Boeing parece tener una maldición de fallos de software en las aeronaves que produce. No solo el 737 MAX ha sido víctima de ellos durante el tiempo que ha permanecido en tierra, sino que ahora su nave espacial Starliner experimentó un problema similar que estuvo a punto de convertirse en catástrofe.

Según reporta ArsTechnica, la CST-100 Starliner — también conocida como Calypso — no solo tuvo un fallo en el reloj de eventos abordo que le impidió llegar a la Estación Espacial Internacional durante su vuelo de prueba en diciembre. Mientras viajaba a la Tierra, Boeing tuvo que corregir un error de software en tiempo real antes de entrar a la atmósfera.

El Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial de la NASA (ASAP) dijo que el Starliner podría haberse perdido de no haber encontrado y reparado un error en el software mientras la nave se encontraba en órbita.

El fallo, relacionado con la separación del módulo de servicio de la cápsula, habría provocado un disparo erróneo del propulsor, así como un movimiento incontrolado durante la separación del módulo. Paul Hill, miembro de ASAP, dijo que el error tenía potencial para provocar una falla catastrófica.

Según Hill, el error fue descubierto durante unas pruebas realizadas en tierra luego del lanzamiento del Starliner. Sumado a esto, una fuente confirmó que Boeing parchó el error de software dos horas antes de que la nave entrara a la atmósfera de la Tierra, salvando prácticamente la nave espacial en el último momento.

Boeing Starliner: un debut opacado por errores

El vuelo inaugural del Starliner se llevó a cabo el 20 de diciembre de 2019, sin embargo un fallo en el reloj de eventos provocó que la nave consumiera más combustible de lo planeado luego de activar los propulsores erróneamente. Este problema impidió que pudiera llegar a la EEI y programara su regreso a la Tierra.

Estos problemas han ocasionado que el ASAP recomiende una evaluación exhaustiva de Boeing por parte de la NASA. Luego de abortar su primer vuelo, los detalles de la investigación sobre los fallos en el Starliner no han sido expuestos a detalle y la única información que se tiene es aquella que proviene de fuentes internas.

Los planes de Boeing son los de construir tres variantes de la Starliner con el fin de llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional y otras estaciones privadas en un futuro cercano. Se desconoce cuándo se llevará a cabo la segunda prueba de vuelo, ya que es la NASA quien tiene la última palabra.