La nueva temporada de The Walking Dead continúa emitiéndose. Fue estrenado el segundo capítulo de la décima temporada, llamado "We Are the End of the World". En él pudimos ver más de los principales dirigentes de los Susurradores; sin duda una historia importante: como se conocieron Alpha y Beta. Además de algunos de los problemas a los que se enfrenta esta peculiar comunidad y el nombramiento de Gamma, otro personaje importante en la historia de los cómics de Robert Kirkman en los que está basada esta serie de AMC.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto el 10x02 de The Walking Dead.

Todo inicia con Alpha, antes de llamarse así, que junto a Lydia intenta sobrevivir al apocalipsis. Ellas llegan a un centro de rehabilitación de drogas y alcohol llamado Second Lives en donde encuentran a Beta —que para entonces se hace llamar simplemente B—. Pudimos ver cómo se establecieron los lazos extraños y muy profundos entre ellos y como esta unión ha sido clave para construir a los temibles Susurradores.

El episodio va de ida y vuelta en el tiempo. En los flashback se muestra que Beta estaba recluido en el antiguo centro de rehabilitación y que su camisa, así como la piel con la que se cubre y mezcla entre los caminantes tienen bastante peso para él. Sin duda Alpha encontró en Beta a su aliado, y viceversa. Pues ambos son dos seres rotos que en el apocalipsis zombi desentrañaron su verdadera naturaleza. Con una narración muy interesante se nos dejó claro que Beta "cuidaba" a un caminante que era su amigo, pero Alpha lo mata —o lo termina de matar, para ser más exactos— pues está buscando a Lydia. Beta se enloquece pero pronto entiende que puede continuar su camino al lado de Alpha y sin abandonar a su amigo. La camisa de mensaje positivo que siempre luce Beta pertenecía a su querido amigo, así como la piel que usa. Una forma extraña de mantenerlo siempre a su lado.

En el tiempo actual las cosas no son sencillas para Alpha. Recordemos que perdió a Lydia, o más bien la dejó en la comunidad "del enemigo". Pero además la madre del bebé que recató Connie a las puertas de Alexandría está deshecha y su dolor la hace poner en riesgo a todos los Susurradores en sus andanzas con los caminantes. Beta la salva pero le dice que va a pagar su error, sin embargo es la propia Alpha quien la perdona.

El perdón de Alpha les resulta muy caro a los Susurradores, pues al día siguiente la chica vuelve a entrar en crisis, justo cuando se arma un alboroto entre vivos y zombis por el estruendo del satélite. Con este hecho ubicamos lo sucedido en la línea del tiempo de las comunidades principales a las que seguimos, y vuelve a ser el eje de los eventos. La chica entre el llanto y el dolor por su bebé ataca a Alpha, pero cuando están por llegar los caminantes otra chica salva a su líder, mientras que la madre doliente se vuelve alimento para los zombis. La chica que salvó a Alpha es condecorada con el nombre de Gamma, un honor entre los Susurradores que han decidido dejar atrás sus identidades. Cuando Alpha le pregunta a Gamma si se arrepiente de haber sacrificado a su propia hermana le dice: "Ella ya no nos pertenecía. Tenía que proteger a Alpha".

Tras una peculiar ceremonia de nombramiento a Gamma, al día siguiente Beta encuentra a Alpha en un lugar apartado del campamento. Discuten de nuevo por Lydia y le confiesa que no está muerta pero que los demás no deben enterarse. Es muy duro lo que se presenta de Alpha, pues aunque está trastornada y su vida es más bien bastante extraña, no es inmune al dolor, mucho menos al dolor que le provoca reconocer que Lydia, "su bebé", es distinta a ella, tanto que dice que "está muerta", que incluso está muerta para ella desde que nació.

Beta le comenta que vio un incendio en el bosque cercano, y concluyen que seguramente el enemigo ha traspasado los límites. Por supuesto que esto nos lleva a la escena final del episodio pasado, cuando Alpha y Carol se miran solo separadas por el barranco que habitaba la horda. El conflicto está escrito, después de todo la supuesta tregua solo duraría un tiempo, lo sabíamos todos. Pues bastaba el mínimo movimiento en falso para que se desatara la furia de Lydia que, pese a todo, sucumbió al amor de madre pero que dará paso a la Alpha indolente y siniestra que siempre ha sido.

Este emotivo y extraño episodio es muestra de que los enemigos de este universo no son más que personas que afrontaron de una forma distinta la extinción de la civilización conocida hasta entonces. Sin sociedad que las rija, las pasiones humanas, incluso los "instintos" predominan y han dado paso a personajes tan peculiares y atrayentes como los que hemos visto durante todas estas temporadas en The Walking Dead.

El próximo episodio, el 10x03, se llama "Ghosts".