– Oct 13, 2019, 9:00 (CET)

‘Cómo vivir contigo mismo’: dos Paul Rudd son mejor que uno

La identidad, la autoestima y la clonación son las temáticas principales de esta divertida serie con tintes de thriller protagonizada por Paul Rudd.

¿Cuántos Paul Rudd son demasiados Paul Rudd? Para Netflix parace que la respuesta está clara: no hay límite. Pero comencemos por dos. La nueva serie de la plataforma de streaming nos trae una ficción a caballo entre la comedia y el thriller protagonizada por Paul Rudd y Paul Rudd. Un publicista cansado de su vida acude a un spa de mala muerte en el que, según dicen, te devuelven las ganas de vivir. Lo que no sospecha es que ese tratamiento especial incluya la clonación. Ahora Miles tiene que competir con una versión mejorada de sí mismo para recuperar su propia vida. Y no va a ser tarea fácil.

Con esta premisa arranca Cómo vivir contigo mismo, una reflexión sobre la identidad y el amor propio que va más allá de la ciencia ficción. De hecho, el procedimiento por el que se crean los clones no llega a ser explicado en su totalidad en ningún momento. Todo lo que sabemos es que el clon “nace” con el mismo aspecto, edad y vivencias que él, pero con un ADN mejorado. Según el propio eslogan de la clínica, “la mejor versión de ti mismo”.

Tienen razón, en parte. Miles es un hombre que está quemado por la vida. Ya nada lo complace: ni su mujer, ni su trabajo, y mucho menos la novela que lleva años intentando acabar. Nos hablan de que antes era una persona vivaz y divertida, pero que, con los años, ha ido amargándose bajo el peso de la rutina y las responsabilidades hasta convertirse en un gruñón deprimido. Su clon, sin embargo, es la viva imagen del éxito: original, inteligente y lleno de energía, tiene las ideas más creativas para la empresa de marketing en la que trabajan y consigue hacer reír a Kate, su mujer, por primera vez en mucho tiempo.

LIVING WITH YOURSELF

Es fácil sentirse identificado con el protagonista de esta historia porque todos nos hemos dejado aplastar por el trabajo y las preocupaciones en más de una ocasión y hemos perdido la ilusión por empezar actividades nuevas. ¿Acaso no hemos deseado alguna vez que nos resetearan? Un nuevo comienzo o una recarga de energía, esa sensación que a veces intentamos encontrar mediante las vacaciones, por ejemplo. Aquí, ese reseteo es mucho más literal y le acarrea a su protagonista un dilema importante.

Los dos Miles tienen que aprender a sostener la farsa de compartir su vida, pero el acuerdo es precario: ¿es justo que uno vaya a trabajar y el otro se quede con la vida matrimonial? ¿Y es justo para Kate vivir de espaldas a la realidad? El matrimonio está atravesando una mala racha. Llevan años intentando tener hijos, pero la desgana de Miles ha paralizado el proceso de inseminación artificial y también toda su relación. Cuando el nuevo Miles aparece, lleno de buen humor y pequeños gestos de afecto hacia Kate, parece que hay algo de esperanza para ambos, aunque, en realidad, solo se está complicando aún más la trama.

LIVING WITH YOURSELF

Kate es interpretada por Aisling Bea, actriz y comediante irlandesa que empieza bastante floja, pero deja una impronta deliciosa en la serie según avanzan los capítulos —y a la que merece la pena escuchar en versión original aunque solo sea por su acento—. Lejos de centrarse demasiado en el protagonista, Cómo vivir contigo mismo se adentra también en el personaje de Kate. A través de flashbacks y momentos a solas con ella, descubrimos sus motivaciones, preocupaciones y aspiraciones en la vida; qué es lo que esperaba de su matrimonio y las frustraciones de su carrera como arquitecta. Gracias a esto, la serie gana mucho en complejidad y es más fácil conectar con la historia.

Tampoco la relación entre el Miles original y el clon es sencilla, ya que el primero envidia profundamente al segundo porque lo supera en todo y mina constantemente su ya escasa autoestima. Pero es muy interesante explorar esta relación junto al personaje porque, al final, es como si conversara con su propio potencial, con el que siempre quiso ser, pero nunca alcanzó. ¿Nuestros límites están en el ADN o podemos mejorar por nosotros mismos? De ser así, todo se resolvería con una de esas frases motivadoras de Mr. Wonderful, ¿no es cierto?

LIVING WITH YOURSELF

Lo cierto es que no hay una respuesta sencilla para estas preguntas, pero es de agradecer que se planteen. En contraposición a otras películas en las que se explora el problema de los clones, Cómo vivir contigo mismo asume que cada uno irá desarrollando sus propios deseos e intereses; que son dos personas autónomas e independientes. En Géminis, la última película de Will Smith, en la que la clonación juega un papel fundamental, ocurre todo lo contrario. Tratan al clon como una mera copia del original, lo que merma la historia hasta que pierde todo el interés.

Entretenido thriller lleno de humor negro

Cómo vivir contigo mismo es amena y divertida. Aunque su gran punto fuerte es Paul Rudd, y su capacidad para cambiar de un personaje a otro y que ambos sigan siendo identificables, la trama alocada es un importante acierto. En ella se ven involucrados un compañero de trabajo envidioso, dos agentes del FBI con aspiraciones frustradas, un secuestro, un congreso de granjeros, una historia del holocausto y más de una intención asesina. La fusión entre los tintes violentos y oscuros de la serie con su innegable aspecto cómico es lo que permite que el ritmo no decaiga en ningún momento. Los capítulos, de una media hora cada uno, se pasan en un suspiro y es muy difícil no verlos del tirón.

Sin duda, una apuesta segura de Netflix, a la que se llega por su protagonista, pero que te engancha de principio a fin gracias a un sentido del humor muy negro, unos personajes atrayentes y una trama interesante y original. No es una serie inolvidable —muy pocas lo son—, pero es divertida, entretenida y amena. El plan perfecto para una tarde, o varias, de este mes de octubre.