito del GDPR, los usuarios han de dar su aprobación a las organizaciones para recoger y procesar únicamente los datos personales para los fines específicos que estos consientan. Y no más.

Johnny Ryan, al mando del equipo de regulación de Brave, afirma que las políticas de privacidad de Google son "extremadamente ambiguas e inespecíficas". "Es difícil, si no imposible, descifrar si y cuando se aplica un propósito particular", señala. Como resultado, indica, está "la circulación sin límites de datos a nivel interno que infringe el principio de limitación de la finalidad del GDPR", como así lo indicarían las nuevas evidencias que presenta ahora Brave.

Entre las demandas de Brave se incluye que Google publique de forma completa y más específica la lista de propósitos bajo los cuales trata los datos que colecta por cada una de sus aplicaciones y servicios, así como la base legal de cada uno de ellos.

https://hipertextual.com/2018/08/google-recula-aclara-polemica-torno-recoleccion-ubicaciones

Desde el pasado mes, además, el el DPC irlandés ya se encuentra tramitando una investigación en cómo Google procesa y gestiona la información de sus usuarios. Tanto las indicaciones como los nuevos aportes por parte de Brave pueden ayudar a entender si Google es lo suficientemente transparente para esta regulación.

No es la primera vez que Google se sitúa bajo las críticas por unas políticas de privacidad insuficientemente nítidas para el usuario medio. Es el caso del controvertido "Historial de ubicaciones", que se ha visto inmerso en diferentes polémicas relacionadas con la incapacidad de gestionar el tratamiento de datos y la privacidad asociada a estos por parte de los usuarios.