La agencia de noticias AFP informó este lunes sobre la apertura de una investigación contra Apple por parte de la justicia francesa. Los motivos, según señalan fuentes judiciales, están relacionados con supuestas prácticas de "obsolescencia programada" llevadas a cabo por la compañía estadounidense.

Según AFP, la investigación fue abierta el pasado 5 de enero tras la denuncia de la asociación francesa Halte à l'obsolescende programmée, presentada el 27 de diciembre. El colectivo acusa a la compañía estadounidense de reducir de forma deliberada el rendimiento de sus teléfonos móviles mediante una actualización de software.

Durante la primera mitad de 2017, Apple lanzó la versión 10.2.1 de su sistema operativo iOS. Esta versión, entre sus novedades, integraba un nuevo modo energético que reducía la velocidad máxima del procesador en modelos antiguos. La medida, cuyo único fin era prevenir el mal funcionamiento de los equipos, ha causado una gran polémica durante las últimas semanas. Muchos acusan a Apple de caer en la "obsolescencia programada", pero la compañía insiste en lo opuesto.

Según el fabricante, las baterías desgastadas no siempre eran capaces de proveer la cantidad de electricidad que el procesador demandaba cuando este funcionaba a su máximo rendimiento. Esta situación causaba apagones repentinos y reinicios en modelos antiguos como el iPhone 6 y el iPhone 6s, lanzados en 2014 y 2015 respectivamente.

Para proteger a los usuarios de estos sucesos y permitir que el teléfono opere con la mayor normalidad, Apple lanzó una actualización de software que, cuando detecta un desgaste excesivo de la batería, reduce el rendimiento máximo del procesador y, por consiguiente, evita los apagones repentinos.

Tras la polémica generada, Apple pidió disculpas por no comunicar mejor la situación y anunció una rebaja en el coste del reemplazo de la batería. En España, cualquier persona puede acudir a un Apple Store y solicitar un reemplazo de su batería por 29 euros. En Estados Unidos, el coste es de 29 dólares.