Boeing ha comunicado este lunes el cese de su CEO, Dennis A. Muilenburg, como consecuencia de la grave situación que la compañía está sufriendo tras los accidentes que ocasionados el por su fallido sistema de control en los aviones 737 MAX en dos vuelos realizados entre 2018 y 2019.

A través de un comunicado en su página web, la empresa estadounidense ha anunciado la dimisión del que ocupara el cargo de máximo responsable desde el año 2015. En su lugar será David L. Calhoun, hasta ahora presidente de la consejo de administración, el que pasará a ocupar su puesto a partir del próximo día 13 de enero de 2020. Greg Smith, actual CFO, hará las veces de CEO hasta que el relevo se produzca definitivamente.

"El consejo de administración ha decidido que era necesario un cambio de liderazgo para restaurar la confianza en el avance de la compañía a medida que trabaja para reparar las relaciones con los reguladores, los clientes y todos los demás interesados", expresa el citado comunicado. "Bajo el nuevo liderazgo de la compañía, Boeing operará con un compromiso renovado de total transparencia, incluida una comunicación efectiva y proactiva con la FAA, otros reguladores globales y sus clientes".

Una situación compleja

La firma norteamericana lleva enfrentando graves problemas desde que el segundo accidente con este modelo de aeronave, ocurrido el pasado mes de marzo y causando la muerte de cientos de personas, obligara a suspender las operaciones con dichos aparatos. Desde entonces, decenas de estos aviones acumulan polvo en hangares de medio mundo.

La vuelta del 737 MAX ha sido una constante especulativa desde entonces, no conociéndose de manera exacta cuándo podría suceder. Si bien tanto Boeing como la FAA (Administración Federal de Aviación de Estados Unidos) han proyectado optimismo en el pasado acerca de la situación, constantes retrasos continúan posponiendo la fecha en la que este avión levante el vuelo de nuevo, viéndose obligados a parar la producción del mismo la pasada semana.