Qualcomm no se fía de Samsung. Tras haberse conocido en meses anteriores que la tecnológica de San Diego optaría por el gigante surcoreano para la fabricación de su próximo SoC insignia, el recientemente presentado Snapdragon 865, ahora parece dar marcha atrás y optar finalmente por el rival taiwanés TSMC.

Así lo informa este jueves Business Korea, reflejando la desconfianza por parte de Qualcomm a la hora de cederle todos los diseños y detalles clave del desarrollo de su chipset más avanzado a Samsung, que actualmente fabrica sus chips propietarios Exynos para distintos smartphones Galaxy de la casa. Un movimiento que se entiende teniendo en cuenta la posición de liderazgo de la firma estadounidense en la distribución de estos componentes destinados a terminales Android.

Qualcomm ya pensaba optar por TSMC en el procesador tope de gama que se presentará a finales de 2021, cuando se espera que la firma dé el salto a los 5 nanómetros, sustituyendo los actuales 7nm. Se adelantan, por tanto, un ciclo los planes de la empresa californiana.

Samsung para la gama media

La decisión de Qualcomm, que queda enmarcada también dentro de un contexto en el que Samsung prescindía el pasado mes de noviembre de su división de diseño de CPUs para sus chips, optando por un acercamiento a ARM que podría haber despertado el recelo de la primera.

En cualquier caso, las relaciones no se han roto del todo, ya que Qualcomm sí contará con Samsung para sus nuevos procesadores de gama media Snapdragon 765 y 765G. Este hecho parece reforzar, de nuevo, la suposición de los intereses de la compañía norteamericana en mantener alejados sus diseños más punteros de la competencia.