El mercado de los auriculares inalámbricos no ha dejado de crecer en los últimos años. Cada vez más, las marcas ven en ellos una opción de complementar al resto de terminales, con especial énfasis en las firmas de smartphones, que han ido creando su porfolio de accesorios alrededor de estos con un ahínco que solo se ha vuelto más notable con el transcurso del tiempo. Ahora llegan a España los realme Buds Air, la primera apuesta de la joven tecnológica en este segmento. Desde la introducción de los AirPods de Apple en 2016 son muchas las cosas que han cambiado en el terreno de los auriculares true wireless –aquellos que no están unidos por ningún tipo de cordón o cable entre ellos–. Una de ellas es la comentada anteriormente: todas las marcas parecen querer un accesorio como el de la marca de la manzana en su oferta, habiéndose probado en repetidas ocasiones la enorme tendencia que la empresa californiana ha logrado crear.

En este sentido, no es infrecuente ver toda suerte de copias y calcos –"inspiraciones", si uno lo prefiere– de los primeros originados en China, signo de la gran carga aspiracional que representan. Sería un buen resumen también para los realme Buds Air, que presentan, casi una por una, todas las características que podemos encontrar en los previamente citados en un formato extramadamente similar.

Llegan a España los Realme Buds Air, la competencia económica de los AirPods

Pero no es de extrañar, pues es la fórmula del éxito bajo la cual uno tiene ya ganado parte del trabajo de marketing previo: el contar con un dispositivo claramente reconocible e identificable en apariencia y funciones.

realme Buds Air: cara conocida

La similitud con los AirPods, por tanto, no es mala per se, dado que el público al que se enfoca realme es efectivamente el mismo. Y pese a que no son los primeros en emular el aspecto de los auriculares de Apple, sí son unos de los que lo han logrado con más acierto, al menos desde el punto de la experiencia de uso, como hemos podido comprobar.

En lo relativo al exterior, los realme Buds Air se encuentran en un estuche de carga compacto, sin más elementos estéticos que un botón para ayudar en el emparejamiento y un conector USB de tipo C en la parte inferior para facilitar el llenado de la batería integrada en el mismo. Es pequeña, manejable y permite llevarla encima a todas partes, que es el quid de la cuestión en productos como este.

Además, la caja integra carga inalámbrica, de modo que podrán ser también depositados sobre una base para rellenar su batería, cuyo estado se indica mediante un LED en el exterior. Supone un añadido agradable de ver incluido, teniendo en cuenta que su presencia está hoy más presente que nunca en toda suerte de terminales.

El estuche es uno de los puntos en los que se nota que la calidad del producto está lejos de uno premium, ofreciendo una sensación de estar menos trabajado, con un aspecto más endeble y poco refinado. Aún así, es de esperar que esto no influya demasiado de cara a su comercialización, puesto que el precio final es lo suficientemente atractivo como para contrarrestar esto con el buen funcionamiento que ofrecen en términos generales.

Si abrimos la tapa, lo que nos encontramos dentro son los dos auriculares en sus correspondientes emplazamientos y repitiendo una estética de sobra conocida. Por experiencia con los AirPods sabemos que la forma de los mismos no se ajusta de manera óptima a todo tipo de pabellones auditivos, por lo que este será uno de los factores a tener en cuenta para quienes consideren su compra.

Uso correcto; precio atractivo

Los realme Buds Air incorporan el chip dedicado R1 para mejorar la conexión con los dispositivos a los que se conecten, además de mantenerla sin ningún tipo de cortes o interrupciones a lo largo del tiempo que se estén utilizando. Tanto en iOS como en Android, la experiencia de conexión y uso es rápida, estable y se produce en la práctica totalidad de las veces sin requerir interacción alguna por nuestra parte.

Para facilitar el control y la gestión de la producción, los auriculares disponen de una zona sensible en la cabeza de los mismos sobre la cual se pueden realizar diferentes pulsaciones para adelantar una canción, pausar lo que está sonando, contestar una llamada o invocar a Google Assistant, entre otros. Así mismo, disponen de un sensor que detectará si nos quitamos uno de los auriculares para pausar el sonido de forma automática.

Entre las novedades que la firma incluye se encuentra un modo gaming pensado para reducir la latencia en el uso con videojuegos, donde la escucha instantánea puede ser crítica. En las pruebas que hemos realizado, el resultado es levemente apreciable, aunque la activación del mismo se produce con un bizarro sonido de coche acelerando que, más allá de las dos primeras veces, termina siendo cansino.

En lo referente a la batería, realme promete unas tres horas de reproducción continua y diecisiete en el caso de que se realicen cargas de por medio en el estuche. Es, más o menos, lo que hemos podido comprobar en nuestra experiencia, y apunta a ser más que suficiente para el uso mayoritario de los usuarios. No es, en cualquier caso, la mejor autonomía del mercado, con alternativas de diferentes fabricantes ofreciendo cantidades mayores.

El sonido y la experiencia auditiva es, en términos generales, correcta y suficiente para el tipo de producto del que se trata. En dispositivos como los realme Buds Air prima el poder transportar los auriculares en el bolsillo o la mochila allá donde uno vaya, sacarlos cuando se necesite y comenzar a hacer uso de ellos de manera instantánea por encima de una gran calidad de audio y una reproducción rica en matices y contrastes. En este sentido, no defraudan y se encuentran a la altura de lo que uno puede esperar.

Hay que señalar, eso sí, que si se encuentran emparejados con el smartphone pero no nos encontramos reproduciendo nada, es frecuente que de vez en cuando se escuche algún sonido de fondo o siseo generado por los propios auriculares sin motivo aparente, hasta el punto de resultar molesto.

Conclusión

Los nuevos realme Buds Air son una opción sorprendentemente completa en su rango de precio. Consiguiendo ofrecer una buena experiencia y con un precio de 69,90 euros, se antojan una alternativa razonable para disfrutar de las muchas posibilidades que ofrecen estos dispositivos en el día a día.

Si no nos importa pasar por algunos de los sacrificios que plantean resultan ser, en definitiva, altamente válidos frente a los reyes indiscutibles, que seguirán siendo, al menos en el futuro previsible, los AirPods de Apple.

Pros

  • Conectividad rápida
  • Control por gestos
  • Estuche con carga inalámbrica

Contras

  • Siseo ocasional cuando no se reproduce contenido
  • La calidad de construcción los hace parecer más baratos de lo que son