Luego de que la justicia francesa abriera una investigación por supuestas prácticas de obsolescencia programada contra Apple, se ha llegado a un veredicto. La empresa de Cupertino tendrá que pagar una multa de 25 millones de euros por no comunicar a sus usuarios que algunos modelos de iPhone se hacían lentos.

De acuerdo con France 24 a Dirección General de Competencia, Asuntos del Consumidor y Prevención del Fraude (DGCCRF) concluyó que el no informar a los usuarios sobre la reducción en el desempeño del iPhone constituía una práctica comercial engañosa por omisión.

La DGCCRF transmitió los resultados a la Fiscalía de Paris en 2019 quien llegó a un acuerdo con Apple para pagar una multa de 25 millones de euros y publicar un comunicado de prensa en su página de internet durante un mes. Con esto la empresa da vuelta a la hoja y evita un juicio público.

La investigación fue iniciada el 5 de enero de 2018 tras una denuncia de la asociación Halte à l'obsolescende programmée (HOP), quien acusó a Apple de "reducir de forma deliberada" el rendimiento de modelos antiguos de iPhone lanzados en 2014 y 2015.

El drama de la ralentización de los iPhone fue un error de comunicación inaceptable para Apple, quien luego de los reportes surgidos en diciembre de 2017, tuvo que emitir un comunicado aceptando que algunos modelos si se hacían lentos como medida para compensar el deterioro de las baterías.

La actualización de iOS 10.2.1 incluía una mejora de software para evitar que el iPhone se reinicie o apague de manera espontánea a causa de una batería en mal estado. El inconveniente principal es que esta medida derivaba en una reducción drástica del rendimiento. Apple fue acusada de hacerlo de modo deliberado y el resto es historia.

Ante el acuerdo de hoy, los cofundadores de HOP celebraron lo que consideran "una victoria histórica contra prácticas basura" y anunciaron que están considerando presentar reclamos por daños adicionales para clientes de iPhone.

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