El fuego australiano ha puesto en serio riesgo de extinción a un gran número de especies animales y vegetales. Aún no es posible hacer balance de lo ocurrido, aunque se cree que algunas pueden haber sucumbido totalmente a las llamas.

Pero no solo los incendios hacen peligrar a los animales australianos. Algunos están feneciendo poco a poco por motivos mucho más lentos, pero muy preocupantes si no se toman medidas a tiempo. Es el caso del ornitorrinco. Este mamífero con pico de pato, cola de castor y patas de nutria es único, no solo por tener la apariencia de un “Frankenstein de la naturaleza”, sino también por ser de los únicos mamíferos ponedores huevos y de los pocos venenosos. Además, localiza a sus presas mediante la detección de campos eléctricos, de una forma similar a la que emplean los tiburones. Sería una pena ver desaparecer a una especie tan especial.

El triste declive del ornitorrinco

A día de hoy, el ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) está clasificado en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como casi amenazado.

Esto le otorga un leve respiro en comparación con las especies que cuentan ya como amenazadas o en peligro crítico. No obstante, podría subir en el escalafón hacia su desaparición muy pronto, según un estudio publicado recientemente en Biological Conservation.

En él, científicos procedentes de la Universidad de Nueva Gales del Sur analizan las diferentes amenazas ecológicas a las que se enfrenta este animal, típico de los ríos del este de Australia y la Isla de Tasmania.

Su principal problema es la destrucción del hábitat, derivada de actividades humanas como la instalación de presas, la colocación de cebos, la introducción de zorros invasores o el desbroce de tierras. Además, el cambio climático y los largos periodos de sequía que empiezan a caer sobre esta zona del globo intensifican aún más el peligro al que se somete este animal.

Por todo esto, los autores del estudio recomiendan que se realice una evaluación nacional de riesgos para este animal, de modo que se puedan implementar las medidas de conservación necesarias para evitar su extinción. Si no, las poblaciones de ornitorrincos podrían disminuir abruptamente en un periodo de no más de 50 años, hasta en un 66%. Esto llevaría a que, al igual que otros tantos animales curiosos, esta maravilla de la naturaleza pase pronto a la historia.