En un año tan importante para Star Wars, pocos anticipaban que un pequeño personaje secundario de The Mandalorian, la primera serie 'live action' de la franquicia, sería la gran sensación de internet. Baby Yoda es un fenómeno mundial, incluso en aquellas regiones donde Disney+ todavía no se lanza de manera oficial. Nos encontramos, sin duda alguna, ante una jugada maestra de marketing por parte de los dirigidos por Mickey Mouse.

Gran parte de los espectadores cree que la idea de Baby Yoda surgió cuando Disney se decidió a producir The Mandalorian, pero no fue así. La realidad es que el adorable personaje surgió hace muchos años en la mente de Jon Favreau, principal responsable de la serie y también considerado el padre del Universo Cinematográfico de Marvel. Así lo reveló el creativo en una entrevista con The Hollywood Reporter.

Según explica, al conocer la compra de Lucasfilm por parte de Disney en 2012, inmediatamente comenzó a generar ideas sobre cómo podría involucrarse en el universo Star Wars. Una de sus primeras anotaciones fue precisamente la de un personaje que, eventualmente, se convertiría en Baby Yoda. Por lo tanto, se trata de una de las primeras creaciones de la franquicia intergaláctica desde que pertenece a Disney.

"Es una de las cosas [Baby Yoda] sobre las que había tomado notas. Solo estaba tratando de averiguar qué sucedió después de la trilogía original de Star Wars después de que el Imperio cayera. Conocíamos a Yoda, que era bastante viejo y un Maestro. ¿Cómo sería para un nuevo personaje, otro de la misma especie emergiendo y siendo entrenado, quien apenas estaba comenzando ese viaje?", mencionó Favreau.

Mantener en secreto la existencia de Baby Yoda fue una de las claves en el éxito de The Mandalorian. Antes del estreno, nadie imaginó que veríamos a un ser de la misma especie del legendario Maestro Jedi; por ello la expectación creció significativamente tras ese suceso. Por supuesto, todavía nos queda por conocer el destino del personaje y su protector, el mandaloriano interpretado por Pedro Pascal.