Con el fin de mejorar los resultados académicos de los alumnos, y de paso luchar contra el ciberacoso y el bullying, la Comunidad de Madrid prohibirá el uso de móviles en las aulas a partir del próximo curso escolar 2020-2021.

De acuerdo con El Mundo, el gobierno de Isabel Díaz Ayuso modificará la normativa autonómica para hacer efectiva una restricción que se llevará a cabo en 1.700 centros públicos y concertados. Lo anterior será obligatorio en todas las etapas de enseñanza no universitaria, excepto de cero a tres años.

La medida afectará a unos 800.000 estudiantes, quienes no podrán utilizar teléfonos móviles y "otros dispositivos electrónicos" salvo en casos que los requieran por razones de salud o discapacidad. Esta prohibición quedará sin efecto también en aquellos casos en donde el uso de estos dispositivos esté previsto en el proyecto educativo.

Los centros educativos también podrán limitar el uso del celular en otros espacios que no sean necesariamente las aulas, como en los tiempos de recreo o en otras actividades. En caso de que el estudiante no acate las reglas, se le podrá incautar temporalmente el móvil, aunque también se le otorga al profesor o dirección del centro el poder de decidir la medida correctiva.

Con esta normativa, Madrid se une a Galicia y Castilla-La Mancha en su decisión de prohibir el uso de dispositivos móviles en clase. Anteriormente los colegios gozaban de autonomía para decidir si impedían el uso de un teléfono celular, ahora será obligatorio y según la Consejería de Educación, todos están de acuerdo con las restricciones.

Un plan para prevenir la adicción a las nuevas tecnologías

La prohibición de dispositivos móviles es parte del plan del gobierno para prevenir la adicción a las nuevas tecnologías. Adicionalmente se instalará un centro de investigación en el Hospital Gregorio Marañón para estudiar los efectos de los teléfonos en niños y jóvenes, mismo que dependerá del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental.

En un estudio realizado en EE.UU. se encontró que el 54% de los adolescentes pasa demasiado tiempo con el móvil. Cuatro de cada diez comentaron que sienten ansiedad cuando no tienen cerca el dispositivo. Otros mencionaron sentir soledad o molestia cuando se encuentran sin posibilidad de consultar su teléfono.

A pesar de que aplicaciones como Facebook, Instagram o YouTube cuentan con herramientas para controlar el tiempo que miramos las redes sociales, lo cierto es que es necesario ejercer un uso responsable de nuestros dispositivos a través de la autorregulación y fuerza de voluntad.

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