Geralt de Rivia está a punto de descabalgar en Netflix. La plataforma de streaming espera que esta nueva serie, que podría llegar a contar con hasta siete temporadas, sea el heredero de Juego de Tronos de HBO. Pero ¿qué nos puede dar The Witcher?

La nueva producción de Netflix se estrenará el próximo 20 de diciembre y ya ha sido renovada para una segunda temporada. Aunque la primera temporada cuenta con ocho capítulos de una hora cada uno, en Hipertextual hemos tenido acceso a los primeros cinco episodios. ¿Netflix ha conseguido con The Witcher su ansiado Juego de Tronos o tendrá que seguir intentándolo?

Las adaptaciones literarias cada vez son más comunes, ahora ya no solo basta con llevarlas al cine sino que también se convierten en serie, como es el caso de la historia de Geralt de Rivia o la saga de Canción de hielo y fuego. Los libros de George R. R. Martin están todavía sin terminar, pero los que sean seguidores del polaco Andrzej Sapkowski tienen mucha más suerte ya que el último libro de la saga, La dama del lago, se publicó en 1999. Por tanto, el final está cerrado y la serie no alcanzará a los libros, como sí ha pasado con los libros del estadounidense. Esto es un punto a favor porque los productores han aventurado a desarrollar la historia sabiendo en todo momento el punto hacia el que se dirigían y, también, qué esperan los lectores y jugadores de los videojuegos.

Juego de Tronos es una serie que sigue a múltiples personajes, que están en puntos distintos de la geografía del mundo fantástico inventado por Martin. Además, aparecen criaturas como los dragones de Daenerys Targaryen o los caminantes blancos que acechan en el norte. Además, las intrigas palaciegas, las batallas, la muerte de personajes queridos por los seguidores de la serie o el sexo son algunas de las características de esta serie de HBO. Pero, ¿qué comparte The Witcher con esta serie? ¿Qué puede darle a los fans de Juego de Tronos, ahora huérfanos de serie?

La historia de Geralt de Rivia también se desarrolla en un mundo fantástico inventado por su autor que, además, ha usado parte de la mitología polaca (y de otras) para dar vida a los monstruos a los que este brujo tendrá que enfrentarse para poder vivir. A cambio de unas monedas, Geralt se deshará de cualquier criatura que, por definición, sea mala. Esto implica luchas contra extraños monstruos. No obstante, aunque en los libros todo está visto desde el punto de vista del protagonista, en la serie se sigue a otros dos personajes más, por lo que también hay intrigas políticas y magia. De hecho, en el primer capítulo ya se puede ver una primera batalla que no tiene nada que envidiar a las que se ven a lo largo de las ocho temporadas de Juego de Tronos.

Las escenas violentas no están censuradas y el sexo, en ocasiones, es bastante explícito, como ya sucedía con la serie basada en la saga Canción de hielo y fuego de Martin. Por lo tanto, Netflix ha apostado por una saga de libros que tiene características parecidas a la escrita por Martin.

Seres mitológicos o fantásticos, batallas, intrigas palaciegas, magia, sangre, sexo y tres protagonistas muy interesantes es lo que nos ofrece The Witcher en sus primeros cinco capítulos, ¿será capaz de captar de generar el mismo fanatismo que la serie de HBO? Por ahora no podemos saberlo, habrá que esperar a la respuesta que el público dé tras su estreno en la plataforma de streaming el próximo viernes.